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La centenaria Isabel Oses, la última persona nacida en las islas Chafarinas

Isabel Oses, con gafas y bufanda floral, posa sentada en una silla con respaldo rojo. Se aprecia un jersey negro con estampado y pendientes dorados, en un ambiente interior con un cuadro en la pared.
Isabel Oses en su casa de Melilla. Francisco Javier González Martínez
Elena Jiménez Gómez

Isabel Oses Huertas nos recibe en su casa de Melilla y enseguida se ríe. Está sentada en un sillón y se ríe cuando nos habla. Está acompañada por sus dos hijas que también sonríen. La risa es el hilo conductor de toda nuestra conversación con esta mujer centenaria que cumplió 100 años el pasado 4 de enero. Ella es la última persona nacida en Chafarinas. Un islote situado a unos 50 kilómetros de Melilla y que está formado por tres islas Congreso, Rey e Isabel II, la única habitada en la actualidad por militares y científicos.

Esta mujer se marchó de Chafarinas, de la isla Isabel II en la que nació, cuando tenía ocho años. Se instaló con su familia en Melilla para que su hermano, mayor que ella, pudiera continuar los estudios en un instituto de la ciudad. Ahí vive contenta desde entonces pero sintiéndose un poco más de ese lugar en el que empezó su vida.

Su familia, sus abuelos, llegaron a Chafarinas a finales del siglo XIX. "En el año 1871. Mi abuelo era militar. Se jubiló y abrió una tienda con la que crio a doce hijos", cuenta Isabel. La historia de sus padres fue otra. "Mi madre era de Málaga y tenía una hermana en Melilla. Una vez vino a verla pero hubo un temporal muy grande y el barco no pudo atracar y tuvo que refugiarse en Chafarinas y allí conoció a mi padre. ¡Fíjate la historia!" narra terminando con una carcajada.

Isabel Oses junto a sus dos hijas en el salón de su casa. EFE / Giner

A Isabel le gusta contar las anécdotas que vivió. Recuerda, siempre entre risas, el momento en el que tuvo que aprender a nadar. "No tenías más remedio porque todo son islas. Había playas pero tenían muchas conchas y te hacías polvo. Entonces ibas al muelle y allí mi tío Currito te amarraba una cuerda y te tiraba al agua y te las tenías que apañar. Así aprendimos todos a nadar". En Chafarinas cada vecino y cada vecina tenía sus entretenimientos. "Los hombres se ponían a jugar al dominó. Las mujeres se iban a coser y los niños a correr por todos los lados y a pescar al muelle", explica.

También había tiempo y espacio para disfrutar de la cultura. "Había un casinillo con un escenario y hacían sus obras de teatro porque entre todos los de allí tenían una compañía. No había sillas así que el que quería ir al teatro tenía que llevársela. De eso sí que me acuerdo yo, de ir por la cuesta con la silla porque si no lo tenía que ver de pie", recuerda Isabel quien también habla de las fiestas de disfraces que se hacían y que eran tan divertidas que "la gente de Melilla iba a verlas".

La orografía de la isla Isabel II se resumía, en sus palabras, como "tres cuestas" por las que unas mulas subían los paquetes que llegaban en barco y que antes habían pedido los habitantes de Chafarinas. "Te traían lo que tú les solicitabas. Se hacían muchos pedidos al Barato, unos almacenes que había en Barcelona" y zanja esos recuerdos contando otra anécdota. "A unos primos míos se les ocurrió comprarse un coche. Quisieron darle la vuelta a la isla con mi padre. Aparcaron el coche y se les fue al agua", carcajea Isabel.

La familia de Isabel apareció en el programa 'Conozca usted España' que se emitió en TVE en la década de los 60

Desde que dejó las islas ha regresado en algunas ocasiones porque varias asociaciones de familiares de descendientes de Chafarinas organizaban viajes. Todo cambió tras la pandemia. Se restringieron y ahora solo habitan las islas soldados haciendo maniobras y científicos que estudian la fauna y la flora. Isabel se queda con aquella vez en la que "unos soldados cogieron un palé, le pusieron una silla, me sentaron y me pasearon por toda la isla". Isabel termina la conversación como la empezó, entre risas.