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La justicia da al Museo de Arte de Cataluña 56 semanas para devolver los murales de Sijena

  • Pedro Olloqui ha precisado que el plazo comienza a contar este lunes y que el MNAC deberá cubrir los costes del traslado
  • Durante la Guerra Civil española, el monasterio de Sijena fue incendiado y numerosas obras se retiraron y trasladaron
Pinturas de Sijena: la jueza da un plazo de 7 meses a Cataluña para devolverlas
Pinturas murales del Monasterio de Sijena en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). ARCHIVO EP/Remitida por Kike Rincón
RTVE.es/ Agencias

El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) tiene un plazo de 56 semanas para devolver a Aragón las pinturas murales del Monasterio de Sijena, conforme a la resolución de un juzgado de Huesca que ya se ha notificado a las instituciones aragonesas y catalanas.

Según una resolución de la magistrada del juzgado número 2 de Huesca, Rocío Pilar Vargas, se trata de una excelente noticia para los aragoneses al abrir definitivamente la puerta a la ejecución de la sentencia para que se devuelvan las pinturas "de forma irreversible". Así lo ha informado este lunes Pedro Olloqui, el director general de Cultura del Gobierno de Aragón.

Olloqui ha precisado que el plazo para la devolución comienza a contar este mismo lunes, con su notificación a las partes, y que la vuelta al monasterio de las pinturas debe costearla el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).

El director general ha explicado que la jueza resuelve así la parte pendiente en la disputa con Cataluña sobre la devolución de las pinturas, en concreto la discrepancia entre las propuestas de cronograma planteadas por cada parte: 64 semanas la del MNAC y de 28 la del Gobierno de Aragón.

Según la resolución, a la que se ha tenido acceso, el plazo se corresponde en esencia a lo planteado por el MNAC, aunque lo reduce en ocho semanas al dar por culminada la fase de estudios previos y diagnóstico del bien y su entorno y al acortar de seis a cuatro semanas la evaluación de los riesgos, teniendo en cuenta que la instalación compete en exclusiva a Aragón, y a tres semanas la fase metodológica.

Olloqui ha destacado además que a pesar de "la enorme confusión voluntaria que se estaba generando por parte de las instituciones catalanas y de los sectores independentistas", la jueza aclara la titularidad aragonesa de las pinturas, que deben instalarse en el Monasterio de Sijena y que ha quedado acreditado que el traslado es viable.

Las posibles sanciones del traslado

Esta última cuestión, ha recordado Olloqui, se estableció en la sentencia del Tribunal Supremo que confirmó la propiedad aragonesa de las pinturas murales, fruto de las declaraciones de peritos del MNAC.

El incumplimiento del calendario fijado, aunque sea parcial y en cualquiera de las fases, habilitará al Gobierno de Aragón para instar y llevar a cabo la ejecución bajo su responsabilidad y a costa del MNAC, con reclamación, en su caso, de cuantos gastos se deriven de ello.

El director general ha comentado que cuando las pinturas se entreguen a Aragón se abrirá un proceso de verificación de su estado por si precisan algún trabajo específico y que se aplicará el diseño para su mejor instalación en el Monasterio de Sijena, aunque ha rehusado dar un plazo para su exposición en el cenobio. "No vamos a correr antes de andar, sería una precipitación innecesaria", ha remarcado.

Las pinturas sufrieron un incendio

Durante la Guerra Civil española, el monasterio de Sijena fue incendiado y numerosas obras se retiraron y trasladaron, incluyendo pinturas murales y objetos litúrgicos para salvaguardarlas. Hacia 1960 se comenzó la reconstrucción del monasterio, pero en 1970 las monjas de la Orden de Malta, custodias del conjunto, se trasladaron a un convento en Valldoreix, cerca de Barcelona. Se llevaron numerosas obras de arte, que depositaron para su conservación en el Museo Nacional de Arte de Cataluña y en el Museo Diocesano de Lérida, dado que Sijena, entonces, pertenecía a la diócesis de Lleida.

En las décadas de 1980 y 1990, las hermanas vendieron bienes artísticos, concretamente hasta un total de 97 obras del monasterio, a la Generalitat de Cataluña por 450.795 euros. La compraventa objeto de más polémica fue la referente a las 44 piezas que se vendieron al museo de Lérida en 1983. Este lote incluía tres sepulcros de tres prioras, cuatro tablas policromadas del siglo XVIII, pinturas sobre tela del siglo XVIII y altorrelieves de alabastro de mediados del XVI.

Por este motivo, La jefa del Área de Restauración y Conservación Preventiva del MNAC, Carme Ramells, confesó en 2025 que se trata de pinturas muy frágiles debido a que sufrieron "una calcinación, con unas temperaturas altísimas, que cambiaron su estructura química" que llegó casi a los mil grados. "Entendemos que un traslado, un cambio de emplazamiento, podría suponer dañar las pinturas y es un riesgo elevadísimo" llegó a decir Ramells.

Ante esta resolución de la Justicia para la devolución de las pinturas antes del plazo de 56 semanas, cabe el recurso de reposición para impugnar la sentencia en un plazo de cinco días, sin interrumpir su ejecución ni los plazos.