El Racing se despeña en Andorra
- Los verdiblancos encajan la derrota más abultada de la era 'José Alberto' tras adelantarse en el marcador
- El Racing deberá defender el liderato en casa el próximo domingo ante el Almería, segundo clasificado
Las ha habido peores, sin duda, por la repercusión que traían aparejadas, pero la de ayer en Andorra ha sido la derrota más excesiva desde que José Alberto López se sentó en el banquillo racinguista (6-2). Un set le endosó el equipo del principado a un Racing que comenzó bien, que se adelantó al cuarto de hora con un 0-2 tranquilizador, pero que con el paso de los minutos se fue cayendo como fruta madura para acabar siendo zarandeado por el equipo pirenaico.
Más allá de las consecuencias que tiene perder un partido así, lo perturbador es que no puede considerarse un accidente, un hecho aislado. Las últimas actuaciones racinguistas desprenden aroma a tendencia. Y eso, a estas alturas de temporada, con los antecedentes de pasadas temporadas tan frescos, genera dudas cuando no temor.
"Está siendo, posiblemente, nuestro momento más complicado", decía ayer el entrenador racinguista. Las sensaciones que transmite el equipo lo corroboran. Especialmente desde el partido contra el Zaragoza. Podría decirse que el declive comenzó contra el Albacete (0-4), pero en ese partido, condicionado por un mal inicio y la expulsión de Peio Canales, el Racing ofreció otra imagen. Fue en tierras mañas donde el equipo estuvo por debajo de su nivel (2-0). Contra el Sporting de Gijón (3-1), pese a la victoria, los visitantes fueron superiores prácticamente durante 70 minutos. Salvo los arreones al inicio y al final del partido, el dominio del choque fue asturiano, mientras que ayer se repitió el patrón, con la salvedad de que el penalti por mano de Mario García y la expulsión de Jorge Salinas en la segunda parte acabaron por frustrar cualquier atisbo de reacción.
Un Racing débil en defensa recibe el domingo a su inmediato perseguidor
Los problemas defensivos están siendo evidentes. Los cántabros están concediendo mucho. Es algo recurrente esta temporada. Parecía que se le había puesto freno pero el equipo vuelve a desangrarse en esta faceta. Los futbolistas del Andorra se encontraban con mucha facilidad en la línea de tres cuartos. El gol que ponía por delante al Andorra al inicio de la segunda parte resultó ciertamente esclarecedor, con dos futbolistas locales asociándose con una simple pared para superar a siete zagueros cántabros. La pasividad y la falta de intensidad fue absoluta. Lo mismo ocurrió para evitar las superioridades rivales en banda o para defender los centros laterales.
La semana de tres partidos, la del virus FIFA, acaba con más sombras que luces. Sin embargo, algunos dirán, parafraseando al actual presidente del Barcelona, aquello de: "¡Al loro, que no estamos tan mal!". Y es que el Racing sigue líder, aunque apenas queda rastro de la ventaja que había amasado con sus perseguidores. Uno de ellos, el Almería, se ha colocado a un punto y en disposición de arrebatarle esa posición de privilegio a los cántabros si el domingo ganan en El Sardinero. Además, Deportivo de La Coruña y Málaga acechan también desde el play off. "Levantarse con rabia", decía de José Alberto López tras perder con el Zaragoza. Con rabia o sin ella debe volver a hacerlo para que "los fantasmas de las temporadas pasadas" no empiecen a llamar a la puerta.