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'Sin piedad' trae la pena de muerte a Badajoz

  • La obra de teatro inicia gira en el Teatro López de Ayala el viernes 13 de marzo a las 20h
  • Está protagonizada por los doce miembros de un jurado popular
  • Abre el debate sobre la pena de muerte como método de castigo
'Sin piedad' se estrena en el López de Ayala
Yolanda Menadas - RTVE Extremadura

Empieza a sonar la radio. El locutor informa de que en España se ha reinstaurado la pena de muerte en el Código Penal. Con esta premisa, “Sin Piedad” plantea el primer juicio en el que una persona se enfrenta a esta condena en Badajoz en marzo de 2026.

La compañía Mikelato inicia gira con “Sin Piedad” en el Teatro López de Ayala de Badajoz este viernes 13 de marzo a las 20:00 horas después de su estreno en Madrid. Dirigida por Miguel Pato, la obra pone en escena a doce miembros de un jurado popular que deberá determinar si un acusado de haber matado a su pareja debe ser ejecutado por ello.

Coge la idea de la pena de muerte en Estados Unidos

Se trata de una obra de teatro inspirada en el multipremiado drama judicial de Sidney Lumet “Doce hombres sin piedad” o “Jurado nº2”, dirigida por Clint Eastwood. “Coge la idea de la pena de muerte en Estados Unidos y nos planteamos cómo sería traerla aquí a España y más con un tema tan delicado como éste y tan actual”, explica el actor Rubén Castañeda.

Coprotagonizada por un almendralejense

Castañeda interpreta al Jurado nº10. El de Almendralejo define a su personaje como “un personaje con ideas un poco cerradas. Todo el mundo lo va a identificar muy rápido. Tiene un carácter agresivo. Él siempre intenta alzar su voz por encima de los demás”.

Hay personajes que todo el mundo va a odiar

Cada uno de los doce miembros tiene un carácter diferente. “Hay personajes que todo el mundo va a odiar, con otros van a empatizar y otros van a romper la tensión del momento”, añade Castañeda.

La obra rompe la cuarta pared

El formato invita a que los espectadores se conviertan en el Jurado nº13. “Ellos van a pensar también qué harían ellos. Lo declaró culpable o lo declaró inocente”, explica Castañeda. Porque, aunque durante la obra, el inculpado nunca aparece sobre las tablas, el público llega a conocer al acusado a través de los comentarios de los miembros del jurado. También por las pruebas que se presentan contra él y por el relato de los testigos.

Para ello, rompen la cuarta pared y les invitan a participar. El objetivo, que los asistentes pasen por los mismos momentos de duda, rabia o sorpresa que experimentan los doce miembros del jurado popular. Porque ante ellos, tienen la decisión más difícil, ya que una vez ejecutada la sentencia no se puede dar marcha atrás. Así plantea la pugna eterna de nuestra vida: dejarnos llevar por nuestros estereotipos o dar espacio a la reflexión y replantearnos nuestros prejuicios. Y tú ¿ya sabes tu veredicto?