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Un equipo de estudiantes andaluces triunfa en la NASA con un revolucionario proyecto de reciclaje en Marte

  • El equipo FYCUS de la Universidad de Sevilla es el único finalista español en la International Space Apps Challenge 2025
  • Proponen un sistema de reciclaje para futuras misiones espaciales al planeta rojo
Un equipo de estudiantes andaluces triunfa en la NASA con un revolucionario proyecto de reciclaje en Marte
Un equipo de estudiantes andaluces triunfa en la NASA con un revolucionario proyecto de reciclaje en Marte
Fabiola Navas

Un equipo de seis estudiantes de la Universidad de Sevilla ha logrado ser seleccionados entre los cincuenta 50 finalistas de la Nasa Space Apps Challenge, el hackatón de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas más importante del mundo. El grupo ha superado a más de 18.860 equipos procedentes de 152 países diferentes. Los alumnos han sido seleccionados por su innovador proyecto de gestión de residuos para futuras misiones tripuladas a Marte, denominado Fycus.

El jurado de expertos ha seleccionado la creatividad, validez técnica e impacto de potencial de este equipo compuesto por Ángela Cuéllar, Marta Pavón, Rafael Pérez, Jorge Mallado, Miquel Pozo y Francisco José Osuna, cuatro de ellos estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (ETSi) y dos de la Escuela Politécnica Superior (EPS) de la Universidad de Sevilla.

Un sistema para reciclaje en Marte

El equipo Fycus sólo tuvo 48 horas para resolver uno de los diecinueve retos propuestos por la NASA debían plantear una solución integral para la gestión de residuos en misiones de larga duración en Marte. "El punto de partida era una misión espacial compuesta por una tripulación de ocho personas y que tardaría tres años en llegar a Marte generando durante el camino 12.600 kilos de residuos", explica Miquel Pozo, uno de los estudiantes. Esa cantidad de basura supone un gran problema. "Son miles de kilos que no pueden dejarse en el planeta rojo porque acabaría llenándose de basura y tampoco se pueden llevar de vuelta a la Tierra por su elevado coste", sostiene. 

La propuesta del equipo se centra en desarrollar un sistema de biofabricación capaz de procesar los residuos plásticos generados por la tripulación, mezclarlos con microorganismos y con un material abundante en el planeta, el regolito marciano.

El proceso genera materiales aislantes con alta resistencia frente a la radiación y las condiciones extremas del planeta, con aplicaciones directas en la construcción y el mantenimiento de futuras infraestructuras habitacionales.

"Fuimos capaces de crear una solución poco convencional utilizando datos abiertos de la NASA y mezclando tecnología, innovación y realismo", explica Rafael Pérez, uno de los integrantes del equipo. La clave del triunfo para Ángela Cuéllar es "creer en lo que estás haciendo, en lo que puedes aportar y llevar la mente abierta", asegura otra de las estudiantes.

Apoyo de la Universidad de Sevilla

Este triunfo es fruto del talento de los estudiantes y del ecosistema de apoyo que les rodea. "Para la escuela supone un orgullo ver como nuestros alumnos se desenvuelven en un ámbito tan competitivo", sostiene Guillermo Pacheco, profesor de la Escuela Superior de Ingenieros de la Universidad de Sevilla y responsable de la asociación FyCUS, el paraguas académico bajo al que han participado los alumnos en la Nasa Space Apps Challenge.

FYCUS es un programa específico impulsado por la Universidad de Sevilla que actúa como incubadora de talento donde los estudiantes transforman la teoría académica en ingeniería aplicada. Una asociación multidisciplinar para fomentar entre los alumnos la investigación en el ámbito del espacio permitiendo adquirir capacidades adicionales. "Quedar finalistas en la Nasa Space Apps Challenge es un respaldo a la formación que se le da a nuestros estudiantes y un apoyo a iniciativas de este tipo", explica Pacheco.

Nasa Space Apps Challenge

Considerado el mayor evento de innovación abierta del planeta, esta iniciativa impulsada por la NASA moviliza anualmente a miles de ciudadanos para resolver problemas críticos de la Tierra y el espacio. Utilizando los datos abiertos de la agencia estadounidense, participantes de perfiles diversos colaboran durante dos días para crear soluciones tecnológicas, fomentando el espíritu científico y la cooperación global.