El matrimonio que mantuvo encerrados a sus hijos durante años niega que fuera una detención ilegal
- Los abogados de los padres alegan que se trató de un aislamiento voluntario por miedo al coronavirus
- El psiquiatra Julio Bobes considera que deberían recuperar la custodia bajo ayuda asistencial
La defensa del matrimonio acusado de encerrar a sus tres hijos durante años en un chalet de Fitoria, en Oviedo, niega que fuese una detención ilegal. En su lugar, habla de un aislamiento voluntario por el "miedo insuperable" que sentían los padres tras enfermar de coronavirus. Ambos progenitores han testificado en la segunda y última sesión del juicio, este miércoles, en la Audiencia Provincial de Asturias.
También lo han hecho los abuelos de los menores por videoconferencia desde Alemania y, en calidad de perito, el psiquiatra Julio Bobes. Este último ha constatado que los niños tienen retraso social y educativo por la falta de escolarización, y ha respaldado la posibilidad de que la pareja recupere la custodia de sus hijos bajo ayuda asistencial.
Además, ambos progenitores han rechazado los tres delitos por lo que les piden más de 25 años de prisión respectivamente: violencia psíquica habitual, detención ilegal y abandono de familia.