El Hierro se rebela ante la visita del Papa León XIV a Canarias sin una escala en la isla
• El Cabildo y vecinos defienden que, además de Gran Canaria y Tenerife, el pontífice debe pisar La Restinga
• La isla ha recibido más de 50.000 migrantes desde 2023 y concentra la mayoría de llegadas al Archipiélago en los últimos años
En los últimos años, el nombre de la pequeña isla de El Hierro retumba en cada rincón de Europa. El muelle de La Restinga se ha convertido en una de las puertas de entrada al continente para migrantes que se juegan la vida en el Atlántico en busca del ansiado sueño: un futuro mejor. Si bien la ruta se ha enfriado en los últimos tiempos, autoridades insulares y vecinos reclaman que el Papa León XIV pase por la isla durante su visita a Canarias, prevista dentro de su viaje a España del 6 al 12 de junio.
El itinerario del pontífice en el Archipiélago ya ha sido anunciado por la Conferencia Episcopal y contempla únicamente Tenerife y Gran Canaria, las dos islas capitalinas. No obstante, El Hierro no da su brazo a torcer: quiere también su escala apostólica. Según el Cabildo, más allá de lo meramente protocolario, la petición responde al drama migratorio.
"La realidad que hemos vivido en la isla de El Hierro creo que no la ha vivido otra isla. Por dar cifras: desde marzo de 2023 hemos recibido 50.244 inmigrantes. Yo creo que esta cifra refleja el motivo por el que el Papa tiene que venir", explica la vicepresidenta de la institución herreña, Ana González.
Cayucos desde África Occidental
En plena crisis de llegadas y colapso de la atención a pie de muelle, según los datos del Ministerio del Interior, en 2023 arribaron a este punto del Atlántico el 36,4 % de las personas que llegaron a Canarias en patera o cayuco desde África occidental; el 51,8 % en 2024 y el 60,5 % en 2025.
"A veces eran dos y tres embarcaciones al día", relata Miro, vecino de El Pinar, el municipio donde se encuentra el muelle de La Restinga. "Aquí es donde ha venido la inmigración", recalca otro residente. Por eso, en uno de los bares de la zona, entre desayunos y medias mañanas, el sueño de que el papa pise tierra herreña sigue latente: "Bonito, y eso la gente de aquí nunca lo va a olvidar".
Una visita heredada del pontificado de Francisco
La idea de un viaje apostólico al Archipiélago es la herencia que dejó a su sucesor el Papa Francisco, que en noviembre de 2023 envió una carta “ante la difícil situación por la crisis migratoria” con el fin de expresar “palabras de aliento y cercanía” a los obispos de las dos diócesis de las islas, Bernardo Álvarez, ya fallecido, y José Mazuelos.
En enero de 2024, en una audiencia en persona, el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, reiteró a Bergoglio la invitación, en un gesto similar a su paso por Lampedusa, cuando la ruta hacia Europa de la migración irregular se encontraba allí en pleno auge. Unos meses después, en septiembre, el pontífice dio a conocer sus planes: “Pienso un poco en esto, en ir a Canarias, porque allí está la situación con los migrantes que llegan del mar y querría estar cerca de los gobernantes y del pueblo de Canarias”.