Los fanáticos de Japón y el anime se congregan otro año más en Madrid
- La Japan Weekend se celebró en IFEMA (Madrid) el 14 y el 15 de febrero
- En la convención hubo una gran variedad de actividades y productos
Concursos, ‘cosplay’, karaokes, conciertos, animes, mangas, videojuegos, talleres, torneos, artes marciales, charlas, conferencias o partidas de rol son solo algunas de las actividades de las que han podido disfrutar los fans de la cultura japonesa el 14 y el 15 de febrero en la Japan Weekend de Madrid.
Celebrada un año más en IFEMA, esta convención reunió a gentes de todas las edades, aunque principalmente adolescentes y adultos jóvenes, constatando que la pasión por la cultura ‘friki’ cada vez está más aceptada y extendida. Esta situación, a su vez, contrasta con la percepción que existía sobre esta afición a principios de siglo.
’Cosplay’
El gran punto fuerte de estas convenciones es el ‘cosplay’, palabra “formada a partir del inglés costume play”, como indica la Fundación del Español Urgente (Fúndeu). Se trata de una actividad en la que los fanáticos se disfrazan de los personajes que aman.
Aunque la temática de esta feria versase sobre la cultura japonesa y los personajes de las series de anime o manga, normalmente se reúne de todo: desde gente disfrazada de personajes de videojuegos hasta gente disfrazada de personajes del cómic estadounidense (Marvel y DC), pasando por personas engalanadas de personajes de cine.
Pero no hay una regla fija, y siempre se ve en esta clase de eventos algunas excepciones, más aún si coincide en el tiempo con los carnavales o con San Valentín, como ha sido este caso.
Esta Japan Weekend no podía ser la excepción y en ella se pudo ver casi cualquier disfraz que pueda imaginarse, si bien es cierto que unos estaban más currados que otros, tanto a nivel de vestuario como de maquillaje. No por nada también es un arte.
Los artistas, entre la pasión y la dificultad
No se puede dejar de lado la encomiable labor de los artistas que exponían en la feria, desde escritores y escritoras hasta diseñadoras, pasando por dibujantes y un sinfín de artistas.
Si bien es cierto que los costes para exponer en este tipo de eventos se han visto aumentados con el tiempo, la tendencia al alza se explica por el continuo aumento del Índice de Precios de Consumo (IPC), tendencia que también afecta en este caso al precio de las entradas, que año tras año se encarecen.
Más allá de las dificultades crecientes, lo cierto es que la pasión por las historias de la animación nipona y de los tebeos, así como por los videojuegos, inspira en su arte a muchas personas. Y esto se pudo apreciar con muchos carteles, dibujos, libros de autoras nacionales y productos artesanos.
Diferentes puestos de artesanos y artistas Álvaro Losa
Concursos y juegos
En esta feria de la cultura japonesa también tienen cabida toda clase de concursos y juegos. Por ejemplo, se celebraron concursos de baile, habituales en las convenciones de cómics y mangas, tanto como los concursos de karaoke, también presentes.
No faltaron los torneos de videojuegos. Aunque no a todos los que se podía jugar tenían aparejados torneos, algunos de ellos sí los tenían, como fue el caso del Dragon Ball: Sparking Zero, videojuego de lucha para la nueva generación sobre la historia de Bola de dragón.
Por otro lado, los asistentes también pudieron sentarse a probar una gran variedad de juegos de mesa e incluso participar en partidas de rol.
Deporte y actividades culturales
Otra de las claves de la cultura japonesa que se pudo apreciar en la feria, aparte de sus tebeos y de sus particulares vestimentas, es la práctica de las artes marciales.
El tatami de artes marciales, abierto a la participación del público Álvaro Losa
Disponibles para los insensatos e insensatas que quisieran probar, se ofrecieron clases de sumo, aikido, kenjutsu o kendo, todas ellas artes marciales originales del país del sol naciente.
Pero eso no fue todo. También hubo talleres de arquería y de armas de corte, clases de prueba con sables láser de la saga Star Wars, talleres de malabares asiáticos, conciertos de cantantes niponas, talleres de caligrafía japonesa, talleres de origami (figuras de papel) o incluso combates de lucha libre.
Uno de los conciertos de la Japan Weekend Álvaro Losa
’Merchandising’ y coleccionismo
No podía faltar la venta de mangas, cómics, series de anime, figuras, kimonos (túnicas tradicionales japonesas) camisetas, katanas (réplicas de espadas japonesas), videojuegos, consolas y un largo etcétera. En este sentido, destacó lo ‘retro’ en el campo del videojuego, que suele estar muy codiciado por los coleccionistas.
Consolas antiguas, videojuegos clásicos e incluso algunos que no llegaron a venderse en España pudieron verse entre puesto y puesto. Cerca de todo ello se colocaron máquinas de arcade, sirviendo de rima visual de una época que ya es historia, pero que sigue estando en los corazones de muchas personas.
La Japan Weekend volverá a España el 21 de marzo, en Bilbao. Más tarde lo hará en Alicante (28 y 29 de marzo), Barcelona (11 de abril) y Valencia (9 y 10 de mayo).