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El aragonés, una lengua "que agoniza" en manos de voluntarios y activistas digitales

  • Asociaciones de Zaragoza, Jaca y Huesca apuestan por su enseñanza y critican "la falta de apoyo político"
  • Internet y las redes sociales se convierten en imprescindibles para que el aragonés "no sea una lengua de museo"
Cherardo imparte clase de aragonés en la Asociación Cultural Nogará-Religada.
Cherardo imparte clase de aragonés en la Asociación Cultural Nogará-Religada. RTVE / Àlex Cabrera

En el centro de Zaragoza, a pocos minutos a pie de la Basílica del Pilar, nos recibe Cherardo en la Asociación Cultural Nogará-Religada. Se trata de una entidad que promueve la lengua aragonesa desde hace más de 30 años. En el caso de Cherardo, es profesor de aragonés desde hace 15.

Este martes por la tarde imparte clase a alumnos de segundo nivel de aragonés. A pesar de la fuerte lluvia a la escuela han venido cinco personas, aunque "falta gente", nos indica el profesor. En el aula hay muchos carteles que invitan a "charrar" la lengua y a aprenderla, con colores muy llamativos. También hay muchos textos reivindicativos.

A los pocos minutos de iniciar la clase, Cherardo se muestra sincero: "Le estamos haciendo el trabajo al Gobierno de Aragón. Todo lo hacemos voluntario". Su crítica va dirigida al "poco o nulo" apoyo del fomento del aragonés, lengua romance que deriva del latín, por parte de las instituciones.

Mapi es una de las alumnas de segundo. "El comentario que escuchas cuando dices a alguien que aprendes aragonés es: '¿Y para qué te sirve?'". La duda retumba en el aula y demuestra la realidad de un idioma que depende de voluntarios y activistas como los de esta asociación.

Los últimos datos sobre el total de personas que utilizan la lengua son reveladores y los publicó en 2025 la Universidad de Zaragoza. Según el documento 'Charrando aragonés: La lengua aragonesa en su zona de uso predominante', se calcula que el número de hablantes habituales y cotidianos oscila entre tras 3.200 y 8.500 personas. Donde más se habla es en el Pirineo de Huesca.

"No hables así que tú eres de ciudad"

Otra de las alumnas de Nogará-Religada es Natàlia. Nació en Zaragoza, pero sus raíces son de Torla-Ordesa, en Huesca, donde la lengua aragonesa está todavía presente. En su caso, era su abuelo quien le pedía "no hablar" en aragonés ni mezclar palabras con el castellano. "No hables así que tú eres de ciudad", recuerda en voz alta.

La falta de transmisión entre generaciones es justamente una de las causas que ha provocado que esta lengua sea cada vez más minoritaria. Así lo indica un informe que publicó la Unesco en 2010 que analiza las lenguas del mundo que se encuentran en peligro de desaparición. El aragonés está en esa lista y se considera una lengua "gravemente amenazada o en peligro de extinción".

A pesar de este contexto, Cherardo no se resigna: "Soy optimista. Yo soy neohablante, empecé a aprenderlo en 2003. A mis hijos les hablo en aragonés". Al mismo tiempo, no deja pasar la oportunidad para denunciar que esta lengua "ha sido perseguida, masacrada y arrinconada hasta límites insospechados".

Apuntes de una alumna de la clase de aragonés.

Apuntes de una alumna de la clase de aragonés. RTVE / Àlex Cabrera

"El aragonés no es ningún invento"

"Yo no diría que el aragonés está perdido, diría que agoniza". En estos términos se pronuncia María José, de la Asociación Espelungué, en declaraciones a RTVE Noticias. Ella es la secretaria de esta entidad constituida en 2004 y que promueve la lengua aragonesa organizando clases en Jaca (Huesca).

Todos los martes de 17:30 a 19 horas se reúnen nueve alumnos en el Centro Público de Educación de Personas Adultas del municipio para ampliar sus conocimientos sobre el idioma. Celebra que en las últimas semanas se han inscrito al curso dos personas más, "así que seremos 11 en total".

María José, además de ser integrante de Espelungué, es también alumna de estas clases. "El profesor nos da la normativa y la gramática que promueve la Academia Aragonesa de la Lengua, pero intentamos aprender más vocabulario que entrar en muchos detalles ortográficos", explica a RTVE Noticias. "Es preferible aprender aunque no sea respetando en su totalidad a la academia".

A esta clase van, sobre todo, hablantes patrimoniales, personas a las que sus abuelos les enseñaron algo del idioma o que conocen algunas frases y su pronunciación. Justamente es en el Pirineo y en municipios de Huesca como Jaca donde el aragonés intenta "mantenerse vivo", según nos cuenta María José. "A mí me encanta escucharlo por las calles, descubrir esta lengua es descubrir un mundo", dice con entusiasmo.

Además de defender la continuidad de la lengua, la secretaria de la Asociación Espelungué constata que "el aragonés no es ningún invento". Y hace memoria: "En mi familia y en mis raíces ya estaba y se les hizo olvidar".

Activismo en internet para que el aragonés "no sea una lengua de museo"

Marco es de Zaragoza y ostenta un título destacado: en 2006 abrió Estricalla, el primer blog en lengua aragonesa de la historia de internet. "Es el blog más antiguo en aragonés. Es un proyecto personal y me siento más cómodo escribiendo en esta lengua", cuenta a RTVE Noticias. En la actualidad tiene 536 publicaciones.

En ese blog Marco escribe sobre todo de viajes. Ha vivido cuatro años en Filipinas, dos en Brasil y un año en Vietnam, entre otros países. "Sobre Filipinas he recibido visitas de gente que no habla aragonés. Lo han tenido como referencia porque he dado información concreta de sitios que todavía nadie había publicado en español", nos relata, orgulloso. En las mejores épocas de la "blogosfera", cuenta, ha recibido entre 300 y 400 visitas por entrada; en la actualidad la media es de unas 100.

Imagen de Marco en la isla de Batanes, en Filipinas, publicada en su blog escrito en aragonés.

Imagen de Marco en la isla de Batanes, en Filipinas, publicada en su blog escrito en aragonés 'Estricalla'.. Fotografía cedida por Marco a RTVE

Para él, internet es muy importante para que "haya contenido en aragonés en todas las esferas de la vida, sobre todo en Internet". Al mismo tiempo, se muestra muy crítico con su preservación: "No puede quedarse relegada a una lengua de museo y a las fiestas del pueblo una vez al año".

Asimismo, considera que es necesario "mucho más apoyo político e institucional", sobre todo en un momento en el que el movimiento asociativo "está muy desmovilizado y en una situación muy mala".

En activo solo quedan tres blogs en lengua aragonesa, aunque llegaron a ser 20, según cuenta Marco. "No es que el contenido haya desaparecido, sino que los nuevos creadores han optado por las redes sociales" asegura.

La redes sociales, una nueva "esperanza" para su supervivencia

Uno de estos casos que se ha lanzado a Instagram y a Tik-Tok es Iker, más conocido como Pardal Aragonés. Tiene 21 años y se ha convertido en un referente en redes sobre la divulgación de la lengua, con más de 36.000 reproducciones en algunos de sus vídeos. "Mucha gente que también habla aragonés me da ánimos y ven con ojos esperanzados cómo una parte de los jóvenes estamos interesados en la lengua".

Nos atiende desde Holanda, donde está cursando un máster. "Mi proyecto nace como un redescubrimiento de las raíces culturales del entorno pirenaico donde he crecido y vivido desde pequeño. Un redescubrimiento impulsado en gran parte por haber salido de Aragón y fuera de España para estudiar mi carrera universitaria", explica a RTVE Noticias.

Vídeos de la cuenta de Tik-Tok de @pardalaragones.

Vídeos de la cuenta de Tik-Tok de @pardalaragones. Vídeos de la cuenta de Tik-Tok de @pardalaragones

"Redescubrí que, pese a que en muchos sitios no se hable aragonés, si que hay una grandísima herencia de palabras y expresiones que prevalecen en el castellano de Aragón", remarca este joven.

"Mi aprendizaje de aragonés ha sido muy autodidacta", asegura. También explica que además del contenido que genera "intenta meter palabras aragonesas" con sus amigos. "Cuando vuelvo a Jaca, intento charrar más en aragonés", resume.

Iker afirma que intenta desmarcarse de cualquier pretensión de enseñar el idioma como un profesional. "Yo con mi contenido no pretendo enseñar, pues no soy profesor y mi conocimiento de aragonés es limitado e incompleto. Yo quiero dar a conocer que el aragonés existe, que sigue vivo y que está más presente de lo que imaginamos en el día a día de los aragoneses", sentencia.