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El choque de Vox y el PP en Aragón y Extremadura hace peligrar los presupuestos y abre la puerta al adelanto electoral

  • Los Gobiernos del PP entran en fase crucial para sus cuentas, mientras Vox amenaza con tumbarlos
  • Feijóo deja en manos de sus barones la decisión electoral: "Buscan lo mejor para la estabilidad económica"
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, en la Asamblea de Extremadura
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, en la Asamblea de Extremadura EFE/ Jero Morales

La brecha entre PP y Vox vuelve a ensancharse a base de "órdagos" y cruces de reproches. Los Gobiernos en Aragón, Extremadura y Castilla y León entran en una fase crucial para sacar adelante sus presupuestos autonómicos, mientras los de Santiago Abascal amenazan con tumbarlos. Un tira y afloja que podría desembocar en adelantos electorales con la autorización del líder de los 'populares', Alberto Núñez Feijóo, que ha dejado en manos de sus barones cualquier decisión.

Vox, que salió en 2024 de los gobiernos de coalición con los 'populares', ha ido dinamitando esta semana una a una las negociaciones en estas tres comunidades. Primero, con su rechazo al techo de gasto no financiero en Castilla y León, donde avanzó que las cuentas estaban "condenadas al fracaso". Después, con una enmienda a la totalidad al proyecto presupuestario del PP en Extremadura y una advertencia de que en Aragón el escenario podría ser parecido.

Pero el PP aguanta el pulso, pese a no contar con la necesaria mayoría en las cámaras autonómicas. "Si la oposición sigue empeñada en bloquear las cuentas, serán los extremeños quienes decidan su futuro", ha afirmado la presidenta extremeña, María Guardiola, en sus redes sociales.

Guardiola no cierra la puerta a ningún grupo

La relación de Guardiola y Vox no ha sido fácil desde el principio de la legislatura. En medio de las conversaciones postelectorales para alcanzar un acuerdo de investidura, la dirigente 'popular' ya mostraba sus recelos a gobernar con ellos. Sin embargo, con las elecciones generales a la vuelta de la esquina y ante el riesgo de una repetición electoral, acabó por reconocer que el "diálogo" con Vox era "imprescindible" y selló un acuerdo que no duró un año, aunque por los desencuentros en la arena nacional a costa de la distribución de menores migrantes llegados a las Islas Canarias.

El último rifirrafe llegó este jueves. Sus presupuestos, presentados en la Asamblea de Extremadura, recibieron un triple mazazo después de que Vox y PSOE y Unidas Podemos registraran enmiendas a la totalidad los Presupuestos para 2026.

Guardiola tiene ahora de límite hasta el martes para recabar los apoyos de la cámara y no descarta a ningún grupo para llegar a un acuerdo. Por ello, ha llamado a la "responsabilidad" y "madurez" de Vox. "Más allá de las ideologías y de las filias y las fobias", el objetivo es "llegar a acuerdos que permitan mejorar los servicios públicos y asegurar esas inversiones que están haciendo que nuestra región crezca y se cree riqueza y empleo", ha dicho.

Vox, que ha agradecido su "sincera" respuesta porque revela que está hablando también con el PSOE, ha reprochado que los 'populares' se abanderaran de ser "la alternativa" a los socialistas para luego pactar con ellos. "Cómo puede negociar con quien miente a conciencia, miente con dedicación, con placer y todo el tiempo", criticó el portavoz parlamentario de Vox, Óscar Fernández Calle para quien la presidenta ha llevado a cabo estos años "un engaño masivo y una auténtica traición a las personas que de buena voluntad quisieron un cambio para Extremadura tras 36 años de sufrimiento socialista". Pero Guardiola insiste: de no sacar adelante los presupuestos del próximo ejercicio, convocaría elecciones anticipadas, que podrían celebrarse el 21 de diciembre de este año.

Vox acusa al PP de forzar un "órdago" en Aragón

En Aragón, mientras tanto, el tira y afloja continúa. Con los presupuestos también en vilo, el presidente Jorge Azcón advirtió el martes a Vox que si no despedía a uno de sus asesores en las Cortes, Marcos Francoy, por sus comentarios racistas "intolerables" en redes sociales, no habría más conversaciones con el PP. "Yo no voy a llamar al portavoz de Vox mientras ese señor siga estando en el grupo parlamentario", aseveró.

Este gesto tensó aún más las relaciones entre PP y Vox, que no recibió bien el ultimátum para negociar, tildó de "puñalada trapera" y "oportuna" la exigencia, ya que aseguran que ya estaba iniciado el trámite para su despido.

Azcón pide a Vox que respalde sus presupuestos y asegura que "Aragón toma sus propias decisiones"

El partido de ultraderecha atribuye este paso de los 'populares' a que el objetivo de Azcón en realidad es "forzar elecciones" a través de un "órdago" contra ellos. Sin embargo, Azcón evita hablar de un adelanto electoral e insiste a Vox para que le dé su apoyo ante una "pinza" con el PSOE que duda que funcione. "No contemplamos otra alternativa que la de seguir trabajando por el bienestar de los aragoneses", ha retirado varias veces a lo largo de la semana.

Para el presidente aragonés no cabe "otro escenario" que sacar adelante las cuentas y centra el debate en "por qué Vox no quiere aprobarlo". "En el caso de volver a elegir al presidente de Aragón, si Vox no apoya al candidato del PP, ¿a quién va a apoyar? ¿A Pilar Alegría?", cuestionó ante los periodistas, no sin antes advertir a los de Abascal que "las decisiones importantes es mejor tomarlas con la cabeza fría que con visceralidad". "La realidad es que no puede ser que un problema de Vox con un asesor que hace declaraciones racistas y fascistas perjudique a todos los aragoneses", zanjó el dirigente 'popular'.

Mañueco volverá a presentar las cuentas en Castilla y León

"No cuenten con Vox cuando no consultan a Vox", sentenció este lunes el líder de Vox, Santiago Abascal, que emplazó a los 'populares' a convocar elecciones en Castilla y León y "en todos aquellos lugares donde se está gobernando en minoría". Unas palabras que llegaron poco antes de que su partido y el PSOE rechazaran en la Mesa de las Cortes el proyecto de Presupuestos de la Junta.

Ambos partidos se basaron para ello en un informe de la Letrada Mayor en el que se argumentaba que las cuentas se habían presentado "fuera de plazo", pero no amilanó al Gobierno autonómico. "Volveré a presentar cuantas veces sea necesario los presupuestos", advirtió el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco.

El gesto de Vox sorprendió, no obstante al PP, que considera que Abascal ejerce en estos momentos una oposición más dura que los de Pedro Sánchez. Pero, en un giro de los acontecimientos, Fernández Mañueco salvó el jueves la votación del techo de gasto con la abstención del PSOE.

El Grupo Socialista, por medio de su procurador José Francisco Martín, advirtió que se abstenía pero "con la pinza en la nariz". Lo hacía para favorecer una mesa de negociación sobre los presupuestos, aunque con la condición de que la Junta los registre correctamente. "De una mesa de negociación no nos echan ni con agua hirviendo", aseguró.

El PP deja en manos de sus presidentes la decisión

Ante estos escenarios, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha subrayado que la competencia para convocar elecciones reside exclusivamente sobre los presidentes autonómicos de esas regiones. "Estoy convencido de que no tienen más objetivo que garantizar la estabilidad económica y social en sus comunidades autónomas. Y a ellos les corresponde tomar las decisiones que consideren oportunas en cada momento", ha manifestado.

Feijóo deja en manos de Guardiola y Azcón el adelanto electoral en Extremadura y Aragón

Desde Génova, eso sí, avisan que será Vox quien tendrá que dar explicaciones ante los ciudadanos si da "portazo a unas cuentas que mejoran la situación económica en esas comunidades". El propio Feijóo denunció hace una semana públicamente que el partido de Abascal tiene una "estrategia política" basada en "atacar al PP" que "de forma directa o indirecta coincide" con la del presidente del Gobierno.