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Día Internacional del Trastorno de Espectro Autista: vivir y trabajar con asperger

  • Una de cada 100 personas en España está diagnostica de TEA
  • El 83% de los diagnosticados son hombres
Vivir con el Síndrome del Asperger
VERÓNICA G. ORTEGA (vídeo) / RTVE.es (texto)

Este martes, 18 de febrero, se conmemora el Día Internacional del síndrome de Asperger para así visibilizar y comprender este trastorno del espectro autista. Además, se busca destacar las necesidades y reivindicaciones de quienes viven con esta condición, que a menudo es invisible y puede malinterpretarse en la sociedad.

Según la Confederación Autismo España, en nuestro país, 1 de cada 100 personas está diagnosticada con algún tipo de trastorno del espectro autista, lo que representa casi medio millón en el país. En concreto, el 83% son hombres. Uno de ellos es Enrique, de 26 años.

Enrique fue diagnosticado a los 18 años

Gracias a la ayuda de la asociación Aptacan, Enrique trabaja como acompañante en la ruta diaria de un colegio en Cantabria con niños que tienen algún tipo de necesidad. No es algo nuevo para Enrique, porque él mismo sabe lo necesaria que es la empatía.

Cuando tenía tres años, su madre empezó a notar algo. "Me llevaba al parque y yo quería volverme a casa", recuerda Enrique, que añade que "estaba todo el rato pegadito a sus faldas". "Decía 'quiero volver, quiero volver'", cuenta a TVE.

Conforme crecía, las señales eran más recurrentes: recibía llamadas de atención por parte de los profesores, tenía fijaciones por determinados temas o pasaba demasiado tiempo solo. "Casi siempre estaba yo solo con mis pensamientos", indica. No le interesaba el fútbol, y "los intereses que tenían otros amigos tampoco coincidían".

Día Internacional del Asperger: visibilizar lo invisible

Sufrió bullying durante la adolescencia. "Empecé a desarrollar un trastorno de control de impulsos", reconoce Enrique, al que con 18 años le dieron el diagnóstico.

Laro "estudiaba todo" sobre los Borgias

Laro, de 17 años, está diagnosticado también de Asperger. Sus padres detallan a TVE que desde pequeño tenía fijación por ciertos temas. "Por ejemplo, la familia de los Borgias", ejemplifica Mónica, su madre, y agrega que "estudiaba todo y escribía sobre ellos". "Lo que no se le da tan bien —añade—, lo deja al margen. Le cuesta mucho trabajar".

Al igual que Enrique, Laro ha sufrido bullying al no ser comprendido. Está a punto de cumplir los 18 años, y temen que pueda quedarse desprotegido con la mayoría de edad. "No hay gente especializada en psicología de adultos en TEA", sostiene su madre. Por su parte, José Ramón, el padre de Laro, explica que con los 18 años "se les deja de lado", y considera "que eso no tiene que ser así".

Ambos reclaman que Laro pueda seguir con los mismos psicólogos que llevan tantos años atendiéndole.