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Aline Bravo, madre con autismo: "Mi vida hubiera sido muy distinta con un diagnóstico temprano"

  • De niña, siempre supo que era diferente, pero no fue diagnosticada hasta los 33 años
  • Es madre de tres niños y el mayor, Cruz, también es TEA

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Aline es una de las caras visibles del TEA y quiere derribar estigmas
Aline es una de las caras visibles del TEA y quiere derribar estigmas

La primera vez que escuchó hablar de autismo fue en Estados Unidos, donde vivía desde los 6 años. A los 12 años, una psicóloga del colegio le dijo que sospechaba que tenía Asperger. Un tipo de autismo que no era muy común en las niñas, pero que por sus peculiaridades veía reflejado en Aline.

“Mi vida entera ha sido un no gigante. ¡No puedes hacer eso, por qué no paras quieta!… Era siempre rechistar y no se daban cuenta de no es que no quería, es que no podía.” Recuerda Aline la falta de comprensión y el desconocimiento de sus familiares ante sus comportamientos raros. “Yo era la niña mala, la niña caprichosa, que por qué hablaba tanto, no hagas eso, todo lo que yo hacía era un no automático.”

Venirse a vivir a España supuso un cambio radical en 2007. Aquí conoció a su marido Cruz, alguien sólido donde anclarse que siempre la ha apoyado y ha creído en sus potenciales.

“Aline no es rara, Aline tiene TEA, que es muy diferente” afirma rotundo su marido. El diagnóstico oficial llegó siendo adulta y siendo ya madre de su primer hijo, Cruz, de 6 años; de hecho, su diagnóstico vino tras el del niño, que tiene autismo no verbal.

“Tengo el mismo derecho que cualquier persona a tener una familia”

Se ha sentido cuestionada por querer ser madre, una decisión consensuada en pareja y algo, que siempre tuvo muy claro. Después vinieron otros dos niños (el mediano, Rodri tiene 2 años y el pequeño, Santi de tan solo 11 meses).

Habla del autismo desde el autismo

Ahora Aline es una de las caras visibles del TEA (Trastorno del Espectro Autista) y quiere derribar estigmas desde dentro. Ella prefiere hablar de neurodiversidad. Porque el autismo es un trastorno con muchas variantes. No es el igual el autismo que tiene ella que el de su hijo Cruz o su amiga Marisa.

El autismo no tiene cura y aunque tiene sus déficits, también tiene cosas buenas. Por eso, dice en ‘De Seda y Hierro’ es tan importante un diagnóstico temprano, aceptar como son y trabajar sus fortalezas.

Aline nunca ha estado en paro, sus capacidades diferentes la han hecho trabajar como consultora en una multinacional y se siente muy valorada. Si quieres conocer su historia, la puedes ver en el capítulo ‘Mi realidad’ del programa ‘De Seda y Hierro’, disponible en RTVE Play.