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Un tribunal obliga al Gobierno británico a entregar los mensajes vinculados a la investigación del COVID

  • El Ejecutivo presentó un recurso porque consideraban que esa información no era "relevante"
  • El ex primer ministro, Boris Johnson, ya entregó ese material

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El primer ministro británico, Rishi Sunak.
El primer ministro británico, Rishi Sunak.

El Gobierno del primer ministro británico, Rishi Sunak, debe entregar a la comisión que investiga la gestión de la pandemia los mensajes de WhatsApp del ex primer ministro británico, Boris Johnson, y de otros 40 altos cargos, entre ellos los del actual líder del Ejecutivo tras perder el recurso en el Tribunal Superior de Londres.

La Oficina del Gabinete británico se había negado a facilitar estos mensajes relativos a la gestión de la pandemia por el Gobierno y otras cuestiones políticas el mes pasado, alegando que parte del que parte del material solicitado era "inequívocamente irrelevante". El Gobierno ya ha indicado que acatará la decisión.

La presidenta de la investigación, Heather Hallett, había pedido al Gobierno dos años de mensajes, incluidos los de Sunak,

los del ex primer ministro Boris Johnson y cerca de otros 40 altos cargos y asesores.

A pesar de que Johnson sí aceptó entregarlos porque estaba "encantado de que la investigación tenga acceso a ese material en cualquier forma que lo requiera", el Ejecutivo decidió presentar un recurso para intentar evitarlo.

El Ejecutivo consideraba que este material no era "relevante"

Por el contrario, el Ministerio del Gabinete incumplió la exigencia de la comisión de facilitar tanto los mensajes del ex primer ministro con sus asesores como el contenido de sus diarios y agendas antes de este jueves. Argumentaron que ese material no era "relevante" para el desarrollo de la pesquisa de la comisión.

El Ministerio del Gabinete señaló que la orden de entregar ese material es una "intrusión injustificada" en las "legítimas expectativas de privacidad y protección de la información personal".

Los jueces James Dingemans y Neil Garnham afirmaron que las peticiones de estos documentos pueden ser irrelevantes, pero que no se trata de nada ilegal.

Desde el Ejecutivo han manifestado que "la sentencia del tribunal es una resolución sensata y significará que la Presidenta de la investigación pueda ver la información que considere relevante, pero podemos trabajar juntos para llegar a un acuerdo que respete la intimidad de las personas y garantice que la información irrelevante sea devuelta y no se conserve".