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Entrevista

Renate Reinsve, 'La peor persona del mundo' que somos todos: "Tener demasiadas opciones te hace infeliz"

  • La actriz protagoniza La peor persona del mundo, un original acercamiento a las crisis vitales dirigido por Joachim Trier
  • Ganó el premio a mejor actriz en el Festival de Cannes y la cinta está nominada a dos Oscar (guion y película internacional)

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Renate Reinsve, en una imagen de 'La peor persona del mundo'.
Renate Reinsve, en una imagen de 'La peor persona del mundo'.

Renate Reinsve (Solbergelva, 1987) lo ha contado muchas veces estos meses: estaba a punto de abandonar su carrera como actriz, cansada de personajes planos, cuando Joachim​ Trier le propuso ser Julie, una mujer al borde los 30 envuelta en varias crisis vitales, ligeras o profundas (según se mire), sobre sus relaciones sentimentales, familiares, futuro profesional, maternidad y deseo sexual. Un argumento mil veces banal que en La peor persona del mundo se revela con una pureza renovadora: la película es un original acercamiento que deja un insólito espacio al espectador para identificarse y casi vivir las tribulaciones de Julie (y el resto de protagonistas) y proyectar las propias.

Reinsve ganó el premio a la mejor actriz en Cannes y La peor persona del mundo está nominada el Oscar a mejor película internacional y mejor guion original. El cine nórdico, tal vez por ser la punta de lanza de las sociedades más ricas del mundo, está retratando mejor que ninguno ese malestar de las sociedades del bienestar en cintas como la sueca Fuerza mayor o la danesa Otra ronda. El baile de Mads Mikkelsen en esta última es tan icónico como la carrera de Reinsve en un Oslo congelado en La peor persona del mundo, que se estrena el 11 de marzo en España.

Reinseve habla con RTVE.es desde una cabaña en el bosque, cerca de Bergen, donde se ha aislado unos días de la campaña de los Oscar. De pensar en retirarse a recibir propuestas de directores de todo el mundo. Su éxito no es casual: tras Julie hay mucha inteligencia. “Todo es extraño, ahora, la gente tiene una opinión sobre mí antes de conocerme, pero todo es por una película hermosa y positiva, así que es todo muy agradable”.

P.: ¿Crees que la película conecta porque trata de las expectativas vitales no cumplidas? ¿Es una de las características esenciales de las sociedades occidentales?

R: No sé, es una buena pregunta. Ese es un tema muy importante, pero siento que todos con los que hablo tienen sus propias opiniones y conexiones emocionales personales con la película. Pero es cierto que ese es un tema importante. Creo que estamos un poco confundidos por disponer de demasiadas opciones porque, en realidad, al tener demasiadas opciones, te sientes infeliz. Y si limitas tus opciones, te vuelves más feliz. Pero tenemos la opinión de que podemos ser libres y felices con toneladas de cosas y elecciones, hasta de tipos de leche en el supermercado. No es saludable. Pensamos que somos privilegiados y lo somos, pero deberíamos, supongo, cambiar un poco nuestra forma de pensar en torno a eso.

Además, la película habla por un lado sobre cómo vivir y tomar decisiones, y, por otro, de la pérdida: no solo de alguien, sino de la imagen que tienes de ti mismo, de lo que pensabas y lo que deberías ser. La vida es un caos, es muy confusa. Y también es muy divertido estar en todo este viaje. Así que creo que es una película muy existencial. Trata muchos temas diferentes, pero no sé cuáles.

Hay tantas películas, en Hollywood y en todas partes, que están pulidas, como si fueran una receta. Y esta tiene una estructura muy diferente y personajes que son muy complejos. Creo que la gente está tan hambrienta de ver personas reales y momentos reales y eso hace Joaquim, pero no queríamos imponer una emoción a los espectadores, queríamos que tuvieran su espacio para respirar y para que puedan llenar su propio vacío y su propia perspectiva. Y creo que es algo con lo que la gente se conecta.

Hay muchas películas que son como una receta y la gente está hambrienta de ver personas reales

P.: Has dicho existencialista y eso es muy nórdico.

R.: Noruega ha sido rica desde que encontramos petróleo en los años 70 y, en realidad, tenemos una historia cultural muy corta porque hemos pertenecido a Dinamarca durante muchos años. Noruega ahora está saliendo a buscar su propia voz y este año hemos estrenado tres películas con personajes femeninos fuertes, películas realmente buenas que se han abierto camino en todo el mundo. Venimos de un lugar donde somos melancólicos y existencialistas, hace frío, vivimos en interiores todo el invierno y nos deprimimos en la oscuridad, no hay luz del día. Tal vez eso tenga algo que ver, no sé. Y también lo que dices: Noruega tiene ahora mucho dinero, pero ser nuevo rico no es saludable para nadie. Es confuso. No quiero hablar de política, pero espero que el dinero se gaste en la gente de una buena manera.

Renate Reinsve, con el premio a la mejor actriz en Cannes.

Renate Reinsve, con el premio a la mejor actriz en Cannes. PS / OO MB

P.: Julie es un personaje que aborda muchos temas relacionados con ser mujer. Hay un chiste sobre el mansplaining que tiene algo de autoironía, porque la película está escrita por dos hombres (Joachim Trier y Eskil Vogt).

R.: Han escrito un ser humano complejo del que, una parte de su identidad, es ser una mujer. Los dos son muy curiosos, tienen mucha empatía, y han visto como a veces las mujeres no hablan en las conversaciones durante las comidas porque los hombres llevan toda la conversación y, aunque las mujeres digan algo, no pesa tanto. Trataron de escribir un personaje al que realmente le gusta tomar el control. Para mí era muy importante que Julie fuera una persona tan fuerte como Axel (interpretado por Anders Danielsen Lie) en la relación. Porque ella está confusa, pero ese es un lugar de fortaleza también. Y Alex puede articular todo en palabras pero eso también puede ser una debilidad. Y por supuesto no digo que esa sea la mayor diferencia entre un hombre y una mujer, pero existe esa opinión, desde el siglo XVIII, de que si una mujer reacciona a algo es que simplemente está loca e histérica. Por eso es muy importante hablar de estos matices en la dinámica de poder en una relación.

P.: Es un personaje en el filo de los 30 año. ¿Hay algo exclusivamente generacional?

R.: Es difícil responder. La primera periodista que me entrevistó en Cannes tenía 40 y tantos y me dijo: ¿Cómo es que estás contando mi historia? La siguiente tenía 30 y me dijo: esta es mi vida. Y luego un joven de 20 que me dijo: yo soy Julie. Hasta mi abuela de 80 años se identificó. Pensaba que era generacional, pero qué se yo. Las personas tienen una experiencia personal con la película y la llenan de su propia vida. Puede ser una relación con una hermana o una hija. Siento que Julie vive problemas contemporáneos como no saber qué elegir entre tantas opciones, cambiar de profesión, crecer. Pero es la época en la que vivimos, no algo que afecte necesariamente a los millenials.

P.: Al margen de lo que supone en tu carrera, ¿qué has aprendido vitalmente de la experiencia y de Julie?

R.: Primero, interpretar a este personaje ha sido una gran inversión mental porque aprendí una forma nueva de actuar y construir para luego dejarse llevar, perder el control, y ser realmente libre. Y, en general, aprender que la vida es un caos, que las cosas no salen según lo planeado y que eso está bien. A veces se supone que son una mierda y otras realmente geniales. La vida es así. No hay que entrar en pánico y aceptarlo. Realmente no tienes control sobre mucho en la vida, así que sigue adelante, aprende a amarte a ti mismo y cuidarte. Supongo que es lo mejor que aprendí de la película.