Enlaces accesibilidad
Coronavirus

El impacto del coronavirus en las residencias de mayores: 29.504 muertes desde el inicio de la pandemia

Por
Cataluña y Madrid acumulan más de 10.000 fallecidos con coronavirus en residencias.
Cataluña y Madrid acumulan más de 10.000 fallecidos con coronavirus en residencias. RTVE.es

Un año después de que estallara en España la pandemia de COVID-19, el Gobierno ha empezado a publicar periódicamente datos oficiales de las muertes de personas mayores que vivían en residencias, el lugar donde la enfermedad causada por el coronavirus SARS-CoV-2 tuvo un mayor impacto. Después de su primer informe el pasado 2 de marzo, lo ha actualizado de nuevo este 2 de abril.

En total, 29.504 personas que vivían en residencias de mayores en España han fallecido a causa del coronavirus, según los datos disponibles hasta el 28 de marzo y recopilados por los ministerios de Derechos Sociales, Sanidad y Ciencia e Innovación, que aún son provisionales. Son cinco fallecidos más que en el balance anterior, dos de ellos registrados en la última semana.

De este total, 19.012 son el total de fallecidos de residentes con COVID-19 confirmado, desde el 14 de marzo de 2020 hasta el pasado 4 de abril, a los que se añaden 10.492 decesos de personas con síntomas compatibles con el coronavirus y que vivían en estos centros, en todo caso con independencia del lugar donde fallecieran (en hospitales y centros sanitarios, en la propia residencia, etc.). Sin embargo, hay períodos sin información en varias de las comunidades más afectadas: Madrid, Cataluña, Castilla-La Mancha y Aragón, entre otras.

Aunque estos datos aún están en revisión, muestran la magnitud del impacto que tuvo la pandemia de COVID-19 sobre las residencias de ancianos. En lo peor de la primera oleada, entre marzo y junio de 2020, murieron casi 10.000 personas (9.369), más que en los seis meses siguientes (5.933). Si se le añaden los 10.492 fallecimientos de residentes que murieron en esos tres meses con síntomas compatibles con la COVID, pero sin una prueba diagnóstica, la conclusión es que dos de cada tres muertes de mayores en residencias de ancianos ocurrieron en la fatídica primavera de la primera ola.

Según este informe, el 20,6 % de los residentes a los que se diagnosticó la COVID-19 entre marzo y diciembre fallecieron, mientras que la letalidad asciende al 21,3 % en el acumulado de este año. En las residencias de mayores se habrían producido 88.214 contagios confirmados en toda la pandemia, de los cuales ocho de cada diez (71.716) se registraron a lo largo del año 2020.

En ese mismo tiempo, fallecieron en total 30.145 personas en residencias de servicios sociales, que incluyen además a los centros para personas con discapacidad y otros alojamientos. Es decir, según los datos oficiales que maneja Sanidad, las personas que vivían en centros residenciales y que murieron con COVID-19 o causa compatible son el 42 % del total de fallecidos en esa fecha en España.

Por comunidades autónomas, Madrid es donde más mayores han fallecido por coronavirus, con un total de 6.195 -1.486 con COVID confirmado y 4.709 con síntomas compatibles-, seguida por Cataluña, donde han muerto 5.437 ancianos, -3.342 con COVID confirmado y 2.095 compatibles-. La tercera comunidad es Castilla y León, donde han fallecido un total de 4.005 mayores en residencias, Castilla-La Mancha (2.815 muertes), Andalucía (2.158) y la Comunidad Valenciana (1.727). 

Balance oficial tras un año de pandemia

Después de un año de pandemia y con las residencias de mayores como el foco más castigado por el coronavirus, hubo que esperar a marzo de 2021 para que el Gobierno presentase una información agregada y sistematizada de la evolución de la COVID-19 en las residencias, y lo hizo uniendo el trabajo del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias y del Instituto de Salud Carlos III, dependientes de los ministerios de Derechos Sociales, Sanidad y Ciencia, respectivamente.

Pese a la reclamación de esta información y a las promesas de Sanidad de que se informaría de estos datos, la primera estimación oficial no llegó hasta noviembre, cuando un borrador del IMSERSO cifraba en 20.268 los fallecidos en la primera oleada, desde marzo hasta el 29 de junio, entre casos confirmados por prueba diagnóstica y muertes "con síntomas compatibles" con la COVID-19.

Al no estar recogida esta información por ninguna fuente oficial, ha dependido del seguimiento diario de medios de comunicación a partir de los datos de las comunidades autónomas, que no han presentado sus datos de forma homogénea. De hecho, según el último recuento de DatosRTVE, 31.879 personas habrían fallecido a lo largo de la pandemia en residencias y otros centros sanitarios institucionalizados, más de 2.000 personas de diferencia. Si bien el recuento de RTVE llega hasta el 3 de marzo, el 21 de febrero, fecha hasta la que llega el informe del Gobierno, el total de fallecidos en centros residenciales ascendía a 31.649. 

Esa ha sido también una constante durante la pandemia: los datos de las comunidades autónomas no coinciden con los informes en paralelo que publica Sanidad. De todos modos, ahora se puede con un cálculo oficial en el que ha sido el foco de mayor atención y preocupación en esta crisis sanitaria.

Una tercera ola con un impacto más atenuado, según el IMSERSO

El informe del Gobierno hace foco para mostrar la evolución semana a semana de la pandemia en las residencias en lo que va de año, un desglose que no hace para ningún otro período de 2020. Así, en la semana del 4 de enero de 2021, se registraron 2.813 contagios en centros residenciales (el 0,9 % del total de residentes) y fallecieron 365 personas, mientras que en la semana del 15 de febrero, fueron solo 205 (0,1 %) y las muertes, 178. 

En medio, una tercera ola que alcanzó casi los 5.000 contagios y picos de 700 fallecidos semanales en las residencias, más de 3.800 muertes en apenas tres meses, y también una fase de restricciones para frenar la expansión de la pandemia tras las vacaciones navideñas.

En la última semana de la que se tienen datos, entre el 29 de marzo y el 4 de abril, no se registraron contagios en los geriátricos de 12 comunidades autónomas: Andalucía, Aragón, Asturias, Baleares, Cantabria, Canarias, la Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Murcia, Navarra y La Rioja, además de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Y el número de fallecimientos confirmados fue de dos fallecidos con COVID-19 en esa semana (aunque el total se incrementó en cinco), cuando dos meses antes la cifra fue de 770, una tendencia que coincide con la campaña de vacunación desarrollada desde finales de diciembre en las residencias, aunque también con las restricciones puestas en marcha por los gobiernos autonómicos y la mayor inmunización natural en estos centros tras haber padecido la enfermedad, entre otros factores.

"Las medidas adoptadas han demostrado su eficacia y prueba de ello es que el impacto de la COVID en residencias en el periodo junio-diciembre, con ser grave, ha sido mucho menor que en la primera oleada, pese a haber tenido que hacer frente a incidencias acumuladas muy altas en el exterior de las residencias", señalaron fuentes del IMSERSO al publicar su primer informe.

Vacunación en residencias

Las residencias de mayores, personas con discapacidad y otros colectivos institucionalizados fueron el primer objetivo del plan de vacunación que arrancó en España a finales de diciembre. Desde entonces, al menos una dosis de la vacuna ha llegado al 98 % de los residentes de España y el 90 % ha recibido las dos que son necesarias para completar la pauta. Atendiendo a este último criterio, todas las comunidades están ya por encima del 80 %. Castilla y León es el territorio más avanzado, con un 96 % de personas con pauta completa, seguida de otros 12 territorios que superan el 90 %.

Por otra parte, Canarias ha sido la primera comunidad en administrar al menos una dosis a todos sus residentes, aunque 544 personas todavía no han recibido la segunda. La Comunidad Valenciana también tiene a todos sus residentes con al menos una inyección, pero allí hay 2.370 personas con una dosis pendiente. 

Noticias

anterior siguiente