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Mallorca

Un ensayo clínico con plasma hiperinmune busca mejorar la situación de pacientes con COVID-19

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Ensayos clínicos con plasma de pacientes que hayan superado el COVID-!9
Varios hospitales, como el Son Llàtzer de Palma, realizan ensayos clínicos con plasma hiperinmune para comprobar su eficacia

Estuvo trece días hospitalizado. Fue a finales de marzo cuando el sistema sanitario estaba desbordado. Por teléfono le recomendaban paracetamol para bajar la fiebre y que no se moviera de casa. Después de ocho días, una ambulancia tuvo que ir a buscarlo a su casa cuando no podía ni dar dos pasos sin ahogarse. Neumonía bilateral. Toda su familia se infectó. Su mujer no tuvo síntomas. Estuvo ingresado al hospital al mismo tiempo que su madre y su hermano. La madre, con 70 años, sobrevivió. El hermano, con 45, no lo consiguió.

La de José María Prats es una de las historias que hay detrás de las cifras de la primera oleada de la pandemia. Ahora es donante de plasma convaleciente. Podría ayudar a superar el COVID-19 a otros enfermos. Es uno de los tratamientos más prometedores, por lo menos hasta que haya un fármaco o una vacuna. Hay casi un centenar de estudios en marcha en España para comprobar su eficacia.

Ensayos clínicos en varios hospitales

Ana Arrizabalaga es médico internista y coordinadora del ensayo clínico con plasma hiperinmune del hospital de Son Llàtzer de Palma: “Nuestra idea es administrarlo a pacientes con síntomas moderados que requieran ingreso hospitalario, pero que estén en el principio de la enfermedad, los primeros siete días, para que tenga un efecto más potente y no progrese en una enfermedad grave”. El plasma hiperinmune o convaleciente se ha probado ya en el primer SARS, el MERS y el ébola. De hecho, es el tratamiento que recibió la auxiliar de enfermería contagiada de ébola en Madrid el año 2014.

Es un concentrado de anticuerpos que atacan directamente una parte del virus. En lugar de un donante por paciente, para elaborar el fármaco se necesitan treinta o cuarenta

De momento, se ha visto que el plasma hiperinmune no ha provocado efectos indeseables. Actuaría de manera parecida al tratamiento experimental que recibió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. “Es un concentrado de anticuerpos que atacan directamente una parte del virus. En lugar de un donante por paciente, para elaborar el fármaco se necesitan treinta o cuarenta. Aunque presumiblemente es más efectivo, esto implica que lo podría usar muy poca gente y es un tratamiento mucho más caro”, explica José María Guerra, hematólogo del hospital Son Llàtzer de Palma.

Hombres y que hayan pasado el COVID-19 de manera moderada o severa

El perfil que buscan de donante es el de un hombre y que haya pasado la enfermedad entre moderada y severa. “Tiene que tener un nivel de anticuerpos adecuado”, explica Enrique Girona, director técnico del banco de sangre de Palma. “Las mujeres no son buenas candidatas porque si han estado embarazadas o han tenido un aborto han podido desarrollar unos anticuerpos que podrían producir complicaciones graves al paciente receptor”, añade.

El plasma se obtiene a través de un proceso de aféresis. Se picha al donante, una centrifugadora separa las células sanguíneas, retiene el plasma y devuelve el resto de la sangre. El proceso dura unos 45 minutos y la recuperación es muy rápida. Los bancos de sangre están intentando almacenar plasma de pacientes convalecientes. Se puede conservar hasta tres años congelado y, si se demuestra su efectividad y hay suficiente, se podría usar en posibles brotes en el futuro.