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Las víctimas de violencia machista en el mundo rural: "A él le dan la mano y a ti te dan la espalda"

  • El 016 es el teléfono de atención a las víctimas, es gratuito y no deja huella en la factura
  • En el mundo rural la violencia de género sigue considerándose un asunto privado y las víctimas tardan más en denuncia

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Violencia machista en el mundo rural: víctimas de la dependencia económica y el silencio

En el medio rural la violencia de género se sigue considerando como un problema privado.

"Vivía en un pueblo pequeño y me sentía un poco sin libertad. Ante la ignorancia que se tenía entonces sobre lo que eran las relaciones, yo creo que solo pensabas en salir, en tener una libertad que antes con los padres no se tenía".

"Él era un honrado padre de familia. Siempre daba la mejor de sus caras. Nadie hubiera creído lo que me estaba haciendo".

"La culpable de todo siempre era yo". "No eres nadie, es que no existes". "En los pueblos hay un rol masculino demasiado fuerte que, aunque no llegue a ser violencia, sí que es el hombre el que decide".

 Confesiones de mujeres rurales, de pueblos y aldeas.

Día tras día, un tiempo interminable de maltrato y violencia que, como media, en España, se prolonga durante 20 años.

Son testimonios de 23 mujeres de la España vaciada recogidos en un estudio de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) en colaboración con el Ministerio de Igualdad.

Campaña de Fademur contra la violencia de género en el medio rural

La investigación incluye también las encuestas realizadas a otras 167 mujeres y 333 profesionales de atención de zonas rurales de siete comunidades autónomas (Andalucía, Aragón, Castilla y León, Castilla- La Mancha, Extremadura, Galicia y La Rioja).

"Me echaba en cara permanentemente que no trabajaba y no ganaba dinero".

"Yo me he sentido violada cantidad de veces. Por no liarla" .

"Siempre me habían enseñado que había que aguantar, así son las cosas".

 "A él le dan la mano y a ti te dan la espalda".

"Piensas que nadie te puede ayudar, que nadie te va a creer, que estás sola".

Invisibles y aisladas

La invisibilidad es la principal característica de la violencia contra las mujeres en el entorno rural.

Aunque es muy diverso, en general, perduran los roles sexistas tradicionales y la violencia de género suele percibirse más como asunto familiar y privado que como un problema social.

Además, relegadas al ámbito doméstico, las víctimas de violencia de género sufren un triple aislamiento: relegadas al ámbito doméstico, dependientes económicamente y rodeadas de un entorno donde existe un gran el control social, ya que en los lugares pequeños todo el mundo se conoce.

"En el mundo rural es muy, muy difícil si no tienes a dónde ir". "En un pueblo las cosas siempre son más difíciles porque no hay tantas cosas como en la ciudad, por ejemplo, hay que desplazarse y si no tienes coche es complicado". "Habría que escuchar más a las mujeres y ver qué es lo que realmente necesitan".

La dificultad de romper el silencio

Todas las encuestadas reconocen haber sufrido violencia psicológica; el 78%, además violencia física y el 56%, económica.

Pero, rodeadas de un entorno conservador y hostil hacia la mujer, muchas sienten vergüenza, miedo y culpa, pocas conocen sus derechos y las posibles ayudas, lo que las refrena a decidirse a romper con la situación y denunciar.

Pese a ello, algunas logran romper el cerco y lo hacen.

Como las mujeres que han dado su testimonio para este estudio.

"Que no pierdan su vida como la he perdido yo. Que un maltratador, yo te digo 100% que no cambia. Que cada una tiene que pensar en ella, en sus hijos/as y buscar una cosa mejor. Que tenemos que buscar una vida mejor, no tenemos que aguantar ningún maltratador que te destroce la vida, ni aguantar con él porque eso al final te destroza... No os dejéis machacar por nadie, no sois mejores ni peores, simplemente sois personas que valéis la pena".

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