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Tests privados de coronavirus: ¿puedo hacerme la prueba por mi cuenta?

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Una mujer se somete a un análisis para conocer si ha generado anticuerpos contra el coronavirus.
Una mujer se somete a un análisis para conocer si ha generado anticuerpos contra el coronavirus. EFE/FERNANDO VILLAR

Ana acudió a un laboratorio a finales de mayo. Tuvo síntomas de coronavirus, pero nunca llegaron a hacerle un test PCR para confirmar si estaba contagiada. Por eso, ha decidido asumir de su bolsillo el coste de un test de anticuerpos para saber si pasó realmente la enfermedad.

Como ella, son cada vez más las personas interesadas en conocer si se encuentra dentro de ese 5,2 % de la población española contagiado de COVID-19, según la segunda ronda del estudio ENE-COVID de seroprevalencia que está realizando el Ministerio de Sanidad.

Algunos lo hacen para estar más tranquilos, otros, por curiosidad o hasta para poder incluirlo en su currículum. Sin embargo, desde las consejerías de Salud de las diferentes comunidades autónomas, que desde mediados del mes pasado tienen el control de los laboratorios privados respecto a estas pruebas, advierten de que solo se puede acceder a los test de diagnóstico por prescripción médica -a diferencia de los test de cribado- y que no todos los que hay en el mercado revelan lo mismo. Por eso, insisten en que la interpretación de los resultados debe hacerla un especialista.

Clínicas y laboratorios ofrecen tests rápidos y serológicos desde 40 euros

“Al ver que eran negativos no pedí interpretación médica”

David tiene 32 años y trabaja como productor audiovisual. Hace unas semanas acudió a un centro médico a través de su sociedad de salud privada para pedir que le hicieran las pruebas, aunque no había notado ningún síntoma compatible con la COVID-19. Asegura que aunque hacerse un test puede ser bueno para su trabajo como freelancelo hizo “para estar más tranquilo antes de que abrieran a Fase 1” y antes de comenzar a ver a personas de su familia y de su entorno.

El test serológico le costó 95 euros, se lo hicieron con una muestra de sangre y tardaron cinco días en darle los resultados, sin que un médico le explicase qué significaban: “Me los dieron online, me los hice un jueves y el martes los tenía disponibles. Al ver que eran negativos no me preocupé de pedir interpretación médica”.

Sol, nombre ficticio, tampoco tenía síntomas, pero optó por un test rápido que resultó negativo: “Yo me lo hice porque el padre de mi novio compró varios tests de una empresa holandesa y le sobraron. La verdad es que fue por curiosidad y porque, si por casualidad me salía positivo, sabía que ya contaba con los anticuerpos”.

Ella lo hizo en su casa, solo tuvo que mezclar una gota de sangre con un reactivo y esperar unos minutos. “Me explicaron los tipos de resultados que podían salir y lo que significaban, aunque soy consciente que es un tema muy cambiante y en plena investigación”, reconoce.

El precio de los test, en manos de las autonomías

Cualquiera, “con prescripción médica, puede acceder a todas las pruebas de diagnóstico privadamente”, explica a RTVE.es el director de la Asociación Española del Laboratorio Clínico (AEFA), Antonio Rider Pérez, que recuerda la vigencia de la orden SND/344/2020, que regula cómo y quién puede realizar las pruebas desde el pasado 13 de abril. Y para los test de cribado, los que te dicen si tienes o no anticuerpos, ni siquiera hace falta una prescripción médica.

El texto de la orden pone a los centros de diagnóstico clínico privados al servicio de las necesidades de cada comunidad autónoma y los obliga a notificar a la autoridad sanitaria tanto los equipos y materiales de los que disponen, como “los casos de COVID-19 confirmados de los que hayan tenido conocimiento tras la realización de las correspondientes pruebas”.

Esta orden se ha trasladado a los reglamentos de varias regiones de España, estableciendo criterios más estrictos, como la necesidad de una autorización de la Consejería para realizar las pruebas en Asturias, o la posibilidad de regular los precios si el mercado no funciona correctamente, en Canarias.

Aunque todavía no existe un estudio específico de precios, los tests de anticuerpos están disponibles a partir de 40 euros, pero asociaciones de consumidores como FACUA abogan por su regulación. “El Gobierno decidió dejar en manos de las comunidades autónomas la decisión de fijar los precios máximos en lugar de hacerlo directamente, así que, ahora, dependemos de 17 gobiernos autonómicos decidiendo o no tomar esta medida”, protesta en declaraciones a RTVE.es el portavoz de la organización, Rubén Sánchez.

Por el contrario, no es un problema para el director de AEFA, que piensa que no hace falta controlar los precios: “Primero, por comprometer el libre mercado, y menos aún ahora, cuando los precios de dichos test han bajado y cuando han aumentado su disponibilidad, sensibilidad y especificidad”.

Solo la PCR y los tests de antígenos sirven para el diagnóstico

Más allá del debate económico, conceptos como PCR, test de anticuerpos, cuantitativos, cualitativos, serología o inmunidad se mezclan al abordar cuál es el test adecuado en cada momento de la enfermedad. Actualmente, existen hasta cinco tipos de pruebas divididas en tres grupos: los tests de ARN, los tests inmunológicos y los tests rápidos. De todos ellos, solo la PCR y los antígenos sirven para ofrecer un diagnóstico al paciente.

Mientras la prueba PCR, que es la única reconocida por Sanidad para que un caso entre en su estadística, detecta material genético del SARS-CoV-2, los tests de antígenos detecta proteínas del virus. Ambos se realizan a partir de una muestra nasofaríngea: el resultado de la primera se demora de tres a cuatro horas en el laboratorio y el de los segundos pueden ser más rápido, dependiendo de su sensibilidad.

Por otra parte, los tests serológicos o de anticuerpos están más indicados para el cribado poblacional, que es el cometido al que los han destinado casi todas las comunidades autónomas y algunos ayuntamientos, como el madrileño de Torrejón de Ardoz. Pueden ser rápidos o inmunológicos, se realizan a partir de una muestra de sangre y detectan anticuerpos producidos frente al virus.

De acuerdo con la Asociación Española del Laboratorio Clínico (AEFA), “los test que detectan los anticuerpos, antígenos y los ELISA [un tipo de test de anticuerpos] están a disposición para todos los laboratorios clínicos privados”, mientras que las PCR solo las utilizan los laboratorios de biología molecular, “por requerir unas condiciones especiales de seguridad biológica y de capacidad técnica”.

Sanidad realiza la prueba PCR al 85% de los casos sospechosos de coronavirus

Serología: un estudio destinado al cribado

“Ambas pruebas son muy útiles, pero es muy importante saber cuándo hay que utilizarlas”, insisten desde la Consejería de Sanidad de Castilla y León, que explica que utiliza los tests rápidos “para conocer quién ha estado en contacto con la COVID-19 y quién ha desarrollado anticuerpos”. Hasta el 4 de junio, las comunidades autónomas han realizado 1.642.458 de estas pruebas que sirven para confirmar la respuesta del sistema inmunitario contra el virus.

Tanto es así, que el propio Ministerio de Sanidad desaconseja utilizar los tests serológicos “para diagnóstico y adoptar decisiones clínicas” en su último documento de instrucciones sobre la realización de pruebas diagnósticas en el ámbito de las empresas.

En este tipo de test, recuerda la consejería de Sanidad de Asturias, un resultado positivo significa que se ha tenido contacto en algún momento con el virus de la COVID-19 y que el organismo ha generado anticuerpos para defenderse ante la enfermedad. Sin embargo, se deben seguir las medidas de prevención, porque, aunque se haya pasado el virus, se puede seguir siendo un vector de transmisión.

Así, siguiendo la recomendación de Sanidad y el criterio fijado por la Organización Mundial de la Salud (OMS)la mayoría de las comunidades autónomas consultadas por RTVE.es aseguran que han utilizado este sistema para hacer estudios de cribado en poblaciones vulnerables con mayor riesgo de exposición, como residencias o trabajadores sanitarios y sociosanitarios.

Extremadura solo las utiliza en el ámbito extrahospitalario en casos leves, y siempre por indicación clínica y bajo supervisión de personal sanitario, Cataluña afirma usarla “como complemento de la PCR, en algunos casos” y, en Ceuta, sirve “únicamente para adelantar en el diagnóstico ante casos graves, en tanto se dispone de PCR”.

Marcos López Hoyos, de la Sociedad Española de Inmunología asegura que "La detección de anticuerpos no sirve para diagnosticar el coronavirus"

¿Cómo leer cada test?: "Los resultados dependen del tiempo"

“Cuando se hace una prueba a una persona, sobre todo si es asintomática, hemos de tener las dos pruebas: PCR y serología”, explica la adjunta del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital del Mar de Barcelona, Judit Villar. “Los resultados dependen del tiempo”, afirma en un vídeo divulgativo en el que relata que, mientras en los primeros 15 días la PCR será positiva y la serología negativa, más tarde las serologías serán positivas y la PCR negativa. “La combinación nos dirá en qué fase de la enfermedad estamos”, asegura.

Esto es así, porque los tests serológicos ofrecen resultados para, al menos, dos tipos de inmunoglobulina, una proteína presente en el suero sanguíneo capaz de combinarse específicamente con el antígeno que produce los anticuerpos contra el coronavirus.

La inmunoglobulina M (IgM) es la primera defensa que aparece en el cuerpo. Lo hace entre el quinto y el séptimo día de enfermedad, pero también es la primera en desaparecer. La inmunoglobulina G (IgG) es la elegida por Sanidad para concretar los resultados de su estudio de seroprevalencia y es una respuesta de anticuerpos más duradera que aparece entre el décimo y el decimoquinto día desde el contagio.

“La IgM significa un contacto más reciente con el virus que la IgG”, aclara la doctora Villar, que advierte de que actualmente no se puede hablar de “inmunidad” contra el virus, porque “a día de hoy, no sabemos cuánto dura la respuesta”. 

No recomendado para menores de 12 años ¿Cómo funcionan los test para detectar el coronavirus?
Transcripción completa

Subtitulado por Accesibilidad TVE

Hola, soy Luis, y esto es El método.

Habéis visto lo que decía el jefe supremo de la OMS.

Test, test y test

Pero por qué.

Hoy os propongo que le demos una vuelta a porqué deberíamos hacer

lo que nos recomienda tan encarecidamente

el buen doctor, Pedro.

Bueno, eso además de intentar enterarnos

de un poquito de la biología

que está detrás de esos ensayos.

Una cosa os prometo;

no van a ser ni clases ni tampoco entrevistas áridas,

sino conversaciones, muchas veces con amigos

qué, prometo, se entenderán perfectamente.

Empezamos con alguien que combina,

el don de ser catedrático de microbiología,

con el de ser uno de los mejores divulgadores

que tenemos en español: Ignacio López Goñi.

Ignacio, quiero que me ayudes.

Necesito aclararme con este asunto del test.

A ver: que si rápidos o lentos

que si genéticos o inmunes.

A ver, ¿cuántos tipos hay y para qué sirven?

Tenemos dos tipos de tecnología ¿no?

Una tecnología que va dirigida a detectar

el genoma del virus,

y que por lo tanto, se toman muestras

para ver si tienes físicamente el virus,

en esa muestra biológica.

En estos test genéticos

lo que se hace es

amplificar el genoma del virus

hasta que lo puedas detectar

mediante lo que se denomina uba PCR

Y luego hay otro tipos de test que son los test serológicos,

que lo que van dirigidos es a detectar tu respuesta inmune

frente al coronavirus.

Hay lo que se toma normalmente es una muestra de sangre,

y, este tipo de test van dirigidos

a ver si tú has producido anticuerpos frente a ese virus.

Bien, estos son dos tipos de test, pero es que,

según la velocidad hay un tercer tipo.

Los que se llaman test rápidos

que usan una tecnología parecida

a la de los test de inmunidad para detectar trocitos del virus

en, por ejemplo, una muestra de saliva.

Mirad este vídeo

que han hecho los amigos del Instituto Carlos III

Aquí nos lo explican, mirad.

¿En qué consisten los test rápidos?

Primero se toma una muestra del paciente.

Esta muestra se procesa

y se coloca en algo que recuerda un predictor

Después con técnicas de inmunología da positivo o negativo

según si detecta trocitos del virus.

Este proceso tarda unos quince minutos,

mucho menos que las pruebas genéticas

Bien, ahora ya todo claro: tres tipos de test.

Para detectar detección en curso tenemos,

uno genético y lento

y uno inmunológico y rápido.

Y para detectar quien ha pasado la enfermedad;

Uno inmunológico,

para cuando la velocidad ya nos ha dejado de importar.

Y ahora tengo dos noticias: una buena

y una, no tan buena.

Pero mejor que nos ayude, para comprenderlas,

el doctor, Miguel Álvarez Tejado.

El trabaja en Rocher diagnostic,

una de las compañías que más rápidamente desarrolló un test

y que ahora está produciendo los kits para todo el mundo.

Miguel, quiero que nos ayudes a darnos una idea de...

cuál ha sido la velocidad de respuesta de la ciencia

ante esta crisis.

Esta situación que estamos viviendo en estos momentos es,

única en la historia moderna,

aunque ha habido alguna situación similar,

pero no en el momento histórico en el que estamos;

En tres semanas se ha sido capaz de,

analizar la secuencia del virus,

desarrollar un test que es específico, robusto,

que es sensible, que permite detectar el virus en muy pocas copias.

Un test de este estilo para que le pongamos medida,

normalmente hace falta entre dieciocho y veinticuatro meses,

para desarrollarlo.

Miguel, me encanta poder celebrar la ciencia

y más en una circunstancia así.

Pero todavía nos queda trabajo por delante ¿verdad?

Bueno, los virus tienen una propiedad intrínseca, que les hace,

enormemente evolutivamente muy adaptables,

y es que, las polimerasas con las que ellos se replican.

Es decir, doduplican su material genético

y les hace expandirse dentro de los hospedadores que tienen

se equivocan.

Ah, una cosa: no solo el que tiene boca se equivoca,

el que tiene polimerasa, también.

Las polimerasas de las que hablaba Miguel,

son proteínas, máquinas celulares

que se encargan de copiar el material genético.

Cuando hacen copias del virus pues a veces comenten errores,

poco a poco estos pueden hacer que los test

que son superespecíficos,

no lleguen a reconocerlos.

Pero, yo me sigo haciendo una pregunta;

A ver, si nuestro objetivo es vencer al virus,

frenar la curva.

Qué más nos da luego hacernos los test o no

esos serológicos para saber quién estuvo enfermo.

Quiero dcir,

si tú o yo

hemos estado quince días, un mes encerrados

o lo hemos pasado o no

¿qué más da?

Bueno, pues eso también tiene una respuesta

y mucha miga.

Una vez hayamos pasado la peor parte de la epidemia o la pandemia,

para qué queremos hacer los test serológicos.

Ahora mismo cuando la epidemia está en marcha

lo que nos interesa es diagnosticar la presencia

de si hay virus o patógenos, sí o no.

Pero con el tiempo lo que nos va interesar, es calcular,

cuantas de las personas,

cuantas personas de a comunidad, en la población

son susceptibles de ser infectados por el virus

o si adquieren una inmunidad una vez que han sido contagiados.

Esto va a ser muy importante en las investigaciones futuras,

por ejemplo, de vacunas

si las vacunas van a tener que ser anuales

o cada cinco años o cada diez años,

o van a ser vacunas que solamente te tengas que vacunar

una vez en tu vida

y ya te provoquen una inmunidad duradera.

Por ejemplo, las vacunas del sarampión.

Te dan tus dosis que están establecidas

y ya no te tienes que volver a vacunar.

Es decir, que no solo nos servirá para conocer, realmente,

el tamaño de la epidemia que fue

o la mortalidad real del virus.

Que de esto seguro que hablamos en otro episodio,

sino que será fundamental

para controlar que podamos mantenerlo a raya.

Me queda claro que hay

tres tipos de test con aplicaciones diferentes,

que la ciencia ha sido superrápida estudiando al virus

y desarrollando pruebas diagnósticas,

bueno y también, que esta situación

esto es, histórico,

comprimiendo años de investigación y desarrollo

en apenas semanas.

Ah, y por cierto, también qué, suficiente lío tienen ya

atendiendo o produciendo test,

como para que tú, o yo por tomárnoslo a cachondeo

vayamos a infectar, más todavía.

La ciencia y la medicina están haciendo su parte.

Ahora, tú y yo hagamos la nuestra: frenemos la curva.

Nos vemos en el próximo episodio.

Subtitulado por: María Sánchez Grano de Oro

¿Cómo funcionan los test para detectar el coronavirus?

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