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'Mirai, mi hermana pequeña', una fábula sobre la paternidad y los celos entre hermanos

  • Una cinta del japones Mamoru Hosoda finalista al Oscar a la Mejor Película de animación
  • Se estrena este viernes, 15 de marzo

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Tráiler de 'Mirai, mi hermana pequeña'

¿Una cinta de animación sobre la paternidad y los celos entre hermanos? Solo un genio como el japonés Mamoru Hosoda (El niño y la bestia) puede convertir esa temática en una preciosa fábula sobre la familia, las tradiciones, el amor y el futuro. Y basándose en los "pequeños milagros" cotidianos.

Mirai, mi hermana pequeña es una película que busca su inspiración en el famoso Cuento de Navidad, de Charles Dickens, y consigue hacer volar nuestra imaginación con unas imágenes emocionantes e inolvidables. Y con una historia llena de humor, que es ideal para compartir en familia. De hecho el director se ha inspirado en su propia experiencia como padre.

Una historia que fue finalista al Oscar y a los Globos de Oro a la Mejor Película de Animación (2018), y consiguió el Premio Annie a la Mejor Película Independiente, y el del Festival de Sitges a la Mejor película de animación.

Una obra profunda pero muy divertida, que nos conquista con su belleza plástica y consigue transmitir mensajes tan necesarios, en estos tiempos, como la importancia de la familia y la dificultad de ser padres. Y, sobre todo, lo fascinantes que pueden ser las historias cotidianas de la gente corriente.

Mirai, mi hermana pequeña se estrena este viernes, 15 de marzo.

El pequeño Kun es feliz hasta que nace Mirai, su nueva hermanita

Una nueva hermanita

El protagonista de la historia es Kun, un niño pequeño muy mimado que es feliz con sus padres hasta la llegada de una hermanita pequeña, Mirai, que acapara casi toda la atención de sus padres. Celoso de su nueva hermana, el niño intenta recuperar el protagonismo a base de rabietas, sin conseguirlo, y acabará refugiándose en un mundo mágico en donde se mezclan pasado y futuro y donde se encontrará con sus familiares en diferentes edades de sus vidas.

Por ejemplo, conocerá una versión adolescente de su hermana recién nacida o a su bisabuelo, ya fallecido, cuando era un joven con ganas de comerse el mundo. Un argumento que nos recuerda al mencionado Cuento de navidad y que también sirve a Hosoda para repasar la historia reciente de Japón, incluyendo la II Guerra Mundial y la difícil posguerra.

La película también es un homenaje a los padres

Una gran idea que nos indica de dónde venimos y a dónde vamos. Y que también sirve al director para recrear el ciclo de la vida con una familia corriente y en un jardín de lo más normal. Y ver cómo evoluciona esa familia a través de esos pequeños acontecimientos que suceden diariamente en nuestras vidas Porque, al fin y al cabo, todos los seres humanos nos parecemos y tenemos sueños similares. y cada vida es igual de importante que la de los demás.

De esa forma mezcla la magia de la fantasía con la magia de la vida real, para crear un mundo fantástico pero que nos habla de las cosas importantes de la vida, sobre todo de los sentimientos.

La Mirai adolescente hará que el pequeño Kun vea las cosas de otra manera

Uno de los grandes de la animación actual

Mamoru Hosoda (1967) está considerado uno de los gigantes de la animación actual y sus películas siempre se estrenan en grandes festivales como Cannes y San Sebastián. Lo mejor es que, a pesar del derroche de fantasía de estas cintas, Hosoda siempre se las apaña para hablarnos de la vida real, como en esta Mirai, mi hermana pequeña. Sobre todo de dos de sus temas preferidos: la familia y el paso del tiempo.

En su primera gran película, La chica que salta a través del tiempo (2006), nos habla de una heroína que es capaz de viajar a su pasado, aunque el tiempo termina alcanzándola.

Después llegó Summer Wars (2009), protagonizada por el primer enfermo de la tecnología (geek), justo en la épcoa en la que se estaban desarrollando las redes sociales y la tecnología.

Wolf Children (2012), es un homenaje a su madre. Como no pudo despedirse de ella en la vida, lo hizo a través de uno de los personajes protagonistas de la película.

El pequeño Mirai en la moto de su bisabuelo, al que no conoció

Tras ser padre, Mamoru Hosoda empezó a preguntarse cómo se podía motivar a los niños de la actualidad y así nació otra de sus obras más populares, El niño y la bestia (2015), que trata sobre un maestro y su alumno al que intenta enseñar transmitir sus conocimientos y experiencias. Una historia que también giraba en torno a los padres e hijos, como esta Mirai.

Aunque en Mirai, su película más personal hasta la fecha, lo narra todo a través de los ojos de un niño pequeño, lo que le da otra dimensión. Y es que Hosoda siempre mira al pasado pero con vistas al futuro, porque esos niños como el pequeño Kun, son nuestro futuro y debemos educarlos y divertirlos con historias tan emocionantes, profundas e imaginativas como este Mirai, mi hermana pequeña.

Una película, para compartir en familia, que se estrena este viernes, 15 de marzo.

Cartel de 'Mirai, mi hermana pequeña'