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Videojuegos | Análisis

Dakar 18: solo para valientes

  • El primer simulador realista es fiel al espíritu del rally pero se ve lastrado por fallos técnicos
  • Ofrece una experiencia única en el género de la conducción, con etapas largas y exigentes

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Tráiler de Dakar 18, el videojuego que recrea el rally más duro del mundo

El desafío era enorme. Crear el primer simulador realista del rally más duro del mundo y evitar la monotonía en etapas con cientos de kilómetros. El estudio portugués Big Moon Entertainment lo ha intentado y ha desarrollado un videojuego atípico, único en el género de conducción pero cuyos fallos técnicos que lastran el resultado final.

Dakar 18 es la experiencia más fiel al rally raid que hemos visto hasta ahora en el ocio interactivo. Cuenta con la licencia de A.S.O., la organizadora de la carrera, y su apuesta por mantenerse fiel a la prueba se refleja en un estilo de juego en el que lo más importante es la navegación.

En el modo principal, Aventura, correremos las 14 etapas de la última edición del rally, que se disputó entre Perú, Bolivia y Argentina. Lo primero será elegir en cuál de las cinco categorías queremos competir: coches, motos, camiones, quads y SxS. El juego ya nos advierte de la mayor dificultad de las categorías de moto y quad, puesto que no contaremos con un copiloto que nos vaya marcando el rumbo.

Es muy recomendable prestar atención al tutorial antes de comenzar la prueba, ya que nos explicará el sistema de navegación. Lo fundamental en el juego es no saltarse los puntos de paso marcados en el libro de ruta. La mayoría de las veces esos puntos son meras coordenadas GPS, no visibles en el paisaje.

El libro de ruta tiene las mismas indicaciones que usan los pilotos del Dakar. Nos indicará el kilómetro del siguiente punto de paso, la dirección que debemos tomar y los obstáculos que nos podemos encontrar.

El juego refleja fielmente los libros de ruta del rally, única guía para los pilotos

El juego refleja fielmente los libros de ruta del rally, única guía para los pilotos

Al principio del juego solo podremos elegir entre dos modos de dificultad: Novato y Competidor. En el modo Novato contaremos con la ayuda de una brújula que nos indicará la dirección de nuestro siguiente punto de paso. El tercer modo, Leyenda, se desbloquea cuando terminamos la prueba en Competidor.

Lo que mejor funciona en Dakar 18 es la sensación de estar disputando la prueba de verdad. El mapeado es enorme, con más de 18.000 kilómetros cuadrados. Las etapas duran entre 40 minutos y dos horas pero las podemos completar en varias sesiones de juego. Si nos perdemos, lo que será más o menos frecuente, tenemos la posibilidad de volver a cargar la partida desde el último punto de control.

La carrera posee una variedad suficiente para no aburrir. Pasaremos de las dunas de Perú al barro en las pistas de Bolivia, de etapas que son prácticamente off-road

Pese al gran esfuerzo dedicado a crear una experiencia realista, hay algunos aspectos frustrantes en cuanto a la jugabilidad. El marcador de tiempos de la esquina superior derecha de la pantalla no ofrece una información fiable. En cuanto a las sanciones, no las conoceremos hasta el final de la etapa, con penalizaciones muy duras por sobrepasar los 30 km/h en zonas pobladas.

Lamentablemente, el apartado técnico ensombrece lo logrado en la recreación del rally. El motor físico no está bien implementado y apenas hay diferencias en la conducción por las diferentes superficies. Además, los vehículos parecen no pesar nada cuando sobrepasamos una duna, con saltos larguísimos en los que volamos literalmente.

En contra del realismo también juega que a veces tendremos que abandonar por golpes que parecían leves, después de haber superado sin problema varias vueltas de campana y caídas desde una decena de metros.

En el apartado gráfico, se han reflejado bien las diferentes condiciones meteorológicas como la lluvia en las etapas de Bolivia pero el daño en los vehículos casi nunca se ve en pantalla. Los paisajes y el cielo están bien recreados pero el juego sufre de un constante popping que hace que los elementos aparezcan bruscamente en pantalla.

Los textos del juego vienen traducidos al español pero la voz del copiloto está en inglés. Esto añade dificultad ya que sus indicaciones, que se suceden a toda velocidad, son fundamentales para no perdernos. Se echa un falta un comando para que el copiloto repita la última indicación.

En cuanto a los modos de juego, hay poco que destacar más allá del modo principal. Cuenta con multijugador online y a pantalla dividida, pero es díficil encontrar a otros competidores en la red. El modo Caza del tesoro, en el que debemos encontrar determinados objetos en los escenarios, es bastante insulso y aporta poca diversión.

CONCLUSIÓN

Dakar 18 es una experiencia distinta, que puede resultar frustrante para la mayoría de los jugadores pero que agradará a los fans del rally raid. Pese a sus fallos técnicos, ofrece un estilo de juego desafiante para quien busque salirse de lo habitual y quiera adentrarse en una aventura sobre ruedas.

La ausencia de más modos de juego y de competidores en el online lastran las posibilidades de un título al que le habría venido bien un mayor tiempo de desarrollo. Esperemos que algunas de sus carencias se corrijan en próximas actualizaciones.