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Fanny Ardant: "De Truffaut aprendí el entusiasmo, la pasión y que hacer cine es un privilegio"

  • La actriz francesa ha presentado en Madrid Lola Pater, en la que interpreta a un transexual
  • La película se estrena el próximo 13 de julio

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Fanny Ardant presenta en Madrid 'Lola Pater', en la que interpreta a un transexual

A punto de cumplir 70 años Fanny Ardant, musa de Truffaut, Resnais o Costa Gavras sigue arrasando en la taquilla francesa y atreviéndose con cualquier papel, por complicado que pueda parecer. En su nuevo trabajo, Lola Pater, se convierte en un transexual a las órdenes del director Nadir Moknéche. Un film que llega a los cines el próximo 13 de julio.

Cuando le preguntamos que qué le atrajo de este papel, Fanny nos contesta en castellano que: “Todo”. “El personaje de Lola me fascinó inmediatamente -continúa en francés-. Me gusta su riqueza, sus contradicciones, el drama, la relación que establece con su hijo, cómo asimila su transformación de hombre a mujer y cómo quiere intentar ser un buen padre. Y, sobre todo que no sea una historia centrada en la transexualidad del personaje sino en esa relación entre un padre y su hijo, que no es fácil”.

“No me interesaba una performance sobre cómo el personaje decidió convertirse en mujer, sino cómo intenta recuperar el amor de su hijo” –asegura Ardant-.

Fanny Ardant en una escena de la película

Una historia de padres e hijos

La película comienza cuando Zino (Tewfik Jallab), un joven de 27 años, pierde a su madre, que le ha criado durante toda su vida. Entonces decide buscar a su padre Farid (Fanny Ardant) que les abandonó cuando esté era solo un niño. Entonces Zino descubrirá que Farid ahora es Lola, dirige una academia de baile y tiene una novia, lo que será un auténtico shock para él.

La historia está basada en la infancia del director, Nadir Moknéche, de origen argelino, que -como Zino, perdió a su padre a los tres años y hubiera preferido tener un padre transexual a la realidad de que esté muerto.

En la entrevista, celebrada en el Instituto Francés de Madrid, Fanny Ardant nos ha comentado cómo se preparó para el papel: “Una vez que definimos su aspecto, su cuerpo, su aspecto, sus cabellos, el comportamiento, la conducta… me preparé como lo hago para cualquier papel, con el máximo nivel de honestidad. Y luego empecé a trabajar con el actor que interpreta a mi hijo en esas relaciones entre ambos que al principio son difíciles, incluso agresivas, y cada vez van haciéndose más sutiles. Pero la película siempre está en manos del director que sabe muy bien lo que hace. Yo no soy más que ese hombre que se convierte en mujer”.

“No me resultó muy difícil meterme en el papel –añade Ardant- porque el personaje ya es una mujer. Lo único que tenía que recordar era intentar hacer la voz más grave y masculina”.

Fanny Ardant y Tewfik Jallab en una escena de la película

Sufriendo por dentro

Una de las escenas clave de la película es cuando Lola se quita el maquillaje mirándose en un espejo: “Esa escena lo dice todo sobre Lola –afirma Ardant-. Todo lo que ha tenido que abandonar para llegar hasta ahí. Todo lo que ella ha sufrido durante una vida que ha sido muy difícil”.

“Cuando se mira al espejo -añade- ve que tiene barba y empieza a llorar. Pero comprendemos que es algo más complicado que ese detalle. Hay una trayectoria larga y difícil en su interior, muchas cosas que ha sufrido ella sola y que afloran justo en ese momento. Ella se siente libre pero ha tenido que recorrer un camino muy complicado para conseguirlo”.

“Esos sentimientos vuelven a aflorar cuando un camarero la llama “señor” y ella contesta “señora”, porque ha luchado por conseguir esa dignidad” –concluye-.

Fanny Ardant en una escena de la película

Un papel polémico

Fanny Ardant está increíble, pero hay quien ha criticado a la película al considerar que su papel tenía que haber sido interpretado por un transexual de verdad, a lo que la actriz contesta que: “Es una película de ficción, no un documental. Y pensar que yo no puedo hacer un papel de transexual me parece tan injusto como pensar que ellos/as solo pueden hacer papeles de transexuales. Espero que llegue un día en que haya muchas actrices y actores transexuales que puedan interpretar cualquier tipo de papel con total normalidad. No podemos negarles toda la riqueza que atesoran, porque cada transexual es diferente y tiene una trayectoria vital distinta a la de los demás”.

“Además, hago el papel de un árabe y nadie me ha preguntado nunca que por qué hago el papel de un árabe si no lo soy” –concluye-.

Tewfik Jallab en una escena de la película

Sobre la visión de la comunidad musulmana en la película, Fanny Ardant asegura que: “Ese si es un problema. El director es de origen argelino, aunque nacido en Francia, y sabe que en Argelia la transexualidad y la homosexualidad están prohibidas, porque se consideran contrarias a la fe islámica. Por eso creo que hace un acto político al contar la vida y los sentimientos de este transexual. Y además lo hace con total naturalidad, porque casi siempre que se usa este tipo de personajes se hace de forma cómica o incluso despectiva”

“En cuanto a mí, soy actriz y si mañana hago Cassandra o Lady Macbeth no tengo por qué haber vivido la guerra del trece ni tampoco que tener ganas de matar al rey. Sólo interpreto un papel” –concluye-.

Tewfik Jallab en una escena de la película

“La crisis migratoria es una vergüenza”

Sobre la actual crisis migratoria que vivimos en Europa, Fanny Ardant asegura que: “Es una vergüenza. Los políticos están demostrando que no tienen imaginación para resolver este grave problema. Tenemos los mismos temores viejos de siempre. Europa corre detrás de su vieja gloria pasada. Pero estamos asistiendo a su declive definitivo. Ahora tenemos una posibilidad de revertirlo, ayudando a esta gente. Yo creo que todavía podemos conseguir una solución buena para todos”.

Además de su larga carrera como actriz Fanny Ardant ha dirigido un puñado de largometrajes y también un cortometraje (Quimeras ausentes, 2010) con el que defendió los derechos del pueblo gitano. “Siempre me han gustado los gitanos porque creo que son una de las últimas comunidades auténticamente libres. Y se dedican a viajar. Los gitanos pertenecen a toda Europa, y querer controlarlos es como querer convertir una civilización nómada en algo sedentario. Son el último pueblo realmente libre”.

En los años 80 Fanny conoció al director de cine francés François Truffaut con el que inició una fructífera relación profesional también sentimental, fruto de la que nacería su hija Josephine, en 1983. “De François lo aprendí todo -confiesa- el entusiasmo, la pasión de hacer las cosas, el gusto por el cine, las ideas, los sentimientos, las historias…. Y que hacer cine es un privilegio”.

Fanny Ardant en una escena de la película