Enlaces accesibilidad
La era Trump

El plan arancelario de Trump pone al mundo al borde de una guerra comercial

  • El FMI alerta de que pueden causar daños no solo en el exterior, sino también a la economía estadounidense
  • El presidente de EE.UU. asegura que las guerras comerciales "son buenas y fáciles de ganar"

Por
 Operarios mientras transportan bobinas de cable de acero para su pesaje en Pekín (China)
Operarios mientras transportan bobinas de cable de acero para su pesaje en Pekín (China) EFE/ Michael Reynolds

Las reacciones a la última medida anunciada por Donald Trump no se han hecho esperar. El plan del presidente de Estados Unidos (EE.UU.) de imponer aranceles del 25% a las importaciones de acero y del 10% a las de aluminio, que anunciará formalmente la semana que viene, amenaza con una guerra comercial mundial que, según alertaron gobiernos e instituciones, pondrá en peligro la recuperación económica y miles de empleos.

Gobiernos, instituciones, patronales, productores y mercados reaccionaron con temor a las consecuencias de esas medidas proteccionistas estadounidenses, que podrían impactar en el crecimiento global y frenar el comercio, además de influir negativamente en el empleo.

Según ha anunciado la Casa Blanca, dichos aranceles serán generales, y no se contemplan excepciones para ningún país, aunque sí podrían hacerse para ciertas "situaciones" particulares.

En este sentido, Donald Trump ha justificado la decisión como una forma de proteger a la industria estadounidense y ha asegurado este viernes en Twitter que las guerras comerciales "son buenas y fáciles de ganar" cuando "un país (Estados Unidos) pierde muchos billones de dólares en el comercio con prácticamente todos los países con los que tiene negocios".

China, uno de los países acusados directamente por Washington como el "gran responsable" del exceso de acero en los mercados, ha explicado que la decisión afectar negativamente a la recuperación económica mundial.

"EE.UU. ha llevado a cabo medidas antisubsidios sobre los productos de acero y aluminio. Si otros países siguen sus pasos, esto dañará al comercio internacional", ha explicado una portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores de China, Hua Chunying, en rueda de prensa. 

Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido este viernes de que dichos aranceles pueden "causar daños no solo fuera de EEUU, sino también a la economía estadounidense, incluidos sus sectores de fabricación y construcción, que son los principales usuarios de aluminio y acero", ha indicado en un comunicado el portavoz del FMI, Gerry Rice.

"Nos preocupa que las medidas propuestas por EEUU amplíen de facto las circunstancias en las que los países utilizan la lógica de la seguridad nacional para justificar restricciones de importación más amplias", ha explicado el portavoz.

La Unión Europea rechaza totalmente la medida

El presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, ha advertido de que la Unión Europea (UE) responderá "adecuadamente" a la imposición de aranceles por parte de EEUU.

"No nos quedaremos sentados sin hacer nada mientras nuestra industria es golpeada con medidas injustas que ponen en riesgo a miles de empleos europeos", ha declarado Juncker en un comunicado en el que considera la decisión una medida de proteccionismo injustificado. El presidente ha lamentado "profundamente" la decisión de Washington, que "parece representar una descarada intervención para proteger a la industria doméstica de EE.UU. que no se basa en ninguna justificación de seguridad nacional".

Fuentes comunitarias consideraron este viernes que esa justificación "no tiene ninguna base" y es en realidad una "salvaguardia (comercial) disfrazada".

El Kremlin ha compartido la preocupación expresada por varios países de Europa. "Sabemos que en muchas capitales europeas ya se ha expresado una gran preocupación ante esta decisión. Compartimos esa preocupación y vamos a analizar la nueva situación en las relaciones comerciales" con Estados Unidos, ha explicado el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

La imposición de derechos adicionales sobre el aluminio y el acero llevaría al mundo al borde de una guerra comercial

Por su parte, la patronal europea Business Europe ha alertado de que esta imposición arancelaria "llevaría al mundo al borde de una guerra comercial". Su director, Markus J. Beyrer, ha señalado que Washington puede "crear una interrupción de gran alcance en el comercio mundial con consecuencias sustanciales para las empresas y los consumidores" y ha criticado a Trump por ignorar "la importancia de aliados estratégicos clave" de su país, como la Unión Europea.

"No hay ganadores en una guerra comercial. Una escalada golpeará a todos", ha agregado Beyrer, quien ha alentado a la Unión Europea (UE) a tomar medidas de acuerdo con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para salvaguardar los intereses de su industria.

La fuentes comunitarias precisaron que la respuesta de la UE ante la OMC está "muy avanzada" a la espera de que se materialice el anuncio de EE.UU., e indicaron que el colegio de comisarios europeos debatirá este asunto en su reunión del próximo miércoles, aunque no es seguro que las medidas europeas se anuncien ese mismo día.

El Reino Unido, también en contra del arancel

En el Reino Unido, en plena negociación del 'Brexit', se ha alertado de que el alza de los aranceles puede tener un "impacto significativo" en la economía británica.

Richard Warren, el director de UK Steel, la asociación británica de sector siderúrgico, ha recordado que EE.UU. representa un mercado "bastante relevante" para la industria del acero británica, ya que recibe cerca del 15% de las exportaciones.

El directivo ha añadido que las grandes productoras de acero en el Reino Unido ya operan bajo márgenes de beneficio estrechos, por lo que un arancel de estas características es "significativo".

Demócratas y sindicatos apoyan a Trump

Varios destacados senadores demócratas y la principal asociación gremial de Estados Unidos han expresado su apoyo a la medida anunciada por el presidente Donald Trump, para proteger la industria y los trabajos estadounidenses. 

"Esta acción es bienvenida y debía haber sido adoptada hace tiempo para las factorías siderúrgicas de Ohio y los trabajadores que viven con el temor de ser las siguiente víctimas de las trampas chinas", ha asegurado Sherrod Brown, senador demócrata, al valorar la medida.

De igual modo se ha expresado el también senador demócrata de Oregón, Ron Wyden, quien ha afirmado que la industria "ha estado bajo presión durante décadas por los productos injustamente comercializados por China y otros lugares, así como por el exceso de producción global".

Por su parte, Bob Casey, senador demócrata por Pensilvania, felicitó al presidente por anunciar su intención de actuar para proteger a los trabajadores estadounidenses" de países como China, que hacen trampas en el comercio".

La principal agrupación sindical de EE.UU., la AFL-CIO, también ha aplaudido la decisión de Trump. "Estas tarifas son pasos positivos para responder a las prácticas depredadoras que dañan a los trabajadores y compañías que producen en el país", ha aseverado Richard Trumka, presidente de la organización.

Fuertes pérdidas en la Bolsa por temor a una guerra comercial

Las bolsas asiáticas acusaron con pérdidas el temor a que se desate una guerra comercial, con descensos de más del 2% en las principales plazas, unas caídas que también fueron generalizadas durante la jornada en Europa.

Wall Street, por su parte, ha cerrado este viernes en terreno mixto y el Dow Jones de Industriales bajaba un 0,30% tras un repunte posterior a las pérdidas generadas por el anuncio de aranceles a la importación de acero y aluminio en Estados Unidos y el temor a que se desate una guerra comercial.

Según datos provisionales al cierre de la sesión, el principal indicador de la bolsa de Nueva York ha descendido 74,46 puntos, hasta 24.534,52 unidades, mientras que el S&P 500 ha sumado un 0,50 % y el índice compuesto del Nasdaq ha avanzado un 1,04 %. .

Noticias

anterior siguiente