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Vicente Segrelles, un mercenario del arte

  • Se publica el libro Vicente Segrelles. De oficio ilustrador
  • Un recorrido por todas las facetas artísticas de uno de nuestros autores más internacionales

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Fragmento de una ilustración de 'El Mercenario'
Fragmento de una ilustración de 'El Mercenario'

Uno de los grandes acontecimientos de los últimos meses en el mundo del cómic ha sido la cuidada reedición de los 14 tomos de El Mercenario (Ponent Mon) de Vicente Segrelles (Barcelona, 1940). Una de las obras más internacionales del cómic español que ha sido traducida a 14 idiomas. Y como guinda del pastel la editorial publica un fabuloso tomo en el que el propio Segrelles repasa toda su trayectoria artística: Vicente Segrelles. De oficio ilustrador. Un tomo imprescindible para cualquier aficionado al cómic y al arte.

Un libro que narra la materialización del sueño de un chaval que quería ser ilustrador como su tío, el pintor y acuarelista José Gabriel Segrelles (1885-1969), al que Vicente dedica las primeras páginas de este tomo destacando la influencia que tuvo en los inicios de su carrera. Al igual que los cómics (que devoraba con pasión) y las películas (que tanto influirían en su estilo realista).

Portada y página del libro 'Vicente Segrelles. De oficio ilustrador'

Portada y página del libro 'Vicente Segrelles. De oficio ilustrador' noticias

Un volumen espectacular con cientos de ilustraciones bellísimas comentadas por su autor. Y que también está lleno de anécdotas, desde los cromos que realizó para famosas colecciones de Bruguera hasta sus portadas con toques eróticos para novelas del oeste. Y en la que el autor nos habla de sus triunfos, pero también de sus fracasos y sus sueños incumplidos.

Y es que, como otros grandes pintores e ilustradores (y como su famoso personaje), antes de alcanzar la fama mundial, Segrelles fue un mercenario que tenía que aceptar todo tipo de trabajos para sobrevivir. Pero fueran cuales fuesen esos trabajos, el ilustrador siempre dio lo mejor de sí mismo en cada uno de ellos.

Os recomendamos que leáis la entrevista que Segrelles nos concedió, el año pasado, con motivo del inicio de la reedición de El Mercenario.

Ilustración para el cuento 'Verano& invierno'
Ilustración para el cuento 'Verano& invierno'

Ilustración para el cuento 'Verano& invierno'

Con 14 años aprendió el oficio de delineante

Si ya desde pequeño tenía claro que quería ser ilustrador, sus primeras oportunidades las tuvo con 14 años, cuando entró a trabajar en la escuela de aprendices de ENASA, donde aprendió el oficio de delineante. A los 17 ya ilustraba catálogos muy realistas y detallados sobre vehículos de todo tipo y sus componentes en la fábrica de Pegaso. Un trabajo que le sirvió de aprendizaje para su carrera de ilustrador.

Como nos comentaba en la mencionada entrevista: “Me encantan los diseños de las armas, aunque no el uso que se suele hacer de ellas. Antes de ser ilustrador trabajé como delineante en la escuela de una empresa donde se fabricaba el camión “Pegaso”, además de motores de aviación, etc. Ese trabajo me enseñó muchas cosas técnicas que luego incluí en las aventuras de El Mercenario”.

Pero no todo fue un camino de rosas. Como nos cuenta en el libro, a los 18 años quiso ser pintor, como su tío, y realizó toda una serie de cuadros por los que recibió buenas críticas. Pero no vendió ninguno. Luego realizó sus primeras portadas para novelas que actualmente considera "horrorosas" pero que le sirvieron para aprender, de forma completamente autodidacta, cosas como la importancia de que haya aire entre el primer y el segundo plano de una ilustración.

Páginas del libro 'Vicente Segrelles. De oficio ilustrador'
Páginas del libro 'Vicente Segrelles. De oficio ilustrador'

Páginas del libro 'Vicente Segrelles. De oficio ilustrador'

Publicidad, novelas, juguetes y cromos

En 1964 Segrelles contestó a un anuncio publicitario en el que solicitaban ilustradores. Le ofrecieron bastante más de lo que cobraba en Pegaso (7.000 pesetas al mes), así que trabajó haciendo anuncios para varias compañías. Lo que no evitó que, en 1968 se quedase sin empleo.

Entonces le llamaron de Bruguera para hacer una colección de cromos de deportes, a la que seguirían otras tan conocidas como el álbum El por qué de las cosas o La vuelta al mundo en 180 cromos (en los que colaboraron otros grandes ilustradores y que hoy son muy codiciados por los coleccionistas). También dibujó sus primeros cómics, como una versión de El Lazarillo de Tormes.

Fueron años en los Segrelles demostró ser un auténtico todo terreno. Sobre todo durante su paso por Selecciones ilustradas, donde lo mismo dibujaba láminas fotorrealistas de armas que portadas para novelas y cómics.

Portadas de Segrelles para novelas de misterio

Portadas de Segrelles para novelas de misterio

Durante su carrera Segrelles ilustró cientos de portadas para editoriales europeas y estadounidenses de la más variada temática, desde terror y guerra a la fantasía y ciencia-ficción por la que fue más conocido. Obras de autores como Ray Bradbury, H. Rider Haggard, Poul Anderson, Roger Zelazny, Alistair McLean, Desmond Bagley, GF Unger, Andre Norton, Joel Rosenberg, Charles Delint, CH Guenter, Jason Oscuro, Terry Pratchett o muchos más cuentan con sus cubiertas.

También ilustró numerosos libros didácticos sobre inventos, armas, barcos, aviones, el mundo de Julio Verne... incluso colaboró con la revista interviú ilustrando una sección dedicada a temas de delincuencia , asesinatos, accidentes.... Sin olvidar las portadas para publicaciones de carácter erótico (como él mismo reconoce "era la época").

Finalmente también haría ilustraciones para juguetes como Tente e Ibertren. Y a finales de los 70 colaboró con la revista Norma, lo que le llevaría a los cómics y a su éxito internacional.

Ilustración para Ibertren
Ilustración para Ibertren

Ilustración para Ibertren

El Mercenario y el éxito internacional

En 1981 los lectores de cómic nos quedamos con la boca abierta con la imagen hiperrealista de ese guerrero (conocido únicamente como El Mercenario) montado a lomos de un gigantesco dragón. Vicente nos cuenta cómo surgió el personaje: “En aquella época yo hacía portadas y como era autónomo tenía que estar buscando siempre trabajo. Así que se me ocurrió hacer un cómic, porque me dijeron que sí tenía éxito podía hacer una serie que podía publicar primero en una revista y luego en tomos recopilatorios. Y como me gustaba trabajar al óleo, decidí realizar el cómic con esa técnica”.

“Para no tener que documentarme demasiado –continúa- para la primera aventura elegí temas que me gustaban y que no me exigían demasiada documentación: la Edad Media con sus armaduras y castillos y las fantasías orientales. También se me ocurrió plasmar batallas aéreas, al estilo de las de la Segunda Guerra Mundial, pero con dragones montados por guerreros. Y a eso le añadí el desnudo femenino, algo que en esa época era casi fundamental. Y con esa mezcla nació El Mercenario”.

Páginas de 'El Mercenario'
Páginas de 'El Mercenario'

Páginas de 'El Mercenario' Ponent Mon

“Así que, en 1979, realicé seis páginas de prueba y se las di a mi agente editor para que las llevara a la Feria de Bolonia. Podía ser un éxito o que las rechazasen. Pero mi agente volvió entusiasmado y con media docena de precontratos firmados”.

Un éxito inesperado que obligó a Segrelles a continuar la historia. “Yo solo había hecho un cómic para Bruguera y de eso habían pasado más de treinta años. Así que tuve que espabilarme e iba avanzando la historia a medida que se me ocurrían las ideas. Por eso la primera aventura de El Mercenario tiene tres partes muy diferentes”.

El Mercenario protagonizó 14 álbumes, se tradujo a 14 países y dio la vuelta al mundo, siendo uno de los cómics españoles de mayor éxito de todos los tiempos. En sus páginas vimos como Segrelles evolucionaba desde la fantasía a la ciencia ficción, y de la técnica del óleo a la pintura por ordenador. Dedicó 25 años de su vida al Mercenario, hasta que se retiró.

Dos ilustraciones de 'El Mercenario'
Dos ilustraciones de 'El Mercenario'

Dos ilustraciones de 'El Mercenario' Ponent mon

Otros trabajos y sus aficiones

A pesar del éxito internacional de El Mercenario, el esfuerzo que dedicaba a cada álbum y lo poco que cobraba por su trabajo hizo que Segrelles estuviera a punto de dejar el personaje en numerosas ocasiones, aunque siempre volvía. En esas pausas creó otros personajes de cómic mucho más modestos como El Sheriff Pat e ilustró sus propios cuentos, como El agua mágica o Verano e invierno.

En 2005 Vicente cumplió 65 años y decidió jubilarse y, desde entonces, no ha vuelto a pintar. Actualmente se dedica a sus aficiones que también son artísticas, como la escultura o el modelismo.

“Ahora me gusta hacer mis propias maquetas –nos contaba-. Primero las diseño con el ordenador, con el Photoshop, y luego las construyo prestando atención al más mínimo detalle. Quiero que funcione todo, hasta la más mínima lucecita. Como el primer avión a reacción de la Segunda Guerra Mundial que he realizado”.

“Y me siguen encantado los castillos (se ha construido uno gigante), los dragones, las armaduras… incluso tengo una en casa que no funciona muy bien, porque no puedes levantar bien los brazos. Pero llevo dentro todo ese mundo de la fantasía y me encanta”.

Un mundo de fantasía que tenemos, casi al completo, en este fabuloso libro que es mucho más que un catálogo de ilustraciones. Es un conjunto de sueños que dispara nuestra imaginación.

Vicente Segrelles y una de las ilustraciones más conocidas de 'El Mercenario'
Vicente Segrelles y una de las ilustraciones más conocidas d

Vicente Segrelles y una de las ilustraciones más conocidas de 'El Mercenario' Ponent Mon