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El zoo de Copenhague sacrifica a una jirafa pese a una intensa campaña en contra

       
  • Lo ha hecho para que los mejores genes pasan a las generaciones venideras
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  • El centro asegura que sacrifica entre 20 y 30 animales de media al año
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  • ONG danesas consideran el sacrificio un acto "bárbaro" y "falto de ética"

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Foto de Marius, la jirafa sacrificada
Foto de Marius, la jirafa sacrificada. REUTERS REUTERS/Keld Navntoft/Scanpix Denmark

El zoo de Copenhague ha sacrificado a una jirafa de dieciocho meses alegando que tenía que evitar futuros problemas de consanguinidad, pese a una intensa campaña pública en internet para salvar su vida y a la propuesta de alternativas.

La dirección de la institución ha defendido que Marius debía ser sacrificada porque el objetivo del zoo es asegurarse que los mejores genes pasan a las generaciones venideras, preservándose así a largo plazo la supervivencia de las especies que acogen.

El director científico del zoo, Bengt Holst, ha justificado la decisión y ha dicho estar listo para hacer lo mismo con otro animal si fuera necesario, a pesar de las amenazas de muerte que ha recibido tanto él como otros miembros de su equipo.

"He recibido amenazas directas contra el zoo, contra mi persona y contra mi familia", ha dicho Holst, que ha relatado que alguien le ha telefoneado en mitad de la noche diciendo que él y su familia merecían morir.

Un portavoz del zoo ha dicho que otros trabajadores han sido también amenazados pero no ha dado más detalles al respecto.

Otros zoos se ofrecieron a acoger al animal

El centro ha asegurado que sacrifica entre 20 y 30 animales de media al año para que las poblaciones que mantienen se conserven sanas.

De nada han servido las miles de firmas que han recogido varias peticiones populares online, las quejas de varias organizaciones no gubernamentales para la protección de los animales y las ofertas de otros zoos, que se mostraron dispuestos a acoger al animal que Copenhague prefería sacrificar.

Distintas ONG danesas han considerado el sacrificio un acto "bárbaro" y "falto de ética".

El animal ha muerto por un disparo de una pistola de perno, después de que  se descartase el empleo de una inyección letal porque hubiese contaminado  su carne, ya que está previsto que sus restos se empleen no sólo para  investigación sino también para alimentar a carnívoros del zoo.

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