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La Seminci galardona al cine japonés y da la alegría con el premio a Nora Navas

  • Lástima que la mejor dirección no recayera en Mar Coll o en Jordi Cadena
  • La Espiga de Plata para Corre y salta, un gesto por una película vitalista

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Gala de clausura de la SEMINCI en Valladolid

No solo para el Jurado, para una gran mayoría, ha sido la mejor película Una familia de Tokio, el homenaje que el veterano Yoji Yamada hace al maestro Ozu, el remake de un clásico que capta como pocas veces el paso del tiempo, la fugacidad de la vida y que nos habla, con sabiduría, de las complejas relaciones entre padres e hijos que andan muy ocupados. Oriente u occidente, tanto da, aunque nos toquemos más o menos, seamos más directos o ceremoniosos, la cuestión de los afectos es universal.

Hicieron bueno el título de la película Todos queremos lo mejor para ella dándole a Nora Navas el premio a la mejor actriz que le abre el camino al Goya, un papel que siendo muy aparentemente lúdico es profundamente complejo, el de esa mujer que, tras un accidente, debe recolocarse en la vida y quiere volver a empezar y volar. Lástima que el premio al mejor director no se lo dieran a la directora de este film que podeís ver este mismo fin de semana porque se acaba de estrenar, Mar Coll, qué talentazo, o a Jordi Cadena por la Por.

Discrepamos en los premios que se ha llevado la película polaca Papusza, rechina esta mejor dirección para la pareja Kros-Krauze y mejor actor para Zbigniev Walerys. Con todo el respeto para los que la ven como una propuesta muy artística, pero nos parece que, este homenaje a los gitanos planteado a través de la historia de una poetisa, es una bella sin alma. quisiera decir que lo único que le habría dado. Quizá el único premio que habría merecido esta película es el de mejor fotografía, lo que casi más parece una broma, teniendo en cuenta que, en algunos momentos del film, no se ve nada.

Hay para todos los gustos, diría seguramente el intérprete francés Jean Pierre Bacri que le hubiera dado más entidad al premio de mejor actor, aunque no se va de vacío porque el Jurado ha valorado como mejor guión el que ha escrito con Agnes Jaoui, el de Al final del cuento un Disney pero con la mala leche francesa.

Ya sabemos que no hay que contar nunca el final de la película, que es pecado hacerlo, pero es que esa frase de "y fueron felices y se engañaron a menudo" es tremendamente significativo de lo que nos están contando sobre el amor, las piruetas del destino, los aciertos que tenemos y errores que cometemos. En algún momento un poco embarullado pero el puzzle no era fàcil de armar.  La Espiga de Plata para Corre y salta, nos parece todo un gesto por una película vitalista.

El premio de la Crítica para el argentino Juan Taratuto por La reconstrucción le da una palmadita por si tenía alguna inseguridad al haberse pasado de comedias de éxito al drama más intimista, siempre de la mano de un actor de narices, Diego Peretti.

Y finalmente un premio que ha hecho salir el sol en la Seminci, Diederick Ebbinge ha coleccionado sonrisas con Mattehorn,  una simpática manera de decirnos que en la vida y el amor cada cual se apañe como buenamente pueda. El Premio Pilar Miró a este nuevo realizador, capaz de combinar a Chaplin con Bach,le reta para que nos siga dando alegrías en los próximos años.

Un año más la Seminci rezuma pasión por el cine y una mención especial para tres miembros del Jurado por los que sentimos un cariño especial, la excelente crítica de cine Nuria Vidal, una actriz como la copa de un pino que es Ana Torrent y Thomas Bidegain, el hombre que ha escrito peliculones como De latir, mi corazón se ha paradoUn propheteDe óxido y huesoA perdre la raison Y ahora a dónde vamos. Es todo simpatía y generosidad. Ha sido un placer conocerle y esperamos tenerle de aliado en el futuro que ya està a la vuelta de la esquina.