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Desentrañan el funcionamiento de 'La gran mancha blanca de Saturno'

  • Es la mayor tormenta del sistema solar
  • El estudio ha sido realizado con imágenes de la nave espacial Cassini
  • Permite conocer mejor, entre otros, el comportamiento de la meteorología
  • Científicos de la Universidad del País Vasco han llevado a cabo la investigación

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Investigadores del Grupo de Ciencias Planetarias de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) han desentrañado, por primera vez, el funcionamiento de la mayor tormenta desarrollada en el sistema solar: la Gran Mancha Blanca de Saturno.

El estudio de este fenómeno permite conocer mejor los modelos empleados en el estudio de la meteorología y del comportamiento de la atmósfera terrestre en un medio ambiente imposible de simular en un laboratorio.

Este trabajo se ha publicado en la revista Nature Geosciences, la revista especializa en geofísica, meteorología y ciencias planetarias del grupo Nature, que tiene el mayor índice de impacto en este campo, ha informado la UPV/EHU en un comunicado.

El artículo está liderado por Enrique García Melendo, investigador de la Fundació Observatori Esteve Duran-Institut de Ciències de l'Espai, mientras que el Grupo de Ciencias Planetarias está liderado por el catedrático de la escuela de Ingenieros de la UPV/EHU, Agustín Sánchez Lavega.

La investigación se ha realizado a través de las imágenes enviadas por la nave espacial Cassini de las agencias espaciales norteamericana (NASA) y europea (ESA); los modelos de ordenador de la tormenta, y el examen de sus nubes.

Tormenta de enormes proporciones

Aproximadamente una vez cada año de Saturno, equivalente a unos 30 años de la Tierra, se produce en el planeta de los anillos una tormenta de enormes proporciones que afecta al aspecto de su atmósfera a escala global y se denomina Gran Mancha Blanca debido al aspecto que presenta.

La primera observación de una de estas tormentas fue posible en 1876 y la analizada en esta investigación, la Gran Mancha Blanca de 2010, es la sexta que ha podido ser observada.

En esa ocasión la nave espacial Cassini pudo obtener imágenes de muy alta resolución de la gran estructura meteorológica que permaneció activa más de siete meses.

Durante ese tiempo generó una amalgama de nubes blancas que se expandieron hasta formar un anillo nuboso y turbulento con una extensión de miles de millones de kilómetros cuadrados y vientos de 500 kilómetros por hora.

El Grupo de Ciencias Planetarias presentó hace dos años un primer estudio de dicha tormenta que fue portada en la revista Nature del 7 de julio de 2011 y el nuevo trabajo desvela "secretos ocultos" del fenómeno a través del estudio de "la cabeza" o "foco" de la Gran Mancha Blanca.

Entre ellos, que el foco de la tormenta es profundo, unos 300 kilómetros por encima de las nubes visibles y que la tormenta transporta ingentes cantidades de gas húmedo en vapor de agua a las capas más altas del planeta formando nubes visibles, y liberando enormes cantidades de energía