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Jaime Rosales lleva a Cannes una sutil historia de la vida a través de la tragedia

Por
Bertolucci vuelve al cine

Jaime Rosales presentó este miércoles en Cannes Sueño y Silencio, una sutil historia sobre el valor de la vida a través de la tragedia, sobre las emociones y sobre "la dimensión trascendente" del ser humano.

Proyectada en la Quincena de Realizadores,es una historia que tiene algo "que ver con la dimensión espiritual del ser humano" y que lo transmite en términos de cotidianeidad y en torno a la familia, explicó Rosales.

Una película que pasó por diferentes fases y que al final lo que deja en el espectador es "la idea de la huella, de la vida, del valor de la vida, de la emoción".

Yolanda y Oriol son una pareja española que vive en Francia. Él es arquitecto y ella profesora. Tienen dos hijas y su vida transcurre en la normalidad de cualquier otra persona. Hasta que un accidente lo cambia todo.

Actores "amateurs" a los que el director apenas contó nada de la historia y en los que buscaba improvisación, espontaneidad y veracidad.

"Para mí es fundamental el 'casting' y las localizaciones, elegir el espacio y elegir a las personas".

"Es sorprendente luego lo que te dan, los diálogos surgiendo de ellos son extraordinarios, mucho más ricos", cosas que ni el mejor guionista podría escribir.

Una historia dramática, en la que se produce un accidente de coche y la muerte de uno de los personajes, todo ello contado con una enorme sutileza a la vez de con una naturalidad que desarma.

Una historia rodada en un expresivo blanco y negro, una decisión "puramente estética" porque le da "una materialidad a la imagen, le da un realismo, una belleza del grano que todo lo que ha ocurrido está ahí, le da una verdad".

Apenas un par de escenas de color, entre ellas unos preciosos e hipnóticos prólogo y epílogo a cargo de Miquel Barceló, al que se muestra en pleno proceso de creación a la acuarela.

Ovación y abucheos para 'Holy Motors'

El francés Leos Carax llegó hoy a Cannes acompañado de la polémica con Holy motors, una película radical en su planteamiento y que provocó tantas alabanzas como críticas para una historia sobre un personaje que viaja de vida en vida y que, en una de ellas, se encuentra con Kylie Minogue.

De "extraña", "horrible" o "tomadura de pelo" fue calificada por algunos periodistas, mientras que otros la consideraban "sublime", "una obra maestra" o "inmensamente fascinante".

Un único actor, Denis Lavan, interpreta a una decena de personajes. Los mismos por los que transita durante una jornada de trabajo en París. Porque su trabajo es transformarse en todos ellos y no ser ninguno.

Desde una anciana gitana que pide en un puente a un banquero, pasando por un moribundo, el señor Óscar (Lavan) se cruza en su camino con gente de todo tipo, entre las que están Eva Mendes o la cantante australiana Kylie Minogue, que interpretan pequeños papeles.

El realizador de Los amantes del Pont-Neuf y de Pola X ha puesto en pie una historia complicada y difícil de entender, con una estética extrema y escenas desagradables, en la que la incomprensión se instala como característica principal.

Minogue

 calificó la experiencia de trabajar con Carax de "maravillosa" y recordó que cuando conoció al director, creía que quería que cantara en la banda sonora del filme, no que apareciera en él.

Salles revive el espíritu beat con "On the road"

El realizador brasileño Walter Salles revivió hoy el espíritu de la generación beat en Cannes con su película On the road, recibida con tibieza y en la que se rodea de estrellas como Kristen Stewart, Kirsten Dunst, Viggo Mortensen, Amy Adams, Tom Sturridge, Elisabeth Moss o Alice Braga.

Una película que adapta muy fielmente el libro de Jack Kerouac pero que "no es una historia sobre la generación beat, es sobre los años de formación de esa generación".

"Los personajes en el libro tienen el valor de experimentarlo todo en carne viva y no a través de la pantalla", explicó Salles en rueda de prensa. "Es muy importante crearse una visión crítica experimentando las cosas y no viéndolas" por la tele o internet.

On the road (En el camino) cuenta los años que Kerouac pasó viajando por América en los años cuarenta junto a su amigo Neal Cassady y algunos que posteriormente se convirtieron en grandes figuras literarias como William S. Burroughs y Allen Ginsberg.

La película traslada el comienzo de la acción a Nueva York y muestra con todo lujo de detalles el viaje de Kerouac, sus inicios como escritor y la relación con sus amigos, llena de sexo, drogas y excesos.

Una larguísima narración en la que los actores secundarios dan más peso a sus personajes que los protagonistas y en la que Salles se recrea en exceso en paisajes tanto naturales como emocionales. En su traslado a la pantalla, Walles ha tratado de mostrar "el sentimiento de pérdida" que reina en el libro.