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Costa Cruceros señala al capitán como único responsable del naufragio por desviarse del rumbo

  • La compañía asegura que el capitán se desvió de la ruta prevista
  • Según la prensa italiana se acercó a la isla para homenajear al maitre
  • El capitán fue detenido acusado de homicidio múltiple y abandonar el barco

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Reanudadas las labores de rescate en el Costa Concordia

Las primeras pesquisas de la investigación, las declaraciones de la compañía de cruceros y los testimonios de los supervivientes del Costa Concordia apuntan a que el naufragio del crucero frente a la costa toscana se debió a un "error humano".  Y el responsable tiene nombres y apellidos: Francesco Schettino, capitán del barco.

Schettino fue detenido este domingo acusado de homicidio múltiple, naufragio y abandono del barco.  Según la fiscalía de Grosetto, el comandante, con 30 años de experiencia en navegación, realizó "una maniobra torpe e irrresponsable" que terminó en una colisión fatal y, además, no cumplió con su responsabilidad de auxiliar a los pasajeros.

La compañía Costa Cruceros señala en la misma direción.  "La maniobra no había sido aprobada, ni autorizada por Costa (...) El comandante tomó por iniciativa propia  una decisión contraria a nuestro reglamento, que está escrito y  certificado. Nuestra posición no es la de tomar distancias, si no la de  disociarse completamente de esta conducta que ha causado el accidente", ha afirmado el presidente y consejero delegado de la naviera Costa Crociere, Pier Luigi Foschi.

Por tanto, la primera pregunta que tendrá que responder la investigación es ¿por qué el 'Concordia' se acercó tanto a la isla de Giglio?

El capitán a su maitre: "Mira tu isla"

El capitán ha asegurado que la formación rocosa contra la que impactó el buque no aparecía en las cartas marítimas, un argumento que no respalda ni la compañía de cruceros ni los expertos en navegación, que señalan que "un barco de esta envergadura cuenta con tecnología suficiente como para detectar una piedra debajo del mar", tal y como explica en TVE, Juan José Barrero, capitán de barco y experto en emergencias.

Los diarios italianos Il Tirreno y Corriere della Sera aseguran que la maniobra de aproximarse a Giglio a menos de tres millas -la distancia mínima a la que suelen acercarse los cruceros- fue decisión de Schettino, que quiso rendir un particular homenaje a dos colegas naturales de la isla italiana, el jefe de camareros y a un excompañero.

"Un gran naufragio por un pequeño favor", títula a primera página Il Corriere en un artículo donde explica que el capitán quiso cumplir con una tradición, conocida en la jerga marinera como "reverencia", por la cual los cruceros tienen la costumbre  de acercarse a saludar a los habitantes de Giglio haciendo sonar la  sirena del barco.

Pero Schettino fue demasiado lejos con esa deferencia al maitre Antonello Tievoli, y a Mario Polombo, una leyenda entre los comandantes de la naviera genovesa, y el gesto de cortesía acabó en tragedia.

La compañía Costa Cruceros no se ha pronunciado sobre esta teoría, pero sí ha reconocido que “el capitán  cometió errores de juicio” y que “sus decisiones no se ajustaron a los  procedimientos de seguridad" al desviarse de la ruta prevista.

Una hora en activar el protocolo de emergencia

La segunda pregunta es ¿por qué tardó una hora en avisar del accidente? Tras la colisión, el capitán utilizó la señal de radio para llamar a la Capitanía de Livorno en lugar de activar la alarma GPS. De hecho, los guardacostas se enteraron antes del posible naufragio del 'Concordia' por los pasajeros, que llamaron con sus teléfonos móviles a tierra, que por el responsable del buque. 

Tras sentir el impacto, el caos se instaló en el buque. Los supervivientes denuncian la impericia de la tripulación al activar el protocolo de evacuación. "No sabíamos cuál era la salida real, ni si nos teníamos que ir, nadie nos dio la orden de que se iba a evacuar, todo era ira adivinando qué iba a pasar después", explica David, uno de los pasajeros españoles en el programa 'La Mañana de la 1' de TVE.

La mañana de La 1 - Supervivientes del crucero en Italia

Carlos Carballa, otro superviviente también critica que el miedo se apoderó de los trabajadores del barco. "La tripulación era la que tenía que estar allí, pero fueron los camareros, cocineros y trabajadores del servicio los que nos ayudaron a salir, no la tripulación", relata en TVE. 

El capitán abandona el barco

Lo que no sabían en ese momento los pasajeros es que el encargado de activar el protocolo de emergencia y el responsable último del pasaje, había sido el primero en abandonar el buque, dejando a su suerte a su equipo y a su pasaje. Tras la bochornosa huida de Schettino, otros miembros de la tripulación le siguieron.

Pero en toda esta cadena de errores e irresponsabilidad, el diario The Guardian reivindica la figura de uno de los pocos héroes de la tragedia: Manrico Giampedroni, el sobrecargo del barco.

Según informa el periódico británico , este italiano, de 57 años, fue encontrado 36 horas después del accidente con una pierna rota y atrapado en el 'Concordia'. "Nunca perdí la esperanza de que me salvarían", afirmó al rotativo, tras ser rescatado inmediatamente después de una pareja coreana.

Giampedroni ayudó a centenares de pasajeros a embarcar en los botes salvavidas y, a medianoche, cuando volvió al interior del buque para buscar a más supervivientes, se cayó, se rompó una pierna y quedó atrapado.

Los últimos en dejar el 'Costa Concordia' lo hicieron entre las 2.30 y las 03.00 de la madrugada. Dos días después, todavía hay 16 desaparecidos en el buque insignia los cruceros por el Mediterráneo.