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El presidente de Yemen, hospitalizado tras un ataque contra la mezquita de su palacio

  • Han muerto siete personas, la mayoría miembros de la guardia presidencial
  • Las fuerzas tribales niegan estar detrás del ataque al palacio

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En Yemen siguen los enfrentamientos entre el ejército y los jefes tribales

El enfrentamiento en Yemen entre partidarios y opositores al presidente Alí Abdalá Saleh ha entrado de lleno en una guerra civil después de que el propio Saleh haya tenido que ser hospitalizado tras resultar herido leve en un ataque contra la mezquita de su palacio presidencial en la capital, Saná, según han confirmado fuentes de diplomáticas occidentales y de las fuerzas de seguridad.

El comunicado oficial señala que Saleh se "encuentra bien y en buena salud" y que se recuperará pronto, pero ha tenido que ser trasladado a un hospital militar donde está recibiendo tratamiento médico, después de que un proyectil impactara en la parte delantera de la mezquita donde se econtraba el presidente acompañado de altos cargos del gobierno.

Un ayudante del gobernante ha informado de que  Saleh sufrió heridas leves en la parte trasera de la cabeza por las  esquirlas del proyectil y que fue tratado directamente en el palacio  presidencial.

A pesar de que desde el Gobierno yemení insisten en que el presidente está bien, Saleh ha preferido no comparecer en la televisión estatal,  que ha difundido un mensaje de audio grabado de cinco minutos de duración en el que se apreciaba que le costaba respirar.

Saleh ha culpado del ataque a los "enemigos tribales",  contra los que ha clamado venganza y ha afirmado que los fallecidos son siete y no tres, como se había informado en un primer momento.

Siete muertos

Los fallecidos son, en su mayoría, miembros de la guardia presidencial y uno de ellos es el coronel Mohamed Jatib, jefe de la Seguridad Especial del presidente. Además, han resultado heridos varios altos cargos gubernamentales y el imán del templo.

"Un ataque cobarde con un proyectil explosivo se ha producido durante la oración del viernes en la mezquita del palacio presidencial donde el presidente Ali Abdulá Saleh y otros altos cargos del Gobierno estaban presentes", ha asegurado la agencia estatal Saba.

"Su excelencia, el presidente, está bien y en buen estado, gracias a Dios", añade la agencia.

El ataque, que aún no ha sido reivindicado, se produce después de que las tropas fieles al presidente yemení hayan bombardeado con artillería el barrio de la capital donde vive el líder tribal opositor, Sadeq Al Ahmar.

Sin embargo, Ahmar ha negado posteriormente la autoría del ataque al palacio de su principal rival político y presidente del país desde hace 30 años.

Esta afirmación no ha evitado que después del ataque el ejército yemení haya retomado los ataques contra la residencial del jefe tribal, al sur de Saná.

Bombardeo del líder tribal opositor

Según vecinos del barrio de Hasaba se han producido varias explosiones por el impacto de cohetes "katiusha" y misiles en la zona.

Las explosiones han tenido lugar en la sede de los seguidores de Al Ahmar, jefe de la tribu Hashid, frente a su domicilio. El edificio de diez plantas, en el que están también las oficinas de las aerolíneas yemeníes, se ha incendiado.

Durante la noche se han producido duros combates entre ambos bandos, cuando miles de partidarios de Al Ahmar intentaron llegar a Saná, según el Yemen Post.

Los combatientes tribales  se enfrentaron a las fuerzas gubernamentales en el punto de control  militar de Al Azraqein, a 15 kilómetros al norte de la capital, y finalmente renunciaron a entrar en la ciudad.

El Ejército yemení ha recuperado el control de los ministerios y oficinas gubernamentales  que las fuerzas de Al Ahmar, habían tomado en los últimos días en Saná. El aeropuerto continúa cerrado.

Según la oposición, 50 personas habrían muerto en total en la capital yemení durante los choques de esta semana.

Seis muertos en Taiz

Mientras tanto, en Taiz, la segunda ciudad del país, situada al sur, las fuerzas de seguridad han disparado al aire para evitar que varios manifestantes se congregaran en la mezquita de Al Said y, según informan fuentes de seguridad, cuatro soldados y dos manifestantes han muerto.

En distintos barrios de Taiz se escucharon disparos esporádicos y la Guardia Republicana y la Policía se desplegó por las calles, donde apenas había viandantes. Unos 30 manifestantes han resultado heridos por los disparos de los manifestantes.