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Almodóvar, a por nota

  • Admiración extranjera y cautela española en el estreno de La piel que habito
  • El director manchego ha cumplido con toda la liturgia del Festival de Cannes

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Presentada 'La piel que habito' de Almodóvar, en Cannes

A las 8 de la mañana el Palais era un barullo y a la hora de la proyección resultaba imposible encontrar un hueco vacío en la inmensa sala del Palacio.

La piel que habito iba a exhibirse por primera vez y tanto la prensa como los invitados, se agolpaban contra las vallas de acceso como si por el hecho de empujar, la verja fuera a abrirse antes o los minutos transcurrieran más deprisa. Y eso que los encargados de la seguridad del Festival han abierto bolsos y carteras con la misma parsimonia de siempre.

A la salida, los periodistas extranjeros no disimulaban su admiración. “Es el de siempre pero con más fuerza”“ha vuelto el mejor Almodóvar”. Eran algunas de las frases que podían oírse. Los españoles, más cautos: como si se protegieran de los posibles efectos de expresar su admiración o su crítica sobre la película que acababan de ver.

Cumpliendo con la liturgia del Festival

Pedro Almodóvar no ha defraudado ni en el fondo ni en la forma y ha cumplido con toda la liturgia que acompaña a un Festival como Cannes: photocall, rueda de prensa y encuentro más tranquilo con los periodistas españoles, por aquello de los de casa se merecen un trato aparte.

El director ha contado con un colaborador excepcional: Antonio Banderas, entregado a la causa de La piel que habito y dispuesto a acceder a todo lo que le pedían cámaras y reporteros de un Festival donde conseguir una imagen exclusiva es prácticamente imposible.

Pasión por Almodóvar

Durante el Festival se produce un ritual que me llena de ternura: personas de todo tipo y condición, unidas por su pasión por el cine,  esperan pacientemente que alguien le regale esas invitaciones que al final no va a utilizar. La cara de los afortunados, -no importa para qué pase ni para qué hora-, es la viva imagen del agradecimiento.

Pero lo de hoy,  se ha visto pocas veces: decenas de auténticos 'groupies' pedían entradas especificando, -eso sí-,  que fueran para la proyección de La piel que habito.  Y es que la película se ha convertido en el trending topic del día y para más INRI, el que no la vea tendrá que esperar hasta primeros de septiembre cuando se produzca el estreno mundial.

Así estaba programado, antes de que un persistente delegado del Festival, Thierry Frémaux,  convenciera a los hermanos Almodóvar, -a veces se nos olvida que junto a Pedro siempre está Agustín-, para que corrieran un poco y dejaran la película lista para viajar a la gran meca del cine.

Ha pasado bien. Ahora se trata de subir nota  en la consideración de un Jurado que apenas tiene dos días para decidir un palmarés al que todo el mundo podrá lupa. Crucemos los dedos.