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El yerno de los Tous alega que disparó por instinto y temor a verse "muerto"

  • Corominas ha asegurado que actuó pensando que los ladrones iban armados
  • Asimismo ha afirmado que no era jefe de seguridad de los Tous

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El yerno de los joyeros Tous Lluís Corominas ha alegado este jueves que disparó contra los dos presuntos ladrones por "instinto de defensa", ya que se vio "muerto" al interpretar, debido a los nervios, que tenían en las manos una pistola.

En su declaración ante el jurado popular que lo juzga por la muerte de un presunto ladrón que había intentado a robar en la casa de sus suegros, Corominas ha asegurado que acudió al chalé pensando que los ladrones estaban armados y actuando en todo momento "como familiar", porque nunca ha sido jefe de seguridad de los joyeros.

El acusado, que se ha proclamado "una persona honrada" que hizo lo que haría cualquiera para proteger a los suyos, ha justificado que hoy haya cambiado de versión en algunos aspectos respecto a anteriores declaraciones en que tras su detención "el mundo se le dio la vuelta", al pasar de ser un padre de familia a verse esposado ante un juez.

"El instinto me hizo disparar dos veces, sin mirar"

Corominas, ha relatado que el día del asalto al domicilio de los joyeros se acercó al coche sospecho aparcado fuera, mantuvo una conversación con los dos individuos que había en su interior, sin entender lo que decían, y al ver un movimiento brusco disparó desde su coche.

"Vi un movimiento brusco y me vi muerto. El instinto me hizo disparar dos veces, sin mirar", ha explicado Corominas en el juicio este jueves, aunque en instrucción dijo que había visto que el asaltante tenía una arma, y ahora ha dicho que vio algo.

Corominas ha proseguido su relato y ha explicado que después bajó del coche y encañonó al copiloto para esperar a la policía y vio que el conductor estaba herido y sangraba por la nariz. "Me había cambiado la vida. Por la mañana desperté siendo un feliz padre de familia y por la noche estaba esposado y detenido", ha lamentado Corominas, en un momento en que se mostrado afectado.

Solo quería dar "miedo"

En su declaración, el yerno de los Tous ha justificado su actuación alegando que solo quería "dar miedo" a los asaltantes de la casa para que se fueran lo antes posible y que por eso se paseó por delante de las luces de la propiedad, para que le vieran.

A preguntas de la fiscal, ha destacado que no entró dentro de la casa porque estaba esperando a los Mossos, que rato que habían sido avisados.

Ha explicado que estaba en casa con sus dos hijas pequeñas de ocho y cuatro años, cuando el vigilante le llamó muy nervioso diciéndole que los mismos hombres del día 6 habían vuelto, iban armados, y que ya había avisado a la policía catalana.

Le pidió que fuera, pero como no podía dejar a sus hijas solas, Corominas primero llamó a un inspector, que no contestó, después a los abuelos Tous para que no fueran a casa y a su cuñada para que se quedase con las niñas.

Los mosson no llegaban

"Le dije que iba a ir porque los mossos iban a llegar", ha asegurado Corominas, que ha explicado que recibió una segunda llamada del vigilante diciéndole que los mossos no venían y que los asaltantes estaban manipulando las cámaras y que sufría porque no sabía si mi cuñado y su hijo estaban en la casa.

"Saqué la arma de la caja y me fui para allá. Cuando llegaba recibí una tercera llamada en la que Julio -el vigilante- me dijo que estaban en la rampa, justo donde yo había aparcado, que iban armados, y que acababa de llegar un coche negro -el suyo, aunque el vigilante no lo sabía- mientras la policía no había llegado.

Pese a que ante el juez de instrucción explicó que pensó que en el coche había una pareja discutiendo y que se acercó para advertirles de que había gente armada, en la Audiencia ha asegurado que reconoció el coche grabado tres días antes por las cámaras pero que pensó que no había nadie, ya que de lo contrario no habría ido, vio que había dos personas en el interior, gritó '¡Alto!' cogió la pistola del asiento del copiloto y realizó dos disparos.

También ha reconocido que una de las balas de dicha pistola era de punta hueca -que él sabía que era munición prohibida-, y que se la entregó un amigo mosso, "con toda la buena fe", recomendándole que la colocara la última del cargador de su Glock, por si algún día tuviera que vaciarlo, que fuera "o todo o nada".

No era jefe de seguridad

Por otro lado, en su esperada declaración y ante una gran expectación mediática, Corominas, relativamente tranquilo, ha explicado que no era el jefe de seguridad de la familia Tous y que nunca lo ha sido, una hecho que se contradice con lo que dijo en su primera declaración tras los hechos en diciembre de 2006.

"En ese momento me fue mucho más fácil, cuando llegaron los mossos, decir que llevaba la seguridad de la familia" en lugar de decir que era el marido de la hija de los Tous, ha explicado el yerno de los Tous, aunque no ha explicado porque dio otra versión al juez de instrucción.

En el permiso de armas justifica su solicitud en que estaba contratado por la empresa Tous para transportar objetos de valor, aunque ha explicado que no está seguro de que sea su firma, pese a que el documento lo remite la Guardia Civil y lleva su nombre.

La fiscal ha explicado al jurado que Corominas -acusado de matar a uno de los ladrones que asaltó la casa familiar en diciembre de 2006- tiene una licencia de tiro olímpico, y éste ha reconocido que "esporádicamente" hacía prácticas de puntería.

También le han mostrado una placa de vigilante que el yerno de los Tous tenía con su documentación, junto al título de director de seguridad, y que ha explicado que se puede comprar en cualquier tienda y no está homologado y, además, no lo llevaba el día de los hechos.

Ha explicado que toda la familia sabía que, en caso de robo, el protocolo era llamar primero a los mossos, luego a él y después a uno de sus cuñados y que él fue el encargado de grabar los vídeos del primer asalto en la residencia de los Tous, el 6 de diciembre de 2006, y de llevarla a los Mossos, aunque ese día estaba en La Masella y no acudió a la residencia después de los hechos.