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Cuba tacha de "provocación y ofensa" una reunión de funcionarios EE.UU. con varios disidentes

  • La Habana asegura que trasladó previamente el rechazo a la reunión
  • El miércoles se celebró la cuarta ronda de diálogo migratorio con autoridades cubanas.

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El Gobierno de Cuba ha denunciado la madrugada de este viernes que la reunión mantenida este jueves en La Habana entre altos funcionarios de Estados Unidos y un grupo de disidentes supone una "abierta provocación",  una "ofensa" y una "injerencia".

"Esta acción confirma, una vez más, que no hay cambios en la política de subversión e injerencia de los Estados Unidos en los asuntos internos de Cuba y que su prioridad sigue siendo alentar la contrarrevolución interna y promover actividades de desestabilización", ha afirmado el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano en un comunicado citado por Efe.

En su nota, la cancillería cubana ha calificado a los disidentes como "un grupo de mercenarios cuyas actividades contra el orden constitucional cubano son dirigidas y financiadas por el Gobierno de los Estados Unidos".

Reunión con doce disidentes

Una delegación de funcionarios estadounidenses encabezada por la subsecretaria de Estado adjunta para el Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, se ha reunido este jueves en La Habana con doce disidentes, después de haber celebrado el pasado miércoles la cuarta ronda de diálogo migratorio con autoridades cubanas.

Según el Ministerio de Exteriores cubano antes de la ronda migratoria trasladó "claramente" a los representantes de EE.UU. su rechazo a "cualquier intento de utilizar esta visita de carácter oficial a Cuba para realizar actividades ofensivas e irrespetuosas" hacia la isla.

La Habana también ha ratificado que "no tolerará injerencia alguna de los Estados Unidos en los asuntos internos de Cuba y utilizará todos los mecanismos políticos y legales a su alcance para enfrentarla", informa Efe.

Segunda reunión en menos de un año

Esta situación es similar a la que se produjo en febrero de 2010, durante la segunda reunión migratoria entre ambos países que tuvo lugar en La Habana, donde los representantes de Washington se reunieron también con miembros de la disidencia interna.

En aquella ocasión, el Gobierno cubano también emitió una nota de protesta por ese encuentro.

Durante su estancia en Cuba, la subsecretaria Jacobson ha podido reunirse, además, con el contratista estadounidense Alan Gross, detenido en la isla desde hace más de un año por distribuir tecnología a una comunidad judía y a quien La Habana acusa de espionaje, aunque no ha presentado cargos en su contra.

Estados Unidos, que ha negado reiteradamente las acusaciones contra Gross, ha aprovechado la reunión migratoria para pedir a Cuba la liberación inmediata del contratista.