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Argelia vive una nueva jornada de incidentes pese a la fuerte presencia policial

  • Agentes recorren las calles y las mezquitas tras la oración del viernes
  • Los jóvenes se enfrentan con ellos y bloquean un populoso barrio de Argel
  • El ministro de Juventud dice que la violencia no lleva nada y les pide dálogo

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La subida de los precios de los alimentos ha desatado el caos en varias ciudades de Argelia

Argelia vive una nueva ola de disturbios por la subida de los precios de los alimentos y el alto desempleo en medio de fuertes medidas de seguridad, con la Policía desplegada alrededor de las mezquitas y la suspensión de los partidos de liga planeados para esta jornada.

Fuerzas antidisturbios armadas con gases lacrimógenos y porras se dejan ver en calles y centros religiosos de Argel, pese a que en barrios como el populoso Belcourt los incidentes se han retomado tras la oración del viernes.

Jóvenes manifestantes han atacado con piedras a la Policía y han bloqueado ya el acceso a la zona.

La agencia oficial APS ha informado de que los jóvenes han saqueado edificios gubernamentales, sucursales de bancos y oficinas de correos en "varias ciudades del este" por la noche, incluyendo las localidades de Constantine, Yiyel, Setif y Buira.

"Los distubios se han retomado en Ras El Oued el viernes por la mañana. Edificios del gobierno están seriamente dañados como los de la compañía nacional de gas Sonelgaz, las autoridades locales, Hacienda....así como varias escuelas", ha asegurado APS.

El Gobierno pide diálogo

El ministro argelino de Juventud y Deportes Djiar Hashemi ha pedido a los jóvenes "dialogar de manera pacífica" y ha recordado que "la violencia nunca ha tenido éxito" en una primera reacción oficial a los disturbios.

"La violencia nunca ha dado resultados, ya sea en Argelia o en otros lugares, y nuestros jóvenes saben ", ha declarado el ministro durante una visita a Constantine, una de las ciudades afectadas por los distubios.

Djiar ha pedido a los jóvenes que han saqueado los edificios públicos y empresas a "pensar y ver todo lo que se ha conseguido en Argelia en un tiempo récord".

Los analistas consideran que los disturbios están lejos de reavivar tensiones políticas como las vividas en los años 90, que provocaron diez años de enfrentamiento civil en el estado del magreb rico en recursos gasísticos y petroleros.

Cientos de jóvenes se enfrentan con la Policía desde comienzos de la semana, llegando este miércoles a su punto álgido los choques después de que los agentes usasen gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes en el barrio de Argel Bab el-Oued, donde se han producido los incidentes más violentos.

La Federación de Fútbol de Argelia ha asegurado que los partidos de liga de este viernes serán suspendidos para evitar la organización de concentraciones, que están prohibidas en el país por la ley de emergencia en vigor desde 1992.

El coste de la harina y el aceite se ha doblado en los últimos meses,  llegando a máximos históricos, y un kilo de azúcar, que antes costaba unos 70 dinares cuesta ahora 150.

El desempleo del país está en el 10% según el Gobiero pero organizaciones independientes lo acercan al 25%.

Los datos oficiales colocan la inflación en el 4,2% en noviembre después de alcanzar el pico del 5,1% en julio.

Los disturbios de estos días, que son más intensos que los periódicos choques habituales en este país de 35 millones de habitantes, ha puesto más presión sobre el Gobierno para que los beneficios por las exportaciones energéticas se noten más en el pueblo.

Para el analsta político y profesor universitario Mohamed Lagab el movimiento no puede durar mucho. "Sin una fuerza social o política detrás de los manifestantes, es bastante díficil que este movimiento espontáneo dure", ha subrayado a Reuters.