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Impresionistas, ¡al jardín!, en el Museo Thyssen

  • La muestra 'Jardines Impresionistas' puede verse hasta el 13 de febrero
  • Reúne 130 obras y está organizada junto a la National Gallery de Edimburgo

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Los grandes genios de la pintura se exponen en "jardines impresionistas" con 130 obras

Margaritas, violetas, capuchinas, manzanos y hasta coles. Verde, mucho verde, en las paredes del Museo Thyssen-Bornemisza y en las de la Fundación Caja Madrid. "Una fiesta para los ojos". Así define el director artístico del Thyssen, Guillermo Solana, la nueva exposición del museo titulada 'Jardines Impresionistas' y que es "insólitamente" la primera dedicada a uno de los temas fundamentales de este movimiento artístico.

Desde el 16 de noviembre al 13 de febrero de 2011, los visitantes podrán contemplar las 130 obras de Pisarro, Monet, Manet, Van Gogh, Cézanne y Sisley, entre otros artistas, que integran esta exposición organizada en colaboración con la National Gallery de Edimburgo y que cuenta con préstamos de los principales museos y colecciones del mundo, además de con 22 obras de la colección de la baronesa Thyssen-Bornemisza, que ha estado este lunes en su presentación.

El museo escocés ya ofreció este verano una "primera versión" de esta exposición, aunque la que puede verse en Madrid es "muy distinta" dado que el espacio expositivo era prácticamente el doble -incluidas las salas del Thyssen y las de la Fundación Caja Madrid- y se han añadido alrededor de 50 obras más -de las 90 expuestas en Escocia, 15 no han venido-. "Los jardines crecen y cambian con el tiempo, y así debe ser con las exposiciones", ha dicho el director del museo de Edimburgo, Michael Clarke, comisario de la muestra junto a Solana y la académica Clare Willsdon.

Lugar de esparcimiento y vida social

Los jardines fueron muy populares en Francia desde la década de 1860 y su cultivo y disfrute fue uno de los pasatiempos predilectos al que no fueron ajenos los pintores impresionistas, que los abordaron como lugar de esparcimiento, de vida social y de contemplación. Incluso, muchos de estos artistas se animaron a crear sus propios jardines, como Manet, Renoir o Monet, y a cultivar sus huertos, como Camille Pisarro.

Según ha explicado Solana, la exposición en el Thyssen tiene una primera parte dedicada a los precursores del jardín impresionista: los denominados jardines de interior", con la pintura de los floreros románticos, como Delacroix, y los floreros impresionistas de Bazille y Renoir; y los primeros pintores que exploraron el jardín como paisaje, los artistas de la escuela de Barbizon como Millet y Corot.

La exhibición se centra luego en los jardines como espacio social, los parques públicos y los jardines privados, lugares por donde pasean desde los burgueses a las nodrizas (Monet, Pisarro, John Singer Sargent) o en los que se celebran almuerzos íntimos y reposados (Manet, Monet o Morisot). También se enmarcan aquí los jardines decorativos con explosiones de flores, o los jardines productivos, los huertos, con Pisarro -"el pintor de las coles"- como máximo exponente y haciendo especial énfasis en la figura del trabajador (en consonancia con sus ideales anarquistas), y discípulos como Cézanne, Guillaumin o Van Gogh.

Postimpresionismo y primeras vanguardias

La exposición continúa en la Fundación Caja Madrid y se adentra en los principios del siglo XX con la evolución del tema del jardín en los postimpresionistas y en las primeras vanguardias, el expresionismo y la abstracción. Desde los experimentos de Cézanne y Van Gogh a Nolde, Klimt, Munch, Childe Hassam o James Guthrie, además de los jardines de pintores españoles como Soralla, Regoyos o Anglada-Camarasa, que cuentan con una sala propia.

"El recorrido es lo suficientemente variado y rico como para no aburrir a nadie y una fiesta para los ojos", ha señalado el director artístico del Thyssen, que ha concluido que también es una exhibición que invita a la reflexión porque "todos los sueños, las aspiraciones, los conflictos y los temores de la sociedad francesa y europea y americana de finales del XIX y comienzos del XX están proyectados en su ideal del jardín".

Un auténtico espectáculo colorista que, como ha deseado Michael Clarke, traerá "sol y un poquito de verano a Madrid".