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El Papa sufre "vergüenza y humillación" por los casos de los curas pederastas

  • El Papa se ha reunido con el primer ministro británico, David Cameron
  • Una misa en la Catedral y una vigilia en Hyde Park, entre los actos del día

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El Papa manifiesta su pesar por las víctimas de abusos sexuales

El papa Benedicto XVI ha expresado en Londres su "profundo dolor" a las víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes y reconoció la "vergüenza y la humillación" que sufre por esos pecados, que calificó de "crímenes atroces".

"Pienso en el inmenso sufrimiento causado por el abuso de menores, especialmente por los ministros de la Iglesia. Quiero manifestar mi profundo pesar a las víctimas inocentes de estos crímenes atroces, junto con mi esperanza de que el poder de la gracia de Cristo y su sacrificio de reconciliación traerá la curación profunda y la paz a sus vidas", afirmo el Pontífice.

Benedicto XVI hizo estas manifestaciones ante varios miles de personas que asisten en la catedral de Westminster a la misa que oficia en su tercer día de visita al Reino Unido.

El Sumo Pontífice ha recibido a primera hora de la mañana al primer ministro británico, el conservador David Cameron, al viceprimer ministro, el liberaldemócrata Nick Clegg, y a la actual líder de la oposición laborista, Harriet Harman.

Esta tarde, el Sumo Pontífice visitará una residencia de ancianos, al cuidado de las Hermanitas de los Pobres, donde pronunciará unas palabras antes de dirigirse en el "papamóvil" por la avenida conocida como The Mall hasta el popular Hyde Park para la vigilia de oración, a la que se espera asistan unas 80.000 personas.

El servicio religioso terminará con una procesión de representantes de las parroquias de todo el país portando velas encendidas, tras el cual el Papa se retirará a descansar a la Nunciatura Apostólica, en Wimbledon.

Protestas contra el Papa

A primeras horas de la tarde habrá también una marcha de protesta organizada por un grupo que critica el que se haya dado al viaje del Papa el tratamiento de visita de Estado, que comenzará en Hyde Park Corner y terminará en Downing Street, frente a la residencia del Primer Ministro.

Una visita que no ha suscitado el interés que tuvo, hace 28 años, la de su antecesor Juan Pablo II. Cinco millones y medio de británicos, un 10 por ciento de la población, son católicos.

El viernes, en su discurso más político del viaje, pronunciado en un salón medieval de las Casas del Parlamento, el Papa denunció la "marginación" de que es objeto la religión en todo el mundo.

Benedicto XVI expresó también su inquietud por las razones esgrimidas por algunos para que dejen de celebrarse fiestas como la de la Navidad porque pueden ofender "a otras religiones" o a quienes no tienen ninguna.

El Papa fue informado ayer de la detención ese mismo día por la policía de seis personas relacionadas con una supuesta amenaza contra su persona: barrenderos de origen norteafricano que trabajan para un contratista encargado de la limpieza de las calles del barrio gubernamental.