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Una vida bajo la carpa del circo

  • El domador Ángel Cristo ha fallecido a los 66 años de un fallo cardiaco
  • Se dedicó toda la vida al circo y tuvo varios percances y condenas
  • "No he tenido suerte en mi vida, pero en el circo he triunfado"

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Entrevista exclusiva a Ángel Cristo tras sufrir un ataque de sus fieras en el circo (1990)

Ángel Papadópulos Dordid es su nombre, el verdadero nombre del domador y empresario circense Ángel Cristo, fallecido a los 66 años de edad por un fallo cardiaco.

Desde la cuna vivió bajo los focos de una carpa y  rodeado de "sus fieras"

Hijo de Margarita Dordid, contorsionista cuyo nombre artístico era la pequeña Carolina, y del trapecista griego Christophol Papadópulos, vivió desde que nació, en Huelva el 17 de octubre de 1944, en un pequeño circo propiedad de su familia.

A los 17 años, el domador que trabajaba con ellos tuvo que ausentarse urgentemente y le pidió reemplazarle. Sin avisar a su padre realizó el ensayo del número con los leones, pero finalmente no pudo actuar en el espectáculo debido a que un vendaval se llevó la carpa del circo.

Tras este intento fallido, debutó como domador en 1966, el mismo día de su cumpleaños. Cuatro años después se convirtió en empresario al adquirir un pequeño circo que con el tiempo se transformó en el Circo Ruso, con más de 300 personas trabajando bajo su dirección.

En numerosas ocasiones Ángel Cristo dejó claro que los leones y los aplausos lo han sido todo en una vida llena de piruetas. "No he tenido suerte en mi vida, pero en el circo he triunfado", declaraba a la prensa en el año 2000.

Lo mejor y lo peor de su vida

A lo largo de los años acumuló muchos altibajos entre los zarpazos de sus fieras, los éxitos y los numerosos problemas de salud, económicos, administrativos y personales.

Cristo tuvo numerosos accidentes de trabajo a lo largo de su carrera, algunos graves, pero siempre salió adelante.

En noviembre de 1980  fue atacado por uno de sus leones, de nombre Tarzán, que le produjo heridas en los hombros y en la axila derecha. De nuevo en 1982 fue atacado en varias ocasiones.

En 1984, mientras actuaba en Valencia, resultó herido en la espalda y en diciembre de 1988, esta vez en Barcelona, volvió a ser agredido por un león.

Tuvo que se hospitalizado por intoxicación en noviembre de 1986 tras incendiarse el Circo Ruso en San Sebastián.

El 29 de julio de 1990 sufrió en Lérida uno de los percances más graves de su carrera profesional. Tres leones y un tigre se le avalanzaron y le produjeron heridas en el cuello, tronco y extremidades, así como fractura de seis costillas. Estos mismos animales le atacaron de nuevo en noviembre posterior y una vez más tuvo que pasar por el quirófano.

Problemas legales

Cristo, que había entrado en una crisis profesional a partir de este año, fue objeto de denuncia en 1991 y 1994. La primera vez por supuesto maltrato a sus animales y la segunda, a raíz de la utilización de un bebé y dos niños en un número con elefantes. Por esta última, el domador fue condenado al pago de una multa de dos millones de pesetas.

El 20 de mayo de 1995 ingresó de urgencia en el hospital gaditano de Puerto Real por ingestión de una importante cantidad de barbitúricos.

El domador pasaba en ese momento por un mal momento económico y sentimental, después de romper con su socia y trapecista Angélica. Un mes después, el 16 de abril fue de nuevo hospitalizado al resultar herido grave en un accidente de tráfico en Osuna (Sevilla).

En una entrevista, en 2001, el domador explicaba cuáles habían sido las mejores etapas de su vida: "la vida con mi primera mujer Renata, que murió de cáncer, y el nacimiento de mis dos hijos". 

"MI peor etapa -decía también- " vino a raíz de quedarme sólo en la vida. Mi vi en la calle, sin nada. Mis padres murieron y me quedé sin familia y volviendo a empezar de nuevo".

"El cariño del público es lo que me ha dado fuerza y moral para seguir adelante", añadía.

Disputas legales

Se vio envuelto en un nuevo escándalo en agosto de 1995 cuando presentó una denuncia contra un socio italiano al que acusó de agresión con arma blanca. En esta ocasión, las diferencias entre ambos fueron de tipo económico.

Su situación económica se agravó en 1998 con el embargo de su circo y especialmente, en octubre de 2000, cuando la Comunidad de Madrid le impuso una multa de más de 2.000 euros por infracción de la Ley de Protección de Animales.

"Sólo quiero trabajar, que me dejen vivir en paz y hacer feliz a la gente", decía Ángel Cristo, asegurando que nunca había maltratado, ni abandonado a su leones y tigres en aquel momento. 

"Ahora, a empezar de nuevo y a tirar para adelante", proclamó el domador cuando decidió hacer una huelga de hambre de seis días en Madrid para reclamar la devolución de su circo y sus fieras, en junio de 2001.

Por su manifiesta depresión, en marzo de 2003 ingresó en la comunidad terapéutica Peniel, en Córdoba, para someterse a un tratamiento de rehabilitación.

Después, en septiembre de 2004 entró de extrema gravedad en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Parc Taulí de Sabadell (Barcelona) tras ser intervenido de urgencia de una perforación duodenal severa.

A lo largo de su carrera ha recibido numerosos reconocimientos. Entre todos, destaca la Medalla de Oro que le concedió el Festival Internacional del Circo en 1982.

Angel Cristo cobró notoriedad pública tras casarse con la actriz Bárbara Rey en 1980. Con ella tuvo dos hijos (Ángel y Sofía) y ambos se separaron de mutuo acuerdo en el verano de 1988. Desde entonces, la pareja protagonizó diversos incidentes en público de los que se hicieron eco los medios de comunicación.

Rota su relación con la actriz, el domador mantuvo diversas relaciones; entre ellas, con la bilbaína Berta Cilleruelo (1990) y la trapecista checa Angélica (desde 1992 a mediados de esa década).