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Localizan sana y salva a la familia de Castellón desaparecida tras el seísmo de Chile

  • Se trata de un matrimonio de Burriana y sus dos hijos
  • Aparece con vida el sacerdote Cecilio de Miguel
  • Un profesor cordobés y un turista catalán siguen desaparecidos

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El conseller de Solidaridad y Ciudadanía de la Generalitat valenciana, Rafael Blasco, ha informado de que el matrimonio y sus dos hijos de Burriana (Castellón) que permanecían desaparecidos en Chile desde el pasado sábado tras el terremoto que afectó al país, han sido localizados y se encuentran "en perfecto estado de salud". 

Blasco ha explicado que la familia de este matrimonio se puso en contacto con la conselleria ante la imposibilidad de contactar con ellos. Afortunadamente esta misma mañana el presidente del centro de valencianos en el exterior (Cevex) de Chile pudo contactar "a través de un familiar" con los desaparecidos. 

El matrimonio castellonense está formado por Amparo Enrique Roig y Juan Albiol Talaya, quienes viven desde hace dos años con sus dos hijos, Miguel y Saray, ambos de cinco años, en una misión de la Comunidad Cuarta de la Merced, en la ciudad de Concepción, en la región de Biobío, una de las más afectadas por el seísmo.

La pareja pasó las fiestas de Navidad junto a su familia en Burriana y regresaron a Chile el pasado 18 de febrero. Tras el terremoto, los familiares de Castellón habían intentado sin éxito contactar con ellos hasta ahora.

Localizado el sacerdote

Mientras, el sacerdote español Cecilio de Miguel Medina, que se encontraba desaparecido, ha sido localizado, según ha informado su hermano Luis, quien recibió la noticia como "un milagro".

Cecilio de Miguel trabaja en Chile desde hace más de quince años. En el momento en el que el seísmo sacudió el país, el sacerdote se encontraba en un bloque de quince pisos ubicado a 40 kilómetros de Concepción, un edificio que quedó "resquebrajadado" aunque no llegó a derrumbarse.

"Estaba nerviosísimo" ha relatado el familiar, quien ha manifestado que pudo hablar con su hermano durante un periodo breve de tiempo debido a las dificultades en las comunicaciones.

Mientras, la familia de un turista catalán de 29 años que se encuentra en la lista de desaparecidos oficiales le daba por muerto en la noche del lunes.

Miguel Marín formaba parte de un grupo de expedición que se encontraba en la isla Robinson Crusoe, que fue barrida por el tsunami que siguió al terremoto.

La familia apunta a que Miguel murió al golpearse a la cabeza con una roca en la isla chilena.

El Ministerio no da muertos ni heridos

Por último, el profesor cordobés Ventura Rojas, de 31 años, que imparte clases en la Universidad de Concepción  sigue desaparecido desde el terremoto.

El último contacto que tuvo la familia con este experto en Historia Contemporánea y premio extraordinario de Doctorado de la Universidad de Córdoba, fue el pasado viernes, un día antes del terremoto, en el que a través de un correo electrónico aseguraba que se encontraba bien.

Su padre Rafael se ha quejado por el funcionamiento del Ministerio de Asuntos Exteriores español porque aún no haya localizado a su hijo tras el terremoto, a pesar de que "José Manuel trabajaba en la Universidad de Concepción desde hace un año y además tenía residencia fija en el  país".

Mientras, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación sigue sin tener constancia oficial de que haya algún español entre los fallecidos o heridos por el seísmo que afectó a Chile el pasado sábado.

Desde el Departamento que dirige Miguel Ángel Moratinos resaltan la dificultad de establecer comunicaciones y destacan que la Embajada de España en Santiago de Chile, la capital, sigue intentando contactar con todos los españoles en el país, cifrados, según las fuentes consultas, en más de 35.000, entre turistas y la colonia española allí establecida.