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Internet es también cosa de abuelos

  • Los mayores de 65 años son el grupo de edad que más crece en el uso de Internet
  • De los 24 millones de internautas que hay en España, seiscientos mil superan los 65
  • Sólo 44.406 se atrevieron a comprar a través de la Red, según la información del INE
  • Los mayores se acercan a la red "con curiosidad, interés, también con indiferencia o temor"
  • El primer contacto del anciano con un ordenador suele producirse en el ámbito familiar

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Los "gurús" de la Red vaticinan que las personas mayores, la llamada tercera edad, accederán al uso de Internet a un ritmo más que acelerado en los próximos años.
Los "gurús" de la Red vaticinan que las personas mayores, la llamada tercera edad, accederán al uso de Internet a un ritmo más que acelerado en los próximos años.

Los abuelos no quieren quedarse atrás en cuestión de nuevas tecnologías.

Los "gurús" de la Red vaticinan que las personas mayores, la llamada tercera edad, accederán al uso de Internet a un ritmo más que acelerado en los próximos años.

Esta fue una de las principales conclusiones del Congreso WWW 2009 que en abril reunió en Madrid a expertos de todo el mundo, y que coincidieron en su análisis: los mayores de 65 años son el grupo de edad que más crece en el uso de Internet.  

Un auténtico boom del que se apresura a sacar tajada la industria del sector. De los más de veinticuatro millones de internautas que, a día de hoy, hay en España, tan sólo seiscientos mil, según estimaciones de Nielsen, empresa de servicios de información e investigación de mercados, superan los 65 años de edad. Más de la mitad -366.000- son hombres.

No muy diferentes son los datos que obran en poder del Instituto Nacional de Estadística. Así, de los casi siete millones y medio de españoles mayores de 65 años, cerca de medio millón dicen haber usado un ordenador en los tres últimos meses y más de cuatrocientos mil han entrado en Internet, de los cuales 340.000 lo hicieron al menos una vez por semana. 

Sólo 44.406 se atrevieron a comprar a través de la Red, según la información del INE.

Recién llegado con 80 años

Entre los recién llegados está Bartolomé Casado, quien, con 80 años, se acaba de comprar su primer ordenador. "A plazos", puntualiza. Y lo ha hecho porque sentía envidia al ver a sus nietos,  "incluso a los pequeños", manejarse sin problemas en un mundo, el de la informática, que él empieza ahora a explorar. "Me quedo acomplejado -confiesa- viéndoles manejar el ratón".

De momento, hasta que se matricule en uno de los muchos cursos que proliferan para ciberalumnos con canas, sus hijos y nietos ejercen de maestros. "Cuando me atasco, me dicen cómo seguir. Me entretiene mucho, me llama la atención, es como un juguete que me sirve de distracción", comenta.

Bartolomé ya tiene cuenta de correo, lee muchos días las ediciones digitales de sus periódicos favoritos y busca información sobre aquellos temas que le preocupan, como hizo días atrás con la gripe AH1N1.

Reducir la brecha digital

Los Reyes Magos trajeron este año a Aurora Agustí, de 86 años, un ordenador portátil, que teclea para leer la prensa, hacer solitarios y, sobre todo, comunicarse con sus hijos y nietos. También para comprobar, a través de fotografías, cómo crecen sus tres bisnietos. Un curso municipal de una semana familiarizó a Aurora con palabras hasta ahora desconocidas para ella como e-mail, web, link, blog, messenger...

"El uso de Internet por las personas mayores será beneficioso en la medida en que les sea útil, les facilite la gestión de su vida diaria, el acceso a la información, y además contribuya a paliar el riesgo de soledad, de marginación, de aislamiento respecto de personas de otras edades, a evitar el fenómeno que se conoce como brecha digital", afirma la psicóloga Nina Mielgo, experta en gerontología.

Al tratarse de un colectivo muy heterogéneo, diverso en lo cultural, lo económico, lo social..., también "en el proceso individual de envejecer", Mielgo considera que esa diversidad se refleja "en la actitud con la que se acercan al uso de las nuevas tecnologías".

Entre la curiosidad y el temor

Lo hacen, continúa la psicóloga, "con curiosidad, interés, también con indiferencia, inseguridad o temor ante su propia capacidad para usarlas. Ante los temores -insiste- lo mejor es desmitificarlos, bien tratando de aplazarlos hasta tener contacto real con estas tecnologías o a través de terceras personas, mayores o no, familiarizadas con su uso y que pueden facilitarles esa aproximación compartiendo con ellas la experiencia del nuevo aprendizaje".

Aunque casi siempre es en el ámbito familiar donde se produce el primer contacto del anciano con un ordenador, es luego en las ciberaulas, promovidas por comunidades autónomas, ayuntamientos y todo tipo de entidades sociales públicas y privadas, donde los mayores adquieren conocimientos y destreza.