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El 'monstruo de Amstetten' lamenta lo ocurrido pero no admite en el juicio el cargo de asesinato

  • Ha admitido parcialmente los cargos de violación, incesto y privación de libertad
  • Se ha presentado vistiendo un traje gris y una camisa azul
  • Más de 1.000 periodistas siguen la cobertura in situ en el tribunal
  • Está previsto que el juicio dure cinco días y se celebra en la ciudad de Sankt Pölten
  • Podría ser condenado como mínimo a 15 años y como máximo a cadena perpetua
  • Josef Fritzl encerró y violó durante 24 años a su hija Elisabeth 
  • Tuvo 8 hijos con ella y asesinó a uno de ellos
  • Elisabeth Fritzl vive ahora con otra identidad

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Comienza el juicio al 'monstruo de Amstetten'

Casi un año después de que el caso del monstruo de Amstetten saltase a todos los medios de comunicación, Josef Fritzl, se ha presentado ante el tribunal en el inicio de su juicio cubriendo su rostro tras un archivador azul y escoltado por seis policías. En su primera declaración ante el tribunal, ha admitido parcialmente los cargos de violación, incesto y privación de libertad, pero se ha declarado "no culpable" en los delitos de asesinato y esclavitud. Además, ha asegurado que siente lo ocurrido.

El proceso contra el anciano, que está acusado de encerrar en un sótano y violar sistemáticamente a su hija Elisabeth durante 24 años, y con la que tuvo siete hijos, está previsto que dure cinco días y se celebra en la ciudad de Sankt Pölten, al oeste de Viena. Hasta ahora, el acusado está contestando en voz baja a las preguntas del tribunal y mirando al suelo. La Fiscal ha pedido a los miembros del jurado que olviden todo lo que saben del caso por los medios de comunicación, para que el proceso no esté viciado de inicio.

Cerca de 1.000 periodistas siguen el proceso en la corte, y más de 20 cámaras de televisión se alinean frente a la fachada para informar en directo sobre los últimos detalles del caso, para televisiones de todo el mundo. El acusado se ha negado a contestar a las preguntas formuladas por los periodistas de la cadena ORF, la cadena pública austriaca y la única autorizada a retransmitir el juicio.

El monstruo de Amstetten, de 73 años, podría ser condenado a una pena de cadena perpetua. El cargo más grave que se le imputa a Fritzl es el de asesinato. La acusación argumenta que en 1996, el acusado habría dejado morir a un recién nacido fruto de la relación incestuosa con su hija.

Está previsto que Elisabeth declare en vídeo, en una cinta de más de 11 horas de duración, en la que relata todas las aberraciones a las que presuntamente su padre la sometió.

Según el pliego de acusaciones, Fritzl "pese a ser consciente de la situación de peligro de muerte del bebé, premeditadamente evitó que se prestara la necesaria ayuda de terceros, con el resultado de la muerte del niño". De ser encontrado culpable, Fritzl podría ser condenado a una pena de entre 15 años de prisión y cadena perpetua.

Esclavitud es otra de las acusaciones formuladas por la Fiscalía, al entender que entre el 29 de agosto de 1984 y el 26 de abril de 2008, Fritzl mantuvo a su hija en un estado parecido al de la esclavitud.

Durante ese periodo, el procesado confinó a su hija en un sótano, en el que la mantuvo en un estado de absoluta dependencia, le exigió sus servicios sexuales y "dispuso de ella como si fuera de su propiedad". Un delito castigado en el Código Penal austriaco con una pena de entre 10 y 20 años de privación de libertad.

Hasta 15 años de cárcel pueden costarle a Fritzl el delito de violación por haber "forzado a Elisabeth regularmente y en incontables ataques a mantener relaciones sexuales".

Pero, tal y como ha explicado la corresponsal de TVE, las penas no se pueden acumular en el sistema legislativo austriaco. Por ello, Fritzl podrá ser condenado a una pena máxima de 15 años de cárcel.

Encerrada durante 24 años

Desde que fue liberada en abril de 2008 vive con otra identidad. El caso de abusos e incesto a Elisabeth Fritzl, en cautiverio durante 24 años, conmocionó al mundo entero.

Elisabeth Fritzl desapareció con 18 años en 1977. Según la reconstrucción de los hechos se escapó de la casa, pero luego volvió y su padre la llevó al sótano, donde la maniató con esposas, y de donde ya nunca salió hasta 24 años más tarde.

El 19 de abril de 2008, la primogénita, Kerstin, se desmayó en el escondrijo y fue trasladada al hospital a instancias de su madre. Ahí es donde Friztl incurrió en contradicciones al explicar el caso a las autoridades y se comenzó a sospechar que podía ser el padre.

Josef Fritzl, el monstruo de Amstetten, habría preparado con seis años de antelación, desde 1978, el calabozo situado bajo su casa y en el que mantuvo encerrada a su hija Elizabeth a partir de agosto de 1984, según los últimos datos de la investigación.