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Cierran las urnas en Zimbabue con una baja participación y acusaciones de coacción

  • El lider de la oposición denuncia que se ha forzado a votar a millones de personas
  • Pide a la comunidad internacional que no reconozca el resultado
  • La Unión Africana, convencida de que podrá solucionar el conflicto
  • La Unión Europea califica los comicios de "escándalo" y los considera "ilegítimos"

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La segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Zimbabue ha finalizado con una participación más baja que en la primera vuelta, celebrada el pasado mes de marzo, y sin que se registraran incidentes de gravedad.

Sin embargo, el opositor Movimiento para el Cambio Democrático (MDC) ha acusado al régimen del presidente Robert Mugabe de falsear las elecciones y de sacar a las calles a sus milicias para obligar a los electores a concurrir a los centros de votación.  

En una rueda de prensa celebrada para valorar la jornada electoral, su lider, Morgan Tsvangirai, ha calificado la jornada de hoy como propio de "una dictadura desesperada en busca de legitimidad" pese a que, a su juicio, "no hay nada legítimo en estas elecciones".

Además, ha reiterado que no negociará con Mugabe su entrada en un gobierno de concentración tras las elecciones algo que, según ha denunciado, pretende el presidente de Suráfrica, Thabo Mbeki, que estaría dispuesto a reconocer los resultados.

En este sentido, ha pedido a la comunidad internacional que no reconozca estos comicios para "no interponerse en el proceso de transición a la democracia".

"El derecho de los zimbabuenses a vivir con libertad y sin miedo y represión es de vital importancia", ha advertido en un mensaje claro a la Unión Africana, que se reúne en una cumbre en Egipto la próxima semana y que ha evitado pronunciarse sobre la situación en el país.

El presidente de la comisión de esta organización, Jean Ping, le ha respondido diciendo que el problema de Zimbabue "se resolverá de una forma creíble", aunque ha pedido tiempo para que los jefes de estado africanos se pongan de acuerdo.

Rechazo de la comunidad internacional

Las palabras de Tsvangirai ya han tenido repercursión en los países occidentales, que han calificado las elecciones como una "farsa", que ha advertido que no reconocerá al Gobierno que salga de estos comicios.

Robert Mugabe ha mantenido la convocatoria para las elecciones de hoy a pesar de que la Unión Europea, al igual que la ONU y la región surafricana, considera que "no son legítimas ni válidas" y que sus resultados "estarán desprovistos de valor", según fuentes de la Comisión Europea.

El ejecutivo comunitario ha calificado la situación de "escándalo" y ha subrayado que ni los comicios ni sus resultados tendrán valor alguno.

Asimismo, han denunciado "el proceso electoral ha estado dominado por una sistemática campaña gubernamental de violencia e intimidación".

El gobierno italiano ha querido dar un paso más al anunciar el ministro de Asuntos Exteriores, Franco Frattini, que llamará a consultas a su embajador en Zimbabue por la "violencia" ejercida por el régimen de Mugabe y que pedirá a la presidencia francesa de la UE -que entrará en vigor el 1 de julio- que proponga extender esta medida a los 27.

Por su parte, los ministros de Asuntos Exteriores del G-8 han expresado su "grave" preocupación por la situación en Zimbabue y han advertido que no considerarán legítimo un Gobierno que se forme sin el respaldo de la voluntad popular.

En un comunicado emitido al término de su reunión de dos días en Kioto, Japón, los jefes de la diplomacia de EE.UU., Reino Unido, Japón, Alemania, Canadá, Italia, Rusia y Francia afriman que las medidas tomadas por Mugabe "han hecho imposible una ronda electoral libre y justa".

La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, ha advertido desde Kioto que su país estudia volver presionar a Zimbabue desde el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Rice ha calificado como "una farsa" las elecciones de hoy se celebra la segunda ronda, y aludió a que con las "intimidaciones a las que se ha sometido a la oposición" del Gobierno de Robert Mugabe "no puede haber resultados legítimos".

Mugabe, optimista

Inmune a las críticas, el gobierno abrió los colegios electorales a las 07.00 (hora peninsular española) para que los zimbabuenses votasen en la segunda vuelta de unas elecciones generales cuya primera ronda se celebró en en marzo, y en las que el Movimiento por un Cambio Democrático ganó a ZANU-PF (el partido del presidente Mugabe), después de las cuales se desencadenó una oleada de represiones violentas contra los opositores al régimen que ha sido condenada por el Consejo de Seguridad de la ONU.  

El jefe del Estado zimbabuense, Robert Mugabe, de 84 años, ha votado a mediodía en uno de los considerados barrios chic de Harare, la capital. "Me siento en plena forma y muy optimista, invencible", ha dicho Mugabe a los periodistas al salir del colegio electoral con su esposa Grace y sus dos hijos.