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Los lunes negros de Mariano Rajoy

       
  • Rajoy se ha enfrentado a dos candidatos virtuales: Aguirre y Costa
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  • Ha visto como se iban Eduardo Zaplana y Ángel Acebes
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  • El peor golpe ha sido la marcha de San Gil y Ortega Lara

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Dos días después de perder las elecciones del 9-M y pronunciar aquel enigmático "adiós" desde el balcón de Génova 13 junto a su esposa Viri, todo el Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular aplaudió su decisión de volver a ser candidato en el próximo congreso y repetir en las elecciones de 2012.

"Me presento porque el PP es independiente, también de algunos que se creen muy influyentes y que se ha demostrado que no lo son tanto", dijo en aquella reunión en referencia a los medios que habían pedido su cabeza.

Apoyo sin fisuras. Eso parecía, al menos, pero las corrientes críticas comenzaban a fluir. La tranquilidad le iba durar muy poco a Mariano Rajoy. Pronto comenzarían los lunes negros y luego las malas noticias llegarían también los martes y miércoles hasta que los sobresaltos se convirtieron en diarios.

Rajoy ha tenido que hacer frente a dos candidaturas virtuales: la de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y la del diputado por Castellón y ex ministro, Juan Costa.

Ha visto la salida primero de Zaplana hacia la empresa privada y luego de Ángel Acebes, pero lo peor llegó con el plante de María San Gil y la salida del partido de José Antonio Ortega Lara. Dos símbolos de la lucha contra el terror de ETA que el PP ha utilizado como bandera en los últimos cuatro años contra el Gobierno y que ahora se le volvían en contra.

A medida que pasaban los días, los dirigentes del partido se dividían entre marianistas y críticos. Rajoy ha tenido que ver como, incluso, colaboradores tan cercanos como Gabriel Elorriaga cuestionaba su liderazgo en un artículo de prensa.

Tras la celebración del Comité Ejecutivo Esperanza, Aguirre dijo que estaba dispuesta a formar parte del equipo de Rajoy y que no iba a optar a su puesto. El 13 de marzo Zaplana anuncia que será "diputado raso" y que deja la portavocía para "fomentar la renovación" del partido, que necesita una "reflexión".

El alcalde de Madrid también despeja las dudas: "Yo daré mi voto a Rajoy al margen de cuál sea el lugar donde quiera que esté en los próximos cuatro años".

Comienza el abril convulso

La primera semana convulsa, de verdad, comenzó el lunes 31 de marzo con la reunión de la Junta Directiva Nacional. "Si yo creyera que mi persona dificultó el triunfo del PP no me presentaría".

Ese mismo día, el líder del PP anunció que Soraya Saénz de Santamaría sería la portavoz del Congreso y Pío García-Escudero, el del Senado. Rajoy comenzaba a formar "su equipo" y no todos están de acuerdo con la renovación.

Primer órdago de Aguirre

La primera bomba llega en domingo. "Aguirre no descarta presentarse si Rajoy no concreta su proyecto", titula 'El Mundo' el 6 de abril.

Al día siguiente, lunes 7 de abril, la presidenta madrileña critica que Rajoy  ha rehuido de los debates ideológicos y hace una defensa del liberalismo, en el almuerzo-coloquio del Foro ABC.

Y ese mismo día, Aguirre comienza a jugar al despiste sobre la posibilidad de presentarse: "A fecha de hoy no entra en mis planes". "Ahora, si cambio de planes, el primero en saberlo será el presidente de mi partido".

El PP madrileño anima a su presidenta. Rajoy sale al paso como si la crisis interna fuera cosa de los 'papeles'. Se muestra seguro, le avalan los resultados, dice.

Mientras, va recibiendo los apoyo de los "barones" como Francisco Camps, desde Valencia: "Todo el Partido Popular de España está con Mariano Rajoy. A mí nadie me ha dicho otra cosa diferente. Y cuando digo todo el mundo es todo el mundo".

Hasta Gallardón habla desde China: "Aguirre no ha comunicado ninguna decisión, sino una indecisión" (...) pero si la indecisa Aguirre convierte su indecisión en decisión, no será una candidatura con apoyo mayoritario", afirmó.

La semana todavía no ha acabado. El ex secretario general Álvarez Cascos pide a Rajoy que no entierre "por aclamación" el debate ideológico. Es necesaria una reflexión y un análisis de los resultados y para ello hay que empezar "por llamar derrotas a las derrotas y victorias a las victorias", afirma.

 Aguirre, segundo asalto

Comienza una nueva semana. La prensa desvela que los consejeros de Madrid están animándola. "Me anima mucha gente. La verdad es que no me apetece, pero en la vida no siempre he hecho lo que me apetecía", dice en privado.

El jueves 17 de abril, en una entrevista de Onda Cero, Aguirre asegura que no le "sorprende" que la socialdemocracia esté más cómoda con Rajoy que con ella.

El líder del PP, que hasta ahora había intentado no avivar la polémica, entra a saco. En un acto en Elche, el 19 de abril, le enseña la puerta a Aguirre sin nombrarla: "Si alguien se quiere ir al partido liberal o al conservador que se vaya".

Aguirre pide al presidente nacional que aclare sus palabras ("No me puedo creer que el presidente de mi partido quiera echarme a mí del PP") y Rajoy, a través de un portavoz, se desdice y asegura que no se refería a ella.

Es lunes 21 de abril y todavía falta la entrevista de Aguirre en el programa de 59'' de TVE. Allí juega al despiste y a pesar de que reitera que no se va a presentar luego dice que nada es "inamovible".

Zaplana y Acebes se van

Entramos en una nueva semana, la del 28 de abril. El martes el ex portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Eduardo Zaplana, anuncia que deja el Congreso y se va a trabajar para Telefónica. Aguirre asegura que es una "mala noticia" ya que "España no está sobrada de personas con su valía para la política".

Una semana después, le toca el turno a Acebes y él sí elige un lunes, el 5 de mayo. El secretario general del PP anuncia que no se volverá a presentar a la reelección. "Le he dicho al presidente que no cuente conmigo para esta nueva etapa".

El sábado 10, Rajoy mueve ficha en un acto en Gandía (Valencia) y da el primer nombre de su futuro equipo. Se trata de Esteban González Pons, pero no aclara si será el nuevo secretario.

El desencuentro con San Gil

Pero todavía queda semana para sobresaltos. El domingo 11 de mayo San Gil abandona la redacción de la ponencia política del congreso por "diferencias de criterio fundamentales".

El texto se presenta ese mismo lunes y recoge las aportaciones de la presidenta del PP vasco. Es un documento muy duro con los nacionalismos.

Desde el partido todos hablan de San Gil como un referente. La esposa de Aznar, Ana Botella, entra de lleno en la crisis del PP: "si ella abandona, será por un motivo esencial". Aguirre también se pronuncia: "la decisión de San Gil nos debe llevar a todos a la reflexión". Mayor Oreja también se suma: "María San Gil, yo y otras muchas personas vamos a dar la batalla".

La propia San Gil explica en rueda de prensa el XX de mayo sus motivos. Asegura que tiene un problema de confianza con Rajoy y le acusa de querer cambiar los principios. Todos los intentos del líder por reconducir la situación resultan infructuosos.

Aznar irrumpe de lleno en la crisis

Pero a Rajoy todavía le quedaban muchos lunes negros. Uno de ellos, el 19 de mayo. Aznar irrumpe con fuerza en la crisis interna del PP para apoyar a los "duros" frente a Rajoy al que le lanza un mensaje: "Siempre hay que procurar contar con los mejores y además tener la voluntad y la decisión de llamarles y de agruparles en torno a un gran proyecto".

El líder se defiende: "Yo soy el que he sido siempre, pero creo que en la vida de cuando en cuando hay que moverse".

Al día siguiente, 20 de mayo, da su segundo nombre: "Yo cuento con Alberto Ruiz-Gallardón para la próxima dirección del partido". Un aviso a los que quieren mantener el partido en la línea dura de los últimos años. Gallardón acaba de hacer unos días antes una defensa del centrismo.

Ese mismo día se habla de otro protagonista. Se trata del diputado por Castellón y ex ministro, Juan Costa, que está estudiando si presenta una candidatura alternativa a Rajoy en el XVI Congreso.

Esa misma tarde Rajoy se reune con San Gil pero no llegan a ningún acuerdo. El miércoles 21 de mayo, la presidenta vasca dimite como líder del PP en Euskadi.

Ortega Lara abandona el PP

Pero lo peor está por llegar. El jueves 22 de mayo se convierte en el día más negro de la crisis. José Antonio Ortega Lara, el funcionario de prisiones que estuvo secuestrado por ETA más de 500 días, se va del partido del que era afiliado.

Ya nadie se calla. Aguirre dice que "algo se está haciendo no mal sino muy mal"Aznar vuelve a hablar a través de un portavoz para decir que está "profundamente disgustado". Rajoy responde: "No fallaré a los votantes".

La situación en el PP llega a extremos surrealistas como la convocatoria de dos manifestaciones a través de SMS, una para apoyar a San Gil y otra para respaldar a Rajoy, a la misma hora del viernes 23 de mayo frente a la sede en Génova 13.

Ese mismo día Rajoy insiste: no va a "tirar la toalla" como "pretenden algunos desde fuera" y reta a los críticos a dar un "paso adelante".

El artículo de Elorriaga

A estas alturas, a Rajoy todavía le queda otro lunes negro, muy negro. El 26 de mayo el secretario de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, publica un artículo en El Mundo en el que afirma que "se necesita un liderazgo renovado, sólido e integrador y eso es algo que, aunque me pese, Mariano Rajoy no está en condiciones de ofrecer".

Al día siguiente, el martes 27, Rajoy y Aguirre coinciden en una cena del PP madrileño y escenifican sus diferencias en público. Él reivindica del centro con el que ganó Aznar en 1996, ella rechaza "cambios radicales que nadie entendería".

El viernes, Rajoy ofrece a Aguirre "si ella quiere" un puesto secundario en su nueva ejecutiva.

Baño de "barones" en Valladolid

El 31 de mayo, Mariano Rajoy se da un "baño" de apoyo de los barones. Al acto organizado en Valladolid, acuden todos los presidentes autonómicos excepto María San Gil y Esperanza Aguirre. Rajoy asegura que no aceptará que "nadie ponga en tela de juicio sus principios".

El Comité Ejecutivo más largo

Nuevo lunes negro, 2 de junio, Madrid. El Comité Ejecutivo Nacional se reúne por primera vez desde el 11 de marzo cuando todos apoyaron a Rajoy. Ha llovido mucho y sus componentes tienen mucho que decir. Dura más de cuatro horas y media.

Uno de los más críticos es Juan Costa que todavía no ha descartado presentarse. El ex ministro asegura que "es necesario un nuevo liderazgo integrador capaz de generar ilusión".

El PP decide en la reunión que a partir del 23 de junio, el día después del XVI Congreso, todos apoyarán al líder que salga elegido, sin fisuras.

Rajoy tiene por primera vez en casi dos meses una semana tranquila.

La noticia no llegará, una vez más, hasta el lunes 9 de junio. Costa anuncia en una entrevista a El Mundo que no presentará su candidatura por la dificultad de conseguir los avales. Pero insiste: "Es necesario un nuevo liderazgo".

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