¿Por qué hay contenidos que no se conservan?
Existen muchas razones por las que un programa de radio o televisión o cualquier otro contenido de RTVE puede no haberse conservado:
- Nunca se hizo una grabación: en los primeros años de la radio y la televisión, la transmisión era esencialmente en directo. Al principio, no había medios para grabar las emisiones o el coste económico era inasumible; después, los medios eran muy limitados.
- Grabaciones para la producción, no para el Archivo: cuando la tecnología de grabación se volvió más accesible, se usaba principalmente para fines prácticos, como reproducir un programa en otro momento o para grabaciones realizadas fuera del estudio. La noción de conservar grabaciones a largo plazo por motivos históricos se fue consolidando con el tiempo.
- Hacer copias era muy caro: conservar una grabación más allá del uso inmediato era muy costoso. En RNE, antes de la llegada de las cintas magnetofónicas, los discos de acetato, que tenían una vida útil limitada, necesitaban ser transferidos a un formato más duradero, lo que implicaba un gasto considerable. Cuando se incorporan las cintas, son tan caras que solo se dispone de unas decenas destinadas únicamente a la emisión. En TVE, con la introducción de la grabación en vídeo, los equipos y el material eran igualmente caros, lo que incentivaba a reutilizar las cintas grabadas en lugar de conservarlas.
- Reutilización y valor comercial: en los primeros años de la televisión y la radio no se contemplaba la posibilidad de reponer los programas en la parrilla. Por ese motivo, ni siquiera se conservaron algunos de los más populares. Por otra parte, la venta de programas ha estado siempre separada de la emisión y de los procesos de archivo, por lo que las grabaciones realizadas para este fin no siempre se conservaban.
- Perdidos, desaparecidos, robados y dañados: en la época predigital se producían miles de movimientos de cintas en televisión entre los distintos depósitos y entre las sedes de Prado del Rey, Torrespaña y Sant Cugat. La pérdida y daño accidental a veces ha ocurrido. La práctica, una vez común, de prestar masters de copia única -las limitaciones presupuestarias y de espacio significaban que solo teníamos una copia de muchos programas- podía aumentar el riesgo de pérdida.
- Políticas y prácticas en el Archivo RTVE: a lo largo de la historia de RTVE diferentes departamentos han sido responsables de preservar y catalogar las grabaciones, lo que significaba que las políticas y prácticas podían variar. Se aceptaba que no era posible conservar todos los programas para siempre. La elección de contenidos para el archivo permanente era un proceso muy selectivo, basado en factores como el valor de reutilización en ese momento, la carga informativa, el coste de procesamiento, el espacio disponible, la disponibilidad de las grabaciones y la opinión de la producción del programa.En el caso de los Centros Territoriales, la ausencia de documentalistas y los recursos limitados hacían que la selección de programas y originales para archivar dependiera de la buena voluntad de los equipos de producción.
- Contenidos no recuperables: aun cuando se han conservado los contenidos, su recuperación ha podido estar condicionada por catalogaciones imprecisas, errores humanos y limitaciones tecnológicas. En la actualidad, gracias a los avances en digitalización y la aplicación de la inteligencia artificial, podemos acceder a contenidos que antes no eran recuperables de manera más eficiente y precisa.
- Preservar el pasado para el futuro: hoy la situación es muy diferente, ya que el Archivo RTVE trabaja con sistemas digitales y tecnología avanzada para preservar y recuperar la memoria audiovisual.El Archivo ha impulsado importantes proyectos de preservación y digitalización mientras trabaja en sus líneas estratégicas para la transición completa hacia un archivo moderno, tecnológicamente innovador y totalmente conectado con la producción digital. Nuestra misión sigue siendo la de preservar el presente y el pasado para el futuro.