La ministra de Defensa, Margarita Robles, no descarta incrementar el número de militares adicionales a los 500 efectivos que se van a incorporar a las zonas afectadas por los incendios forestales, si bien ha puesto el acento en que no pueden atacar directamente al fuego, sino realizar solo labores de apoyo logístico, porque para trabajar directamente en la extinción se precisa "formación", algo, que, según Robles, solo la tienen los miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
En una entrevista en La Hora de la 1, la ministra ha respondido así al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y a los presidentes autonómicos gobernados por este partido, que este fin de semana pidieron desplegar el Ejército para ayudar en la extinción de los incendios que están asolando especialmente a comunidades como Castilla y León, Galicia y Extremadura, y ha criticado su "ignorancia" por realizar esa petición.
"No se trata de que haya medios, sino de que haya profesionales cualificados con los medios adecuados para la extinción. Es el momento de los técnicos, no de los políticos", ha advertido.
FOTO: Margarita Robles, durante su visita el pasado sábado a los efectivos de la UME en Ayoó de Vidriales, Zamora, Castilla y León. EUROPA PRESS / Ministerio de Defensa
Más de 350 personas han muerto en Pakistán en las últimas 48 horas debido a las fuertes lluvias del monzón que han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra, especialmente en la provincia noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa, donde se han registrado al menos 328 fallecimientos. La zona montañosa, que abarca 11 distritos, se ha convertido en el epicentro de la catástrofe, afectando a 3.817 personas, según ha informado el portavoz provincial Muhammad Ali Saif.
Las autoridades y los equipos de rescate luchan por llegar a las áreas más remotas, donde se teme que decenas de personas sigan atrapadas, mientras que las riadas han destruido viviendas y puentes, dificultando las labores de asistencia. Desde el inicio de la temporada del monzón, el pasado 26 de junio, Pakistán acumula 645 muertos y más de 900 heridos.
El Departamento Meteorológico de Pakistán (PMD) ha advertido que las corrientes del monzón se intensificarán hasta el jueves, con lluvias muy fuertes previstas en Cachemira y Punjab, lo que podría provocar nuevas inundaciones y desbordamientos de ríos. La autoridad de gestión de desastres de Punjab ya ha emitido alertas rojas en varios distritos ante el aumento del nivel de los ríos, alimentados por lluvias y deshielo de glaciares en el norte.
El Centro de Urgencias y Emergencias 112 de Extremadura ha enviado este sábado un mensaje masivo de ES-Alert para que las personas que se encuentran en la localidad cacereña de Rebollar abandonen sus hogares en aras de ser evacuados a causa de la evolución del incendio en Jarilla.
En concreto, ha sido a las 21:45 horas cuando los efectivos de emergencia se han desplazado hasta la entrada del pueblo para recoger a quienes se encontraban en la referida localidad cacereña. Desde allí, los evacuados están siendo trasladados al Polideportivo La Bombonera de Plasencia, donde permanecerán alojados.
Un nuevo incendio en Canalejas se suma a los que llevan días azotando a León. En tan solo hora y media, el fuego ha arrasado 1.800 hectáreas, obligando a evacuar a unas 260 personas de cinco localidades.
En la provincia hay al menos nueve municipios evacuados por el incendio de Llamas de Cabrera. También otro ha obligado a desalojar Llánaves de la Reina, quienes se unen a los vecinos de Portilla de la Reina. Los expertos señalan que se tratan de zonas donde la vegetación está muy seca y, como resultado, los pastizales que normalmente dan llamas de un metro están dando de hasta cuatro.
En Zamora, unos 240 vecinos han podido volver a Villanueva de la Sierra, Barjacoba y Pías. No han podido hacerlo los de Porto, aunque hay algunos vecinos que decidieron quedarse. Varios vecinos están ayudando bajo las indicaciones de una cuadrilla, aunque siguen quejándose de la falta de efectivos y medios.
En Salamanca también continúan las tareas de extinción en cinco incendios. Y en Ávila, los vecinos de Urraca-Miguel están pendientes de si pasarán una segunda noche fuera de casa. Los de Ojos Albos han podido volver durante la mañana del sábado.
Las condiciones de bomberos forestales y brigadistas son precarias. Muchos de los efectivos que apagan el fuego en agosto se van al paro en otoño, soportan jornadas maratonianas y no disponen de los medios suficientes. Dependen de las autonomías pero lo más común es que su empleo dependa de subcontratas y empresas de trabajo temporal. El año pasado se aprobó una ley para mejorar las condiciones de bomberos y agentes forestales, pero ninguna comunidad autónoma la aplica aún. Algunos gobiernos autonómicos lo que han hecho es reducir el dinero que dedican a protección civil y suprimir unidades de emergencias. A pesar de las condiciones, ponen todo su esfuerzo en luchar contra los incendios, que, remarcan, este año son especialmente virulentos por las condiciones meteorológicas. Sergio Arroyo ha hablado con algunos de estos trabajadores de varios puntos de España.
Programa 50. La criminología es fundamental para estudiar, prevenir y combatir los delitos y crímenes, así como para conocer a sus víctimas y victimarios. Por eso repasamos cuatro secciones clave de nuestra socióloga y criminóloga de cabecera Victoria Pascual: la corrupción en España, la trayectoria delictiva de Donald Trump, la diferencia entre psicopatía y trastorno de la personalidad antisocial y su último libro Familias asesinas (Pinolia).
Ante esta situación de incendios que se está viviendo en España, mucha gente se empieza a preguntar qué está ocurriendo, si son por causa natural o provocados por humanos. En caso de que fuese causado de manera premeditada, el Código Penal determina distintos tipos de pena.
Por este motivo, Eugenio Ribón, abogado, comenta que "el Código Penal en España castiga de modo muy severo, de acuerdo con la entidad de este tipo de delitos, a aquel que cometa un incendio y además pueda provocar un riesgo importante a la vida de las personas". La pena puede llegar a 20 años de prisión si se pone en peligro la vida de personas y si se ha cometido de manera dolosa, advierte Ribón.
Si este incendio se provoca de manera accidental y se pone en riesgo la vida de personas, la pena puede ser de 4 a 5 años. Jurídicamente hablando, la diferencia entre pirómano e incendiario está en la conducta dolosa y la conducta imprudente, comenta Ribón. No es lo mismo que el delito se produzca en un área forestal protegida que en un monte aislado sin poner en riesgo la vida de personas.
Ante la pregunta de si es difícil demostrar cuándo algo es doloso o accidental, el abogado responde: "Las fuerzas de Cuerpos de Seguridad del Estado están extraordinariamente preparadas para la investigación de este tipo de delitos; por tanto, el delincuente puede tener la certeza de que tenemos profesionales muy cualificados. Los investigadores que tenemos son muy capaces de llegar al delincuente", advierte Ribón.