Los casos de sarna se han multiplicado por 50 desde el año 2011, hasta pasar de 131 casos por millón a 6.300, según el Instituto de Salud de Carlos III. Aunque no se trata de una enfermedad grave, preocupa el aumento de casos entre personas mayores de 74 años y los más jóvenes, un colectivo este último más asociado a la movilidad y a las aglomeraciones.
Por regiones, los expertos han detectado una mayor incidencia en las islas y las zonas costeras del norte de España, lo que hace pensar a los científicos que el clima húmedo también favorece la transmisión de una enfermedad contagiosa por contacto directo de la piel.
El presidente de la Organización Médica Colegial, Tomás Cobo, asegura que la información que puede dar la inteligencia artificial debe estar "contrastada, verificada y tener una evidencia científica" y esto solo lo proporciona un médico. Pone en valor la relación médico-paciente "que no puede ser sustituida en ningún caso por la IA" y aunque considera "bueno" que el paciente llegue a la consulta con mucha más información, insiste en que esta debe ser "verídica y fidedigna".
En una entrevista en TVE, Cobo alerta sobre la "intoxicación de la información y el riesgo de la pseudociencia" que puede llegar a "nutrir los datos que ofrece la IA" y provocar "derivas de tratamientos y autodiagnósticos erróneos".
No se opone al uso de la IA, incluso entre los profesionales, pero siempre avalado con la anamnesis o historia clínica, que forma parte de la exploración del paciente cuando acude a una consulta. Todo ello con un único fin: un diagnóstico médico certero.
Teresa Fernández Casado tiene 112 años y está considerada la persona viva más longeva de España. Vive en Zambrocinos del Páramo, un pueblo de León que ya ha rendido un homenaje a esta mujer con una larga familia de cinco generaciones en la que se cuentan dos tataranietos.
A Teresa le sigue Carme Noguera, que ha soplado 111 velas y reside en Taradell, Barcelona. Carme, que también ha recibido reconocimientos por su avanzada edad, explica ante las cámaras que uno de sus motores vitales ha sido la lectura.
Mara Peterssen y Nicolás Olea, catedrático de la Universidad de Granada y autor de ‘80 recomendaciones para evitar los tóxicos’, explican los problemas que generan en nuestra salud las sustancias químicas y los microplásticos que encontramos a nuestro alrededor, en hogares, alimentos y objetos cotidianos.
La clínica dental privada de Alzira (Valencia) que atendió a una niña de 6 años que falleció el pasado jueves tras ser sometida a un tratamiento dental no tiene autorización sanitaria de la Conselleria de Sanidad para realizar técnicas de actividad de anestesia, lo que incluye la sedación con fármacos intravenosos, como se le practicó a la menor.
El juzgado de Guardia de Alzira, en Valencia, ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte de una niña de seis años de Algemesí, que ingresó este jueves por la tarde en el Servicio de Urgencias del Hospital de la Ribera en parada cardiorrespiratoria, tras haber sido atendida esa misma mañana en una clínica dental privada de Alzira, según han confirmado fuentes del TSJCV. Los facultativos intentaron su reanimación sin éxito.
También ingresó otra niña de cuatro años con un episodio de fiebre, vómitos y somnolencia y que previamente había sido atendida en la misma clínica dental. Tras su estabilización y la valoración pertinente, los facultativos decidieron su traslado en SAMU a la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos del Hospital Clínico Universitario de Valencia, donde permanece ingresada.
El Servicio de Inspección de la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana ha abierto un expediente informativo para conocer qué ha ocurrido y ha ordenado la suspensión cautelar de la actividad de la clínica dental donde fueron atendidas las dos niñas.