arriba Ir arriba

“Soy maorí, pero también podría decirse que soy español”, afirma Big John, el jefe de uno de los mayores clanes maoríes de Nueva Zelanda. ¿Cómo es esto posible? Su historia y la de su familia se remonta casi doscientos años atrás, cuando Manuel José de Frutos, un joven segoviano dedicado al comercio de lana, abandonó su pueblo, Valverde del Majano, en busca de fortuna. Tras muchas peripecias y después de atravesar medio mundo, Manuel José llegó a Nueva Zelanda, justo en las antípodas de su localidad natal. Allí fue adoptado por una tribu maorí, se casó, tuvo hijos y hoy sus descendientes son más de 20.000. Son el Clan de los Paniora, el 'Clan de los españoles' en lengua maorí, y aún conservan la memoria de su ancestro. Un equipo de Televisión Española ha recorrido los pasos de este emigrante español para descubrir a esta familia y cómo lograron reencontrarse más de siglo y medio después con sus parientes españoles, los descendientes que quedaron en Segovia.

El documental El Clan español de Nueva Zelanda, producido por La 2, se ha presentado este miércoles en Madrid y podrá verse en esta cadena el próximo domingo 10 de junio a las 20:40 de la tarde. En él revelaremos quiénes son hoy los Paniora, cómo lograron regresar a sus orígenes, y el secreto gracias al cual esta familia ha mantenido su identidad durante tanto tiempo.

Los jugadores de la selección de rugby de Nueva Zelanda han ejecutado su célebre haka en el Teatro Campoamor de Oviedo, justo después de recoger el Premio Princesa de Asturias de los Deportes. Conrad Smith, Jordie Barrett, Israel Dagg y Keven Mealamu han bailado este ritual maorí que se ha convertido en el emblema más internacional no solo del considerado como mejor equipo de rugby del mundo, sino de toda Nueva Zelanda.

La haka es una danza que tiene muchos significados para el pueblo maorí. Entre ellos, la utilizaban para infundir temor en el enemigo antes de la batalla y demostrarle que lucharían hasta el último aliento.

Al menos 4.000 personas han sido evacuadas este jueves por inundaciones en dos poblaciones de la Isla Norte de Nueva Zelanda ante el envite del ciclón Debbie, que a su paso por Australia causó cinco muertos, según las autoridades neozelandesas. Además, las autoridades anunciaron este jueves el desalojo de unos 2.000 residentes en la población de Edgecumbe, en el norte de la isla, después de que el río Rangitaiki anegara varias casas cercanas a la ribera. Acto seguido, se declaró el "estado de emergencia" en la vecina Whakatane y se procedió a evacuar a otras 2.000 personas.
 

A las doce del mediodía, cientos de personas han acudido a la Puerta del Sol para tomarse las uvas con doce horas de antelación frente a la Real Casa de Correos. Quienes ya están en el nuevo año es Nueva Zelanda. Los neozelandeses son los primeros del planeta en despedir 2015 y dar la bienvenida al 2016. Y celebran la llegada del año nuevo con estos coloridos fuegos artificiales desde la Sky Tower en Auckland.