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El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha asegurado que la multinacional petrolera buscará mecanismos para continuar con su actividad en Venezuela. Para ello, Imaz ha destacado que están en una "relación directa" con la Administración de Estados Unidos, con quien mantienen un "diálogo fluido".

Así lo ha anunciado este lunes en el foro 'Wake Up Spain' organizado por el diario 'El Español', tras ser preguntado por la última decisión del Gobierno de Donald Trump, que ha notificado a los socios de la petrolera estatal venezolana PDVSA, entre los que se encuentra Repsol, que sus permisos para exportar crudo y derivados del país hispanoamericano quedaban cancelados.

"El diálogo está abierto, seguimos hablando y tratamos de buscar mecanismos", ha reiterado Imaz, que ha valorado positivamente "todo el apoyo" que están recibiendo del Gobierno español y del Ministerio de Asuntos Exteriores, particularmente en esta materia.

El Gobierno ha lanzado este lunes un mensaje de “tranquilidad” ante los aranceles que está imponiendo EE.UU. a Europa y ha asegurado que estará al lado de Repsol y de las empresas españolas. Lo hace después de que la Administración de Donald Trump haya revocado el permiso a Repsol y a otras petroleras que exportan crudo y derivados de Venezuela. Además, ha dejado claro que el Ejecutivo buscará con la UE una respuesta “proporcionada, justa y unida” en esta guerra comercial.

Conducir un Tesla ha adquirido en los últimos meses un significado polémico. Hay conductores arrepentidos, que odian a dueño de la empresa, el magnate Elon Musk. El llamamiento a protestar en los concesionarios de la marca se ha seguido en Europa, en países como Reino Unido o Alemania, donde recuerdan especialmente el apoyo de Musk a la ultraderecha.

El boicot se nota en las ventas. Este 2025, los europeos compran más vehículos eléctricos, pero menos Tesla, cuyas ventas caen un 42% con respecto al año pasado.

Musk ha subrayado que Tesla "es una empresa pacífica", pero muchos ven en ella la oportunidad de castigar al hombre más rico del mundo. Trump le ha dado el poder de la tijera y él lo está usando para despedir a empleados federales, acabar con políticas de diversidad y restringir ayudas sociales.

Foto: Protesta frente a un concesionario de Tesla en Pasadena, California (Mario Tama/Getty Images/AFP)

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, ha acudido de forma extraordinaria a Groenlandia tras el interés del presidente, Donald Trump, de incorporar este territorio a la soberanía estadounidense. Desde la base estadounidense de Pituffik, Vance ha dicho que "Groenlandia es un territorio fundamental para la seguridad de Estados Unidos, y ahora mismo es extremadamente vulnerable".

El vicepresidente estadounidense ha añadido que "les va a ir mejor si forman parte de nuestro paraguas de seguridad en lugar de Dinamarca". Vance ha señalado que Rusia, China y otros países están muy interesados en los pasajes árticos y en sus minerales y por ello "tenemos que asegurarnos de que Estados Unidos es líder en el Ártico porque si no somos nosotros serán otras naciones las que lo hagan".

Foto: Jim WATSON/POOL/AFP

A Trump le interesa Groenlandia por razones estratégicas y de seguridad. Nadie lo ha dicho tan alto y claro como él, pero el interés estadounidense por este territorio autónomo bajo soberanía de Dinamarca viene de lejos. Hace tiempo que Trump posó su vista en Groenlandia. En su primer mandato causó estupor cuando propuso comprarla y dijo que sería una gran operación inmobiliaria. Ahora va más allá y asegura que Estados Unidos la necesita por seguridad y que se harán con ella de una forma o de otra.

Estados Unidos impondrá aranceles del 25% a todos los coches que no se hayan fabricado en el país. De este modo, las exportaciones serán más caras para sus ciudadanos. Pero este impuesto no aplica solo a los vehículos completos, también gravará las piezas. Esto es lo que afectará directamente a España, que no exporta coches a Estados Unidos, pero sí componentes. El año pasado, por valor de mil millones de euros. La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC) pide una respuesta "desde el punto de vista industrial". "Europa y España tienen que tener un plan específico", ha declarado su director general, José López Tafall.

Foto: Coches en la planta de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza). RAMÓN COMET - EUROPA PRESS