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El Ayuntamiento de Barcelona ha colgado este jueves un lazo amarillo en su fachada para reclamar la libertad de Oriol Junqueras, Joaquim Forn, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart y en apoyo a sus amigos y familiares. En una nota, el Ayuntamiento informa de que con este gesto "quiere expresar su rechazo a la decisión de mantener en prisión preventiva a cargos electos y representantes de dos de las entidades más importantes del país que siempre han actuado de manera pacífica". En campaña, la Junta Electoral ordenó retirar una pancarta del edificio en la que se leía 'Libertad presos políticos'.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado este miércoles durante la sesión de control del Gobierno que espera tener un diálogo "normal y civilizado" cuando "las cosas se normalicen" en Cataluña, algo que confía ocurra pronto y porque así sucede en "todas las democracias".

Rajoy ha expresado esta disposición al diálogo en su respuesta al portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, a quien ha advertido de que el diálogo dejó de existir en Cataluña cuando sus gobernantes se saltaron la Constitución y el Estatuto, "inventaron" otra legislación e hicieron "caso omiso" de los tribunales.

Miles de personas se han concentrado este viernes en las plazas de ayuntamientos catalanes convocados por las entidades soberanistas para exigir la "libertad" de los exconsellers investigados por presuntos delitos de rebelión, sedición y malversación, así como del presidente de la ANC, Jordi Sánchez, y el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart. La semana de movilizaciones anunciadas por las entidades independentistas ANC y Òmnium Cultural culminará con una "gran manifestación" para el próximo 11 de noviembre.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha defendido este jueves en el Senado la obligación "legal, democrática y política" del Gobierno de aplicar el artículo 155 en Cataluña para proteger el interés general de los españoles y los catalanes y ha pedido a la Cámara que autorice las medidas propuestas por el Ejecutivo para recuperar la "normalidad", la "tolerancia" y la "buena convivencia".

El presidente catalán, Carles Puigdemont, ha anunciado que descarta la convocatoria electoral en una comparecencia ante los medios en el Palau de la Generalitat. La decisión sobre declaración unilateral de independencia la traslada al Parlament, apenas unos minutos antes de que el Senado debata la aplicación del artículo 155.

El ministro portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, ha garantizado este jueves que el Ejecutivo pondrá "todos los medios a su alcance" para restaurar el orden constitucional, la "convivencia pacífica" en Cataluña y frenar el "deterioro" de la seguridad jurídica de la que es único responsable la Generalitat. Méndez de Vigo ha leído en el Congreso un comunicado del Gobierno tras recibir la carta del presidente catalán, Carles Puigdemont, en la que anuncia que si el Ejecutivo "persiste en impedir el diálogo y continúa la represión", el Parlament podrá votar la declaración formal de independencia.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha confirmado que el Gobienro revisará a la baja la previsión de crecimiento del PIB para 2018 a causa de la crisis en Cataluña. La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, ha explicado que 2018 debía ser un buen año para el crecimiento y el empleo, pero los acontecimientos que se están viviendo en Cataluña hacen ser "más prudentes". 

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha reiterado este viernes que las autoridades catalanas "aún están a tiempo de recuperar la normalidad institucional" y poner fin a la "inestabilidad" antes de que el lunes finalice el plazo para contestar al requerimiento enviado por el Ejecutivo. Sáenz de Santamaría ha recordado al presidente catalán, Carles Puigdemont, que el diálogo "no hay que exigirlo, sino practicarlo".

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha mostrado el apoyo de su partido a las medidas del Gobierno tras la declaración de Puigdemont ante el Parlament. También ha anunciado un acuerdo con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para abrir en seis meses la reforma constitucional una vez que se cierre la comisión parlamentaria que estudia la modificación del sistema territorial.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha asegurado este martes que el pueblo de Cataluña “se ha ganado el derecho a ser un Estado independiente” tras el referéndum del 1 de octubre pero anunció que aplaza una declaración formal "para reducir la tensión" y "emprender un diálogo" que haga posible la secesión del resto de España.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha reclamado este lunes el reconocimiento como nación de País Vasco y Cataluña, y ha defendido un proceso de diálogo que culmine con la celebración de un referéndum legal y pactado.

En una conferencia en Bilbao, Urkullu ha opinado que "nadie ha salido victorioso de lo ocurrido ayer en Cataluña" y ha expresado su profunda "tristeza y preocupación" por la situación vivida, "derivada de la ausencia del diálogo político".

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha hecho este domingo un llamamiento a los catalanes a responder con nuevas "colas" ante los colegios electorales previstos por el Govern como puntos de votación del referéndum, para responder a la "represión enloquecida" de un Estado que actúa con "cobardía".

En una declaración institucional grabada después de haber votado en el Ayuntamiento de Cornellà de Terri (Girona), Puigdemont ha subrayado que "la represión contra la población que quiere ejercer su derecho a votar no ha impedido que mucha gente esté votando", incluidos los miembros del Govern.

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, ha asegurado este domingo que "la irresponsabilidad de unos y otros nos ha traído hasta aquú", en relación a los incidentes que se han producido en las primeras horas de la convocatoria del referéndum ilegal convocado por la Generalitat de Cataluña. Iceta ha pedido al presidente del Gobierno central, Mariano Rajoy, y al de la Generalitat, Carles Puigdemont, que convoquen “elecciones anticipadas” en España y Cataluña si no son capaces de mantener una “negociación seria”.