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En el intervalo entre el cierre de la capilla ardiente del papa Francisco, donde a primera hora del sábado presentaron sus respetos algunos líderes mundiales llegados a Roma, y la celebración de la ceremonia del funeral en la plaza de San Pedro hubo tiempo para un encuentro crucial: el que unió por unos momentos en íntima conversación al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al de Ucrania, Volodímir Zelenski.

La fotografía que documenta la breve reunión los presenta en actitud de cercanía, inclinados el uno hacia el otro, nada que ver con el último encuentro entre ambos, hace más de un mes, en la accidentada y hostil reunión celebrada en la Casa Blanca.

Según algunos vaticanistas, comenta la periodista de TVE Marta Carazo, este encuentro que para ambos líderes ha resultado constructivo, es "el último logro del papa Francisco", que siempre confió en tender puentes de diálogo para acabar con las guerras.

Tras su conversación con Trump, Zelenski también ha hablado con otros mandatarios europeos.

FOTO: Servicio de prensa de la Presidencia de Ucrania

"El papa Francisco bromeaba incluso con su muerte. Cuando el obispo de Ragusa lo invitó a viajar a la ciudad en 2025, porque celebra 75 años de su erección como diócesis, el pontífice le dijo: "Será Juan XXIV quien haga esa visita". Jugar a Nostradamus formaba parte de su humor. Pero, oh casualidad, la visita debería hacerla el próximo 6 de mayo, una de las fechas que se barajan para el cónclave que elegirá a su sucesor. ¿Y escogerá el nuevo papa el nombre de Juan?" Conocemos la 'cara B' de la semana con Juan Carlos Soriano.

En su tierra natal, Argentina, también han querido despedir al papa Francisco. Miles de personas han llenado el centro de la capital, Buenos Aires, con banderas, fotos, rosarios y mucha emoción para decir adiós a su vecino más ilustre.

El papa quería una iglesia que saliera a la calle y eso es, precisamente, lo que han hecho. Han sacado a la calle el altar de la Catedral de Buenos Aires, donde fue Arzobispo, para que miles de fieles pudieran escuchar de cerca su misa de despedida.

Foto: Plaza de Mayo, en Buenos Aires (EFE/Stringer)

El cardenal arzobispo de Rabat, Cristóbal López, ha asegurado que pretender ser papa "significa o bien estar mal de la cabeza o bien estar mal del corazón" y ha sostenido que no tiene ninguna pretensión de ocupar ese cargo. "La responsabilidad que supone en una sola persona el rol del papa, la suprema autoridad de la Iglesia católica, sobrepasa a cualquier persona y, por lo tanto, pretender eso significa, o bien estar mal de la cabeza, o bien estar mal del corazón y tener ansias y pretensiones del poder", ha explicado en una entrevista a TVE.

Foto: Tiziana FABI / AFP