El papa Francisco ha presentado dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda, provocados por una importante acumulación de moco endobronquial y el consiguiente broncoespasmo. Además de la intervención, se han realizado dos broncoscopias que han requerido aspiración de secreciones abundantes. Como resultado, se ha reanudado la ventilación mecánica no invasiva.
En todo momento, el papa "se ha mantenido vigilante, orientado y colaborador", según la Santa Sede. Tras el episodio de broncoespasmo que sufrió el pasado viernes, el cuadro clínico del pontífice argentino sigue siendo "complejo" y su pronóstico "reservado", añadió el ultimo parte médico.