arriba Ir arriba

Los beneficios de Apple han caído un 22,5% durante los tres primeros meses del 2016, en la que representa la primera caída trimestral para la empresa desde el año 2003. Además, las ventas de los teléfonos iPhone también han descendido por primera vez en la historia durante este periodo, un traspié que interrumpe la meteórica carrera del gigante tecnológico. La empresa, con sede en la localidad californiana de Cupertino (EE.UU.), ha anunciado ingresos y beneficios por debajo de las expectativas del mercado durante su segundo trimestre fiscal, que acabó el 26 de marzo. Sus beneficios en el periodo quedaron situados en 10.520 millones de dólares (9.293 millones de euros), equivalente a 1,90 dólares por acción, frente a los 13.570 millones de dólares (12.036 millones de euros) del mismo periodo del año anterior. Los ingresos han bajado un 13%, hasta los 50.550 millones de dólares (44.786 millones de euros). Es la primera vez después de trece años de aumento de los beneficios. Además, las ventas de su producto estrella, el Iphone, cayeron un 16% en el arranque del año.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha asegurado este lunes que el FBI ha conseguido acceder al teléfono iPhone utilizado por el autor del tiroteo en la localidad californiana de San Bernardino, en el que murieron 14 personas. Los agentes federales han desbloqueado el aparato sin la ayuda de Apple, que hasta ahora se había negado a colaborar con las autoridades, con lo que se pone fin al conflicto entre la compañía y el Gobierno de EE.UU.

El anuncio pone fin a un duro pulso entre el Gobierno y Apple que arrancó cuando una magistrada federal ordenó a mediados de febrero a la empresa a ayudar al FBI a acceder a los datos del móvil de Syed Farook, que murió tras el tiroteo del pasado diciembre por disparos de la policía. Sin embargo, Apple se negó a atender a las peticiones del Ejecutivo tras aducir que al hacerlo pondría en peligro la seguridad de todos sus teléfonos y comenzó la batalla legal.

La batalla entre las autoridades federales de Estados Unidos y las empresas tecnológicas en torno a la creación de un acceso a dispositivos encriptados, conocido como puerta trasera (back door), se ha desatado definitivamente con la decisión del gigante tecnológico Apple, que se ha negado a desbloquear el teléfono móvil de uno de los autores del tiroteo de San Bernardino, en el que murieron 14 personas, lo que representa el inicio de lo que promete ser un largo y tenso pulso judicial. Una jueza federal, Sheri Pym, había ordenado este martes a Apple que ayudará a la Oficina Federal de Investigación (FBI) a desbloquear y acceder al teléfono móvil usado por Syed Rizwan Farook, que murió por disparos de la policía junto con su esposa, Tashfeen Malik, después de que ambos atacasen a sus compañeros de trabajo en San Bernardino.

  • La decisión de la firma tecnológica desata una batalla legal con las autoridades
  • Una jueza había ordenado a Apple que ayudará al FBI y desencriptara el terminal
  • El consejero delegado de la compañía, Tim Cook, se ha negado a crear un acceso
  • "La técnica podría utilizarse una y otra vez en muchos dispositivos", argumenta

Apple pondrá a la venta dos nuevos modelos de iPhone, su teléfono móvil. Los ha presentado esta misma tarde de forma simultánea en California, Berlín y Pekín. En esta ocasión la principal novedad comercial es que uno de esos modelos es de bajo coste y busca ganar cuota de mercado entre los jóvenes.

Septiembre de 1988, siglo pasado. Un equipo de TVE hace un reportaje por un nuevo avance tecnológico igual que ahora se hacen de los productos de la manzana o similares. Un pack con maletín con el que que después de dar un par de cursos con McGyver podías hacer una llamada desde el coche. Su precio era desorbitado, su peso grande. Y era raro ver a alguien con uno. Ahora en España hay más móviles que personas.

Miles de trabajadores de una planta de la firma taiwanesa Foxconn del centro de China, en la que se fabrica el iPhone 5, se han declarado en huelga por las abusivas condiciones laborales, lo que ha paralizado la producción del teléfono de Apple. Según un comunicado de la asociación de defensa de los derechos laborales 'China Labour Watch', entre 3.000 y 4.000 empleados de la fábrica de Foxconn en Zhengzhou (capital de la provincia central de Henan) abandonaron sus puestos de trabajo en la tarde del viernes debido a su descontento con ciertas condiciones de la empresa.